Banxico mantiene en 8.25% la Tasa de Interés Interbancaria

CIUDAD DE MÉXICO (apro).- El Banco de México (Banxico) decidió mantener sin cambios la Tasa de Interés Interbancaria, ubicada en 8.25%.

Aunque el banco central reconoció que las condiciones favorables que han prevalecido en los mercados financieros internacionales han contribuido a un buen desempeño de los activos financieros en México, también alertó que la degradación y baja en las calificaciones de Petróleos Mexicanos (Pemex) provocó que los activos nacionales coticen con una prima de riesgo adicional.

“No obstante, algunos factores de riesgo e incertidumbre asociados a la economía mexicana han implicado que los activos nacionales coticen con un descuento o prima de riesgo adicional. Entre dichos factores destacan los vinculados a la calificación crediticia de Pemex, e incluso a la deuda soberana del país”, señaló en su comunicado sobre el Anuncio de Política Monetaria.

Añadió: “El entorno actual sigue presentando importantes riesgos de mediano y largo plazos que pudieran afectar las condiciones macroeconómicas del país, su capacidad de crecimiento y el proceso de formación de precios en la economía”.

En este sentido, recomendó al gobierno de Andrés Manuel López Obrador impulsar la adopción de medidas que propicien un ambiente de confianza y certidumbre para la inversión, además de una mayor productividad, y que se consoliden sosteniblemente las finanzas públicas.

“En este contexto, es particularmente relevante que se cumplan las metas fiscales del Paquete Económico para 2019. Asimismo, es indispensable fortalecer el estado de derecho y abatir la corrupción”, detalló.

Reprocha aumento en salarios
Por otra parte, el banco central destacó que entre enero y la primera quincena de marzo, la inflación general disminuyó de 4.37% a 3.95%, y destacó que las expectativas para el Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC) se encuentran dentro del rango propuesto, que es de 3% (+/- un punto porcentual), aunque existen algunos riesgos como los siguientes:

En primer término, la posibilidad de que la cotización de la moneda nacional se vea presionada por factores externos o internos.

Y al respecto aclaró que “si la economía requiere un ajuste, ya sea del tipo de cambio real o en las tasas de interés de mediano y largo plazos, el Banco de México contribuirá a que dichos ajustes ocurran de manera ordenada, buscando evitar efectos de segundo orden sobre la formación de precios”.

La inflación también se podría ver afectada en caso de que se observen mayores presiones sobre los precios de los energéticos o de los productos agropecuarios, o si se presenta un escalamiento de medidas proteccionistas y compensatorias a nivel global, o en caso de que se deterioren las finanzas públicas.

Adicionalmente, dada la magnitud de los aumentos en el salario mínimo, además de su posible impacto directo, el banco central señaló que se enfrenta el riesgo de que estos propicien revisiones salariales que rebasen las ganancias en productividad y generen presiones de costos, con afectaciones en el empleo formal y en los precios.

“Para elevar de manera sostenida el poder adquisitivo de los salarios es necesario considerar el papel de otras políticas públicas, en particular, fomentar la competencia en aquellos sectores de bienes y servicios con una participación elevada en la canasta de consumo de los segmentos de la población de menores ingresos”, acotó el Banxico.

En este contexto, adelantó que ante la presencia y posible persistencia de factores que por su naturaleza impliquen un riesgo para la inflación y sus expectativas, “la política monetaria se ajustará de manera oportuna y firme para lograr la convergencia de ésta a su objetivo de 3%, así como para fortalecer el anclaje de las expectativas de inflación de mediano y largo plazos para que alcancen dicha meta”.

Acerca del autor

Comunicólogo hecho por la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la UNAM; reportero labrado en Proceso.

Comentarios