CNN: “James Brown fue asesinado”

CIUDAD DE MÉXICO (apro).- En lo que va del año, dos figuras monarcas de la música popular afroamericana ya fallecidas y cercanas entre sí, El rey del funk James Brown (mayo 3 de 1933-diciembre 25 de 2006) y El rey del pop Michael Jackson (agosto 29 de 1958-junio 25 de 2009), han “revivido” gracias a reportes periodísticos estadunidenses.

Éste último volvió a la vida al darse a conocer más casos de su pedofilia con el documental de cuatro horas Leaving Neverland, producido por HBO y estrenado en marzo vía Sundance, al punto que estaciones radiofónicas de Australia, Canadá y Nueva Zelandia sacaron de su programación canciones del Rey del pop.

Con respecto a James Brown, un exhaustivo reportaje de tres entregas realizado por Thomas Lake apareció el 5 de febrero pasado: “Investigación de CNN cuestiona las muertes de James Brown y de su tercera esposa, Adrienne” (The Circus Singer and Godfather of Soul).

Ninguno de ambos asuntos es novedoso.

No obstante, el reportaje de CNN resulta una obra maestra del periodismo a fondo: Lake ha ido mucho más allá de la frecuente especulación que inunda las redes sociales o las descabelladas teorías conspiratorias, brindando amplios testimonios de cómo supuestamente fue envenenado James Brown en el hospital mientras dormía, para “robarle” su herencia.

Hacia agosto de 2014, La madrina del soul Fannie Brown Burford y un hijo de James Brown, Daryl Brown, dijeron por la televisión gringa que si bien la causa oficial de la muerte se había debido a causas naturales tras sufrir ataque cardíaco, según “un biógrafo de estrellas fallecidas” ciertas irregularidades trascendieron a partir del hecho de que no se le hubiese llevado a cabo la autopsia de rigor al Padrino del soul, de acuerdo a la petición de Marvin Crowford quien firmó el certificado de defunción.

Hace un lustro, Daryl Brown escribió al alimón con Michael P. Chabries Inside the Godfather, donde leemos:

“Michael Jackson deseaba retirarse… Había alcanzado la cumbre en el juego. Sabía que su vida estaba en riesgo. No me sorprendería que hubiese muerto por una inyección aplicada por las manos de alguna otra persona. Cuando una persona o celebridad poderosa no desea seguir cooperando más, es entonces cuando su vida peligra. La vida de mi padre se hallaba en riesgo. La vida de Michael se hallaba en riesgo”.

Michael Jackson tenía 35 años de edad cuando en 1993 surgieron los rumores en su contra por abuso sexual a menores, y aquel invierno fue denunciado por su hermana La Toya Jackson en Tel Aviv, Israel:

“Michael es mi hermano y lo quiero mucho, pero no puedo ser ni seré una colaboradora silenciosa de sus crímenes contra jóvenes niños… Olvídense de la súper estrella, olvídense del ícono. Si él fuera cualquier otro adulto de 35 años que estuviera acostándose con niños, a ustedes tampoco les gustaría un tipo así… Cuando los padres abusan de sus hijos terminan siendo abusadores, y yo también fui golpeada por mi padre”.

Cuenta J. Randy Taraborrelli en su biografía Michael Jackson. The Magic, the Madness, the Whole Story 1958-2009, que desde los ocho años de edad, cuando con sus hermanos integró los Jackson Five apoyado del papá (Joseph Jackson), Michael observaba atentamente a Brown. En 1970 confesó:

“James Brown me enseñó algunas cosas que hacía en el escenario… Me enseñó a dejar caer el micrófono y atraparlo antes de que llegara al piso. No me tardé ni 30 minutos en aprenderlo. Parece difícil, pero es fácil. Ahora sólo quiero un par de zapatos de charol como los de James Brown.”

De vuelta al reportaje en CNN, éste comienza con la cantante circense Jacquelyn Hollander citando al reportero Lake cerca de Chicago para contarle que había sido violada por James Brown; pero además y curiosamente, ella aseguraba que el Padrino del Soul había sido asesinado.

A 12 años del deceso de Brown, más de una decena de personas que lo conocieron de cerca solicitaron a Thomas Lake vía CNN que las autoridades de los Estados Unidos ordenen se practique una autopsia a los restos del ídolo, quien visitara nuestro país en los años setenta, o por lo menos le sea realizada una investigación criminal por sospechas de haber sido asesinado.

Ambos reyes de la música nos recuerdan vagamente otro asunto, en torno a cómo John Lennon fue espiado por órdenes del expresidente gabacho Richard Nixon, durante los años iniciales del exbeatle en Estados Unidos. Luego de que el FBI lo dejó de seguir, en 1980 Lennon regresó a los estudios de grabación y fue acribillado sin que el portero de los edificios Dakota donde lo balearon en Nueva York, José Perdomo, supuestamente un cubano espía de la CIA y quien participó en la invasión de Bahía de Cochinos, se le citara para el interrogatorio ni antes ni después del juicio al asesino.

Aunque como dice el refrán: “El buen juez por su casa empieza”.

Hace pocas semanas, el gobierno mexicano difundió un documento de 85 páginas en el cual desclasifican los nombres de organizaciones, partidos políticos, periodistas y algunos artistas e intelectuales peligrosos para la sociedad quienes fueron “seguidos de cerca” por los servicios de inteligencia Cisen (Centro de Investigación y Seguridad Nacional), entre ellos:

Revista Proceso, Julio Scherer, Vicente Leñero, Raquel Tibol, José Agustín, Felipe Cazals, Arturo Ripstein, Juan Gabriel y… los que me faltan.

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