“Leaving Neverland”, el documental que ha vetado a Michael Jackson

CIUDAD DE MÉXICO (apro).- La historia de abusos sexuales no es ajena al mundo del espectáculo: De manera reciente está el encarcelamiento a Bill Cosby y el movimiento #MeToo –que se originó tras las denuncias al exproductor Harvey Weinstein–, y en lo que va del año, el caso de Michael Jackson (1958-2009).

Este no escapó en vida al enfrentar tres casos por abuso infantil, y ahora parece no tener salvación pública con el reciente documental Leaving Neverland. Tanto, que en estaciones de radio en Australia, Canadá y Nueva Zelanda decidieron no volver a tocar la música del llamado “Rey del pop”, mientras que la producción de Los Simpson anunció este 12 de marzo que eliminarán el histórico episodio “Stark Raving Dad” de 1991 donde Jackson prestó su voz.

Leaving Neveland, del británico Dan Reed, se estrenó en el pasado Festival Sundance, y este mes a través de HBO en dos episodios y cerca de cuatro horas de duración, con sustento en los testimonios de los australianos Wade Robson y James Safechuck –y sus respectiva familias–, acerca de los abusos sexuales que vivieron a manos de “MJ” siendo niños.

En el caso de Robson desde los 7 a los 14 años, y en el de Safechuck de los 10 a los 16.

Las historias posicionan a Jackson como un supuesto depredador sexual, un pedófilo que con plena conciencia, mucho tacto y astucia abusó de ellos ayudándose de su posición como estrella internacional de la música, ganándose la confianza de los padres –que embelesados por la fama y el estilo de vida dejaron a sus talentosos hijos en sus manos; en el caso de Safechuck, por un par de meses durante un tour musical.

A través de relatos reconstruyen las historias que dicen haber pasado con Jackson, no cuestionan su talento –innegable–, sino al ser humano que decía dar todo por los niños al grado de haber construido su mansión como un parque de juegos  al que llamó “Neverland” (“Nunca Jamás”, en alusión a la tierra del personaje de Disney, Peter Pan), dejando ver que, como el mejor de los prestidigitadores, todo era una trampa en la que muchos cayeron.

En fotos, videos, documentos (cartas y faxes), y hasta alianzas de matrimonio (regaladas por Jackson), forman parte de las pruebas que muestran a la audiencia en medio de escalofriantes relatos.

Lo interesante es cómo creerle a Robson y Safechuck, siendo que ambos testificaron en su momento en defensa del ídolo; en el caso de Robson, a quien impulsó como coreógrafo de artistas como Britney Spears y N’Sync.

Muchos se han basado en esto para pensar que en realidad lo que buscan es dinero y fama, en especial porque previo al documental ambos demandaron a los herederos de Jackson, demanda que fue desestimada por prescripción.

La familia de Jackson emitió su respuesta tan pronto como se estrenó el documental:

“No podemos permanecer callados mientras este linchamiento público continúa y los buitres de Twitter y otros que nunca conocieron a Michael van tras él. Michael no está aquí para defenderse, de lo contrario, estas acusaciones no se habrían hecho.

“Estamos furiosos de que los medios de comunicación, sin una prueba o evidencia física, decidieron creer la palabra de dos mentirosos reconocidos frente a la de cientos de familiares y amigos de todo el mundo que pasaron tiempo con Michael, muchos en Neverland, y que experimentaron su legendaria amabilidad y generosidad global”.

El documental suena, se escucha, se ve convincente, pero al final de todo, creerles o no, depende de cada persona; del lado de Jackson, por mucho que la familia quiera defenderlo, él ya no está.

Acerca del autor

Licenciada en Ciencias de la Comunicación (2005) con Diplomado en Relaciones Públicas (2014), habla inglés y francés, amante del cine y los idiomas. Se inició como reportera de deportes en su natal Veracruz, y luego en publicaciones de la Editorial Vía Satélite de la Ciudad de México. Forma parte de la Sección de Cultura y Espectáculos de Proceso desde 2007.

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