Son mexicanos muy felices, revela una encuesta de la UNAM; a nivel mundial, México ocupa el lugar 24

CIUDAD DE MÉXICO (apro).- Con motivo del Día Internacional de la Felicidad, que se celebra el 20 de marzo, la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) dio a conocer un estudio, según el cual el promedio de felicidad de los mexicanos es de 8.53, en una escala del uno al 10, donde la familia ocupa el promedio más alto de satisfacción.

En la Encuesta Nacional sobre Satisfacción Subjetiva con la Vida y la Sociedad, elaborada por el Seminario Satisfacción Subjetiva con la Vida y la Sociedad de la UNAM en 2015, se revela que, en una escala del uno al 10, el promedio de satisfacción con la vida (felicidad) en México es de 8.53 en general y que 82.3% de la población está netamente satisfecha y sólo 17.5% se encuentra insatisfecha.

De acuerdo con el World Happiness Report 2018, México ocupó el sitio 24 en el ranking de las naciones más felices del mundo en el periodo 2015-2018.

Esta medición incluye a 156 países y considera la percepción de las personas sobre su calidad de vida, así como las variables sobre la expectativa de vida, la generosidad y la percepción de corrupción.

Hugo Sánchez, académico de la Facultad de Psicología (FP) de la UNAM, expresó que la felicidad está dada por los eventos y las cosas que satisfacen nuestras necesidades, un concepto que, dijo, debemos construir para intentar disfrutarlo en el momento que aparezca.

Explicó que el problema aparece cuando creemos que la felicidad debe pernear toda nuestra vida, pues debemos transitar por cada emoción que existe: tristeza, ira, ansiedad, miedo, etcétera, para tener una correcta adaptación al medio.

El especialista destacó que la felicidad, por ser una sensación de bienestar muy intensa, resta atención en el ambiente y lleva a minimizar errores que pueden ser importantes, por lo cual consideró que lo normal es transitar entre todos los estados emocionales, para lograr una regulación de las emociones.

“Bajo esa perspectiva, es importante no mantenernos completamente felices todo el tiempo” señaló el académico.

Sánchez, apuntó que el cuestionamiento por la felicidad es subjetivo y personal, ya que corresponde a las características de nuestro entorno, historia de aprendizaje y expectativas, pero en general, expresó, la felicidad se encuentra en mantenerse en una situación donde se percibe que se avanza en las metas personales, con esperanza en el futuro.

“Lo que cambia es el medio para alcanzar ese bienestar: apreciar una obra de arte, leer un libro, comer nuestro alimento favorito, andar en bicicleta, tomar un café al atardecer, tener sexo o criar hijos; todo ello puede ser lo que nos motiva o nos hace sentir bien”, afirmó.

Aunque se dice que hay países más felices que otros, el académico, reiteró que esto se relaciona con el bienestar de las sociedades, por lo que si una población tiene alimentación, agua, transporte y educación, se interpreta como feliz, lo que parecería entonces una situación geográfica o genética, más que individual.

Abundó que el lugar que ocupa el país en el ranking de las naciones más felices se relaciona con la importancia que le damos a la familia, puesto que la aproximación, que disminuye las emociones negativas es evidente, se manifiesta en saludos y abrazos, y permite la percepción de felicidad aumente.

Por su parte, Paulina Rivero, directora del Programa Universitario de Bioética (PUB), refirió que para el taoísmo, una filosofía de la antigua China, la felicidad se encuentra cuando la persona sabe conformarse, cuando se percata de que está bien con lo que tiene y no necesita más porque, consideró, la felicidad está en si mismo y no en la reputación, la fama o el dinero.

Sentenció que para la mayoría de la gente, en la actualidad, la felicidad viene dictada por la publicidad, sin embargo, esta emoción está vinculada a la capacidad de estar contento con uno mismo y con lo que hay, sin querer agregar más, de lo contrario se vuelve al descontento.

“Tenemos que abrir los ojos y darnos cuenta de que tenemos que dejar de ser consumistas y apreciar lo que tenemos: salud, hijos, familia, trabajo… eso es lo que se requiere, lo demás sobra”, apuntó.

La filosofa, destacó que mientras exista quien no tenga un medio material básico, como la alimentación, difícilmente se podrá ser feliz, e invitó a luchar por una mayor equidad.

Finalmente, Rivero consideró que el de la felicidad es una invitación a pensar, reflexionar y cambiar la perspectiva que tenemos, a diferencia de los días creados por las empresas para hacernos gastar, como el de las madres o del amor y la amistad.

El día Internacional de la Felicidad fue impulsado por la Organización de las Naciones Unidas desde el 2013, como reconocimiento del importante papel que desempeña en la vida de las personas y para 2015, el organismo lanzó los 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible, que pretenden poner fin a la pobreza, reducir la desigualdad y proteger nuestro planeta, tres aspectos primordiales que contribuyen a garantizar el bienestar y la felicidad.

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