Relator de la ONU acusa a Israel de privar de agua potable al pueblo palestino

Palestinos observan un edificio destruido por ataques aéreos israelíes en la ciudad de Gaza. Foto: Adel Hana/AP Palestinos observan un edificio destruido por ataques aéreos israelíes en la ciudad de Gaza. Foto: Adel Hana/AP

GINEBRA (apro).– Israel está privando a millones de palestinos del acceso a un suministro regular de agua potable mientras lleva a cabo un aparente “saqueo” de recursos naturales de Palestina, acusó el relator de la ONU sobre la situación de derechos humanos en territorios palestinos, Michael Lynk.

“En Gaza, el colapso del acuífero costero, la única fuente natural de agua potable en la Franja y ahora casi totalmente inadecuado para el consumo humano, está contribuyendo a una importante crisis de salud entre los dos millones de palestinos que viven allí”, dijo Lynk al presentar un nuevo informe en la 40 Sesión del Consejo de Derechos Humanos, que tiene lugar en Ginebra.

A pesar de la retirada de los colonos y tropas israelíes de Gaza en 2005, Israel ha mantenido un “sello hermético de bloqueo aéreo, marítimo y terrestre” alrededor del enclave costero, denunció.

El relator recordó que, a pesar de que se acordó un plan avalado por la comunidad internacional de 567 millones de dólares para abordar la grave escasez de agua potable en Gaza mediante la construcción de plantas de desalinización, de acuerdo a los análisis de expertos esto tardará varios años para que pueda concretarse.

“Para casi cinco millones de palestinos que viven bajo ocupación, la degradación de su suministro de agua, la explotación de sus recursos naturales y la destrucción de su medio ambiente son síntomas de la falta de cualquier control significativo sobre su vida cotidiana”, deploró Lynk.

Además, el experto refirió que en Cisjordania las compañías de canteras israelíes extraen unos 17 millones de toneladas de piedra cada año, “a pesar de las estrictas prohibiciones en la ley internacional contra una potencia militar que explota económicamente un territorio ocupado”.

“El Mar Muerto y sus abundantes recursos naturales, parte de los cuales se encuentran dentro del territorio palestino ocupado, están prohibidos para cualquier desarrollo palestino, mientras que las compañías israelíes pueden cosechar los minerales en un acto aparente de saqueo”, lanzó el experto de la ONU.

Por su parte, el embajador palestino, Ibrahim Khraishi, al tomar la palabra en el debate, pidió a Israel que detenga lo que a su modo de ver es “un robo” de propiedades palestinas.

“Israel debe detener este pillaje, lo que Israel está haciendo en los territorios ocupados está muy lejos de sus obligaciones en virtud del derecho internacional y los tratados”, afirmó el embajador palestino, quien calificó la situación de su pueblo a una similar a la que se vivió en Sudáfrica con el Apartheid.

 

Retoma acusación por crímenes de guerra

Sumado a lo anterior, en un informe presentado por la Comisión de Investigación sobre las protestas en la Franja de Gaza el año pasado, los expertos aseguraron tener “motivos razonables” para creer que los soldados israelíes cometieron “violaciones del derecho internacional humanitario y de los derechos humanos contra los manifestantes palestinos muchos de los cuales podrían constituir crímenes de guerra o de lesa humanidad”.

“Estas violaciones deben ser investigadas inmediatamente por Israel”, urgió Santiago Cantón, presidente del grupo de expertos que investigó los sucesos.

 

Informe “hostil, parcial y sesgado”

El gobierno israelí, por su parte, consideró el informe como “hostil, parcial y sesgado”, y criticó al Consejo de Derechos Humanos de “estar cegado por el odio hacia Israel”.

La Comisión de Investigación, creada el año pasado, consideró que las tropas israelíes mataron e hirieron a palestinos “que no estaban participando directamente en las hostilidades ni representaban una amenaza inminente”.

En ese sentido, alegaron que los francotiradores dispararon con “munición real” a reporteros, trabajadores de la salud, menores o discapacitados, a pesar de que eran “fácilmente identificable como tales”.

“Estamos diciendo que dispararon contra niños intencionalmente. Dispararon intencionalmente contra personas con discapacidad. Dispararon intencionalmente contra periodistas”, afirmó Sara Hossain, miembro de la comisión.

Según su análisis, las Fuerzas de Seguridad de Israel hirieron a seis mil 106 palestinos con munición real y otros tres mil 098 resultaron heridos por la fragmentación de balas, balas de metal recubiertas de goma o por impactos de envases de gas lacrimógeno.

Del total de impactos de bala, 81% de las personas los recibieron en las piernas, lo que conllevó a que 122 manifestantes (20 menores de edad) perdieran una o las dos extremidades inferiores.

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