Venezuela: Más de 100 horas de oscuridad

Ciudadanos venezolanos observan los transformadores en la subestación de Baruta., en Caracas. Foto: AP / Ariana Cubillos Ciudadanos venezolanos observan los transformadores en la subestación de Baruta., en Caracas. Foto: AP / Ariana Cubillos

CARACAS (apro).- Lo que empezó como un apagón general el jueves 7 de marzo en Venezuela se extendió por cinco días. Más del 90% del territorio venezolano quedó a oscuras producto de una falla en el sistema eléctrico nacional cuyas causas no han sido esclarecidas de manera oficial.

De forma lenta e intermitente el servicio eléctrico ha regresado a algunas zonas del país, pero hasta la tarde de este martes no se había logrado el restablecimiento total de la energía. Varias zonas, especialmente al occidente de Venezuela, sumaban más de 100 horas sin electricidad.

En un país que vive una emergencia humanitaria compleja debido a la falla en los servicios básicos y escasez de alimentos, el apagón general agudizó la ya precaria situación. Con la falta de energía también falló el suministro de agua potable y las telecomunicaciones. La telefonía celular y la Internet se apagaron con el colapso eléctrico.

En las zonas más afectadas por el prolongado apagón, se registraron saqueos y actos vandálicos en el interior del país. En Caracas, Proceso pudo observar a personas abasteciéndose de agua no apta para consumo en la desembocadura del Río Guaire, que atraviesa la capital y es el desagüe de cloacas de la ciudad.

La situación en el sistema hospitalario se agravó y de acuerdo a la Encuesta Nacional de Hospitales (ENH) realizada por la organización social Médicos por la Salud en conjunto con el Parlamento venezolano, hasta la noche del domingo se habían confirmado 21 muertes de pacientes en hospitales a causa de las fallas ocasionadas por el apagón.

A las 4:50 de la tarde, hora local, del jueves anterior, Venezuela quedó como un punto negro en continente como se observó en una imagen satelital difundida por la agencia de noticias AFP. La situación no es nueva para los venezolanos, quienes en los últimos años han enfrentado apagones similares tanto nacionales como regionales. Lo que no se sabía en ese momento era la magnitud de este nuevo blackout.

El ministro de Comunicación, Jorge Rodríguez, había informado que el servicio se restablecería en tres horas, pero no fue sino casi 24 horas después cuando algunas zonas tuvieron nuevamente servicio eléctrico. La situación estaba lejos de solventarse, unas pocas horas después esos sectores quedaron de nuevo a oscuras por espacio de otras 24 horas más.

Entre tanto, el occidente del país permanecía sin servicio eléctrico y así se mantuvieron hasta pasadas las 6 de la tarde de este lunes. Más de 100 horas sin electricidad en los estados occidentales de Zulia y Táchira, fronterizos con Colombia, además de Mérida, Lara y Yaracuy, entre otros.

En Caracas, la zona Este, típicamente de clase media alta, sufrió una suerte similar, desde el jueves hasta el domingo al final de la tarde varios sectores estuvieron sin servicio eléctrico. Contrastaba la situación con la principal avenida del centro de la capital donde el domingo Proceso constató que había luz y actividad casi normal en la avenida Baralt, a pocos metros del Palacio de Miraflores, sede de Gobierno. Pero solo ahí, al transitar otras calles y avenidas la escena era crítica.

En las calles de Caracas se observaban ciudadanos buscando comercios donde abastecerse, pero las plataformas de pago estaban caídas y en algunos establecimientos cobraban en dólares en efectivo, ante la imposibilidad de otro método de pago, lo cual es inaccesible para la mayoría de los venezolanos. Algunos comercios tuvieron que regalar comida perecedera antes de que se dañara por la falta de refrigeración.

Decenas de automóviles en la autopista con personas intentando conseguir señal celular para comunicarse con sus familiares en el interior y el exterior del país. Debido a la crisis, más de tres millones de venezolanos han emigrado en los últimos años, según cifras ofrecidas por la ACNUR, la agencia de la ONU para los Refugiados. En este panorama, la mayoría de las familias venezolanas tienen al menos un familiar fuera del país.

Un motociclista en busca de señal para conectarse. Foto: AP /Fernando Llano
Un motociclista en busca de señal para conectarse. Foto: AP /Fernando Llano

En torno a este apagón, Nicolás Maduro y Juan Guaidó se han responsabilizado entre sí. Maduro ha manejado varias tesis, primero aseguró que el gobierno de EU saboteó el sistema eléctrico mediante un “ataque cibernético”, luego dijo que había sido un “ataque electromagnético” y la acusación más reciente fue contra el propio Guaidó a quien acusó de planificar el sabotaje.

Por su parte, Guaidó asegura que el apagón es responsabilidad de la administración de Maduro por las denuncias de corrupción en la industria eléctrica estatal venezolana, la falta de mantenimiento e inversión y el consecuente deterioro del mismo.

Entre tanto, la población consultada en las calles de Caracas denuncia las consecuencias de la falta de energía eléctrica, la falta de agua, la falla en las comunicaciones y un país cuya actividad escolar y laboral está paralizada desde el viernes y se prolongará hasta este miércoles, según lo anunciado por Maduro la noche del lunes.

 

 

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