De Carlos Santana a Café Tacuba, los paisajes del Vive Latino

Las rolas de Santana “Jin-go-lo-ba”, “Black Magic Woman” y “Oye cómo va” calentaron la velada. Fotos: Miguel Dimayuga Las rolas de Santana “Jin-go-lo-ba”, “Black Magic Woman” y “Oye cómo va” calentaron la velada. Fotos: Miguel Dimayuga

CIUDAD DE MÉXICO (apro).- La guardia de antaño se dio cita para escuchar en el Foro Sol al guitarrista jalisciense de fusión Carlos Santana (Autlán, julio 20 de 1947), especialmente los más jóvenes, quienes corrían desde distintos puntos para poder admirarlo en su gloria en el Vive Latino:

“¡No siempre vemos a Santana!”, se oía a chicos y chicas que bailaban frente al rockero de 71 años, cuando tenían una amplia oferta de propuestas más de acuerdo a los milenials en distintos escenarios del “Vive”.

Su espacio se transformó en un pequeño Woodstock, así lo hacían ver las imágenes expuestas incesantemente en las pantallas durante el show (donde se percibía al creador del rock afrolatino en aquel festival de pasto neoyorquino hace medio siglo). Con tal collage de fondo, la banda relució con cada uno de sus músicos, incluyendo a la sensacional esposa de don Carlitos Santana: Cindy Blackman y su atronadora batería.

“Mi esposa Cindy me pidió: ‘Oye, corazón, quiero que le digas algo a la gente de cariño, en inglés dice ‘We love you so much’. Pero en español se dice ¿‘no mames güey’?”, comentó con una sonrisa dibujada en el rostro e irradiante felicidad el chamán de la eléctrica, a quien le correspondió la banda del Vive Latino con intensos aplausos.

Rolas como “Jin-go-lo-ba”, “Black Magic Woman” y “Oye cómo va” (de Tito Puente) calentaron la velada, mientras a la mayoría de los asistentes se les observaba contonear los cuerpos como en los tiempos jipis en alucinante sangoloteo. Las rolonas se fueron sumaron con emoción: “Corazón espinado” y “Smooth”, plasmando para el festival uno de los recuerdos memorables que quedarán marcados este domingo del aniversario número 20.

Korn

El escenario principal (“Indio”) fue despedido por los gringos Korn, que al mando de su vocalista Jonathan Davis, incendiando tremenda energía sonora. Poderosos batacazos a doble bombo, bajeos y guitarrazos estrepitosos, así como el irreverente de Davis saciaron a los metaleros con “Falling Away From Me” además de “Y’all Want a Single” (whatever that means).

Korn. Foto: Miguel Dimayuga
Korn. Foto: Miguel Dimayuga

Los locuaces mexicanos La Castañeda tuvieron la enmienda de cerrar las glorias del festival, apoderándose del Escenario “Telcel” y el cual aprovecharon al máximo para complacer a sus fieles seguidores. Los rockeros comandados por Salvador Moreno desplegaron un caudal de teatralidad tal como los caracteriza desde hace 30 años al rock pelón, apreciándose para esta ocasión una exaltación de nuestras culturas ancestrales. Porque el espectáculo dispuso un ritual de música prehispánica, mientras se veía a danzantes y hasta a un Guerrero Águila sobrevolar el entarimado. “Tumba Matriz”, “El Loco”, “Secta de extraños”, “La Espina” y “Qué negro”, formaron parte del repertorio además de “Misteriosa” y “Transfusión”, extendiendo la entrega hasta pasando las dos de la madrugada (bajo el ingenio escénico de Garra Producciones).

De este modo la actitud rockera prevaleció durante todo el festín, desde un Miguel Mateos que le declaró la “guerra al reguetón” mientras cantaba “El asesino del rocanrol” y “Llámame si me necesitas”.

El Tri

Del mismo modo, el veterano del Tri Alex Lora Serna fue digno ejemplo de que el mañana para este género musical será largo (“el rocanrol no morirá jamás”, Neil Young dixit); familias enteras bailaban aullando con sus hijos en brazos y otros más en carriolas. La plancha principal del foro ebullicionó repleta de espectadores con edades vastas.

El Tri. Foto: Miguel Dimayuga
El Tri. Foto: Miguel Dimayuga

“Felicidades a las familias que trajeron a sus niños, a todos los niños del rocanrol”, berreaba el gritón de la mejor banda original de México, Three Souls in my Mind:

“¡Feliz cumpleaños 20 al Vive Latino… y los que le faaaltan!!!”.

“La Raza más chida” y “Todo me sale mal” hizo temblar al recinto, en tanto Lora dedicaba su tema contra Donald Trump, recordándole su mamá al mandatario gabacho. En la memoria quedará “Triste Canción” coreada por un inmueble lleno a reventar: Y en la eternidad los dos unieron sus almas para darle vida a esta triste canción de amor…

Alex y su ágil domadora Chela lograban el cometido de posesionarse del lugar con su inigualable carisma en“Chavo de onda” y “Las piedras rodantes”.

De Juanes a Café Tacvba

Luego del éxtasis, el colombiano Juanes con su pop tuvo exitoso acto en el Escena Indio, recibido especialmente por el sector femenino del “Vive” que cantó “A Dios le pido”, “Mala Gente”, “Nada valgo sin tu amor”, “Fotografías” y un homenaje a Juan Gabriel  con “Querida”.

Juanes. Foto: Miguel Dimayuga
Juanes. Foto: Miguel Dimayuga

Entonces la escandalera retomó fuego con Café Tacvba, para oírse “Futuro” y “Disolviéndonos” con un público que clamaba las canciones clásicas. En correspondencia, Enrique y Joselo Rangel, Rubén Albarrán y Emmanuel del Real desprendieron “Cómo te extraño mi amor” y “Ojalá que llueva café”.

A Rubén se le notaba bastante contento y pedía a su tropa levantaran las manos para una foto, y entre bromas exclamó: “Mejor no usen desodorante, ¡así nos conocemos mejor!.”  El vocalista vestía una chaqueta de color negro que tenía inscrito el lema: “Es un sueño nada más”.

Y así lo parecía.

Fue una noche de ensueño cuando pasaban las 22:20 horas, con el calor de las multitudes que gozaron “Chilanga banda” del Jaime Sopes, al igual que “Déjate caer”, en cover a la banda chilena Los Tres, aprovechando la presencia de Álvaro Henríquez, vocalista del grupo sudamericano para interpretar a dúo su tema.

Café Tacuba. Foto: Miguel Dimayuga
Café Tacuba. Foto: Miguel Dimayuga

Así transcurrió el Vive Latino en su edición 20, lleno de todo tipo de paisajes, desde la emoción de la lucha libre, con amplios lugares para comer, espacios de venta tradicionales del rock (como el tianguis del Chopo), rolando entre una variedad extensa de diversiones y entretenimiento fugaz, hasta una feria con juegos mecánicos. Todo un universo del rock que año con año avanza hacia las nuevas generaciones. La postal de observar a familias paseando libre y felizmente confirman la sentencia de Alejandro Lora, una larga vida goza el Vive Latino con sus 20 años…

…“Y los que le faltan”.

Foto: Miguel Dimayuga
Foto: Miguel Dimayuga

Comentarios

Load More