Reconocen al zapoteco Feliciano Carrasco Regalado

El guitarrista, intérprete, cantautor y maestro de la lengua zapoteca, Feliciano Carrasco Regalado. Foto: Facebook El guitarrista, intérprete, cantautor y maestro de la lengua zapoteca, Feliciano Carrasco Regalado. Foto: Facebook

CIUDAD DE MÉXICO (apro).- Con toda justicia a sus méritos como guitarrista, intérprete, cantautor y maestro de la lengua zapoteca, Feliciano Carrasco Regalado ha recibido en el marco del Año Internacional de las Lenguas Indígenas 2019 varios reconocimientos.

Explica el músico y tallerista nacido un 23 de noviembre de 1972 en Juchitán, Oaxaca:

“El nombre de mi tierra es una deformación del pueblo Ixtlaxochitlán, el lugar de las flores blancas. Se deformó a Ixtlazuchitlán hasta llegar a Zuchitlán y finalmente, Juchitán. Estudié física matemática en la UAM-Atzcapotzalco y actualmente estoy terminando la traducción al zapoteco del libro de Isaac Newton Philosophiæ naturalis principia mathematica, también conocido simplemente como Principia, que data de 1687”.

Newton lo publicó​ a instancias de su amigo Edmund Halley, para difundir sus descubrimientos en mecánica y cálculo matemático.

“Es un libro muy extenso del cual voy dando avances aparte de que tengo que considerar todas las ecuaciones de alto nivel que vienen allí y toda la geometría.”

El jueves 21 de febrero la doctora Claudia Sheinbaum Pardo, jefa de gobierno de la Ciudad de México le entregó una placa a su trayectoria. Afirma Feliciano Carrasco Regalado:

“Es un reconocimiento que me otorgó la Secretaría de Pueblos y Barrios Originarios y Comunidades Indígenas en el marco de la Primera Muestra Lingüística Indígena, por mi ruta en la enseñanza de la lengua zapoteca, durante una ceremonia en el Zócalo de la Ciudad de México, tras más de veinte años de dar yo clases de zapoteco en el centro Cultural José Martí de la capital; también di clases en el área de Zoología y Zootecnia de la UNAM y en el Centro Cultural Macario Matus, de Tlatelolco, que es donde laboro y recientemente comencé a impartir un taller de zapoteco todos los jueves”.

Junto a Claudia Sheinbaum, firma la maestra Larisa Ortiz Quintero, secretaria de Pueblos y Barrios Originarios.

“En la capital oaxaqueña, el mismo jueves 21 de febrero me anunciaron que recibiría un diploma al mérito por mi labor de difusión del canto y las clases de zapoteco, en el marco del Año Internacional 2019 de las Lenguas Indígenas, gracias a la Legislatura del Congreso de Oaxaca; pero no pude asistir a mi Estado porque estuve en el congreso de Obregón, Hidalgo, dando una conferencia de prensa en torno al zapoteco como lengua materna y canté temas compuestos en mi idioma”.

Del 27 de febrero al 3 de marzo lo invitaron a la VII Feria Nacional de Libro 2019 en Texcoco, Estado de México, para ofercer conferencias y conciertos justamente con dicha temática, en el jardín municipal.

–¿Por qué es importante que se difunda una lengua indígena?

–Yo creo que el reconocer ante la ONU el 21 de febrero a las lenguas originarias ya es un avance para que no desaparezca toda una sabiduría ancestral. Y que se denomine al 2019 un año internacional es trascendente, pues hay varias lenguas en nuestro país a punto de extinguirse.

“Darle reconocimiento a un día –y espero que no sea sólo un día sino muchos días–, es dar a conocer la importancia que tiene una lengua, porque a través de ella vemos al mundo de otra forma diferente. Es una ventana al conocimiento que se transmite vía oral de generaciones en generaciones y si un pueblo o un país pierden una lengua, pierden una forma diferente de ver la parte cosmogónica, es decir, la cosmovisión de una cultura originaria. En síntesis, tratar de mantener una lengua es conocer otra forma de ver al mundo y de interpretarlo”.

Desde los 14 años de edad, Carrasco Regalado se ha dedicado a promover canciones originales en su idioma natal con colegas que interpretan en lengua zapoteca como: Juan Jiménez, Eustaquio Jiménez Girón, Ángel Toledo o Luis Martínez Hinojosa, acompañándose con la guitarra.

La primera grabación del juchiteco la produjo con Benigno Gasca (su profesor de guitarra en la Casa de Cultura de Azcapotzalco), se intitula Béere Léele, alcaraván, nombre de una pieza en estilo de chilena donde brota la nostalgia de un ave que caracteriza a su Juchitán. Si la vida me permite fue el segundo disco realizado para el Conaculta, cual “declaratoria de identidad personal”.

El CD Andrés Henestrosa. Cien años, registró diez temas de su paisano poeta, cantados con guitarra por Carrasco Regalado, quien estudió canto y solfeo con diversos profesores de la Escuela Nacional de Música. Canto Zapoteca, su disco de 2017, abre con tema homónimo de Saúl Martínez:

         A lo largo del camino que entre el polvo te levanta,

         eres torvo remolino que se forma en la barranca.

         Va diciendo el zapoteca con el llanto en la garganta:

“Nada importa el cruel destino cuando el alma llora y canta…”

La leyenda de “El zopilote y el águila”, chilena de César López (en zapoteco “So´pe ne Bisia”) brinda paso al son istmeño de Víctor Man, “Divorcio” (“Guenda xheela´bibia”):

         Si fueras inteligente, mi reina…

         Sabrías cuánto te quiero,

         no habría día en que te fueras.

Otros dos boleros prosiguen en el CD Canto Zapoteca, de Feliciano Carrasco: “Deuda”, de Hilarión Sánchez Orozco, y “Naela” de Jesús Rasgado y Antonio Sánchez Cisneros. El álbum culmina con el pasillo “Muchacha Hermosa” (Ba’dudxaapahuiini sicarú”), de Eustaquio Jiménez Girón, y el vals colombiano “Última palabra” (“Guenda nabáani”), de Juan Jiménez, con música y traducción de Daniel C. Pineda, que dice:

Si el destino indestructible

         me obliga con pena verte marchar,

         ausente de ti voy a vivir, mujer,

         pero con fe vives en mi triste corazón.

         Eres el ángel que del cielo vino

         a esta vida de pesares, a endulzar

         mi amarga juventud.

         Pero si por desgracia mueres, o yo muera,

         allá en la otra mansión

         ante el Creador me uniré a ti.

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