La digitalización del archivo de Lázaro Cárdenas

CIUDAD DE MÉXICO (apro).- Mediante un acuerdo con la familia Cárdenas Solórzano suscrito durante la gestión de María Teresa Franco, el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) digitalizó casi dos mil documentos del archivo personal del general y presidente de la República Lázaro Cárdenas del Río (1895-1970).

Así lo informó el propio INAH, luego de una ceremonia a la cual asistieron además de Franco, el actual director del instituto, Diego Prieto, y en la cual el acervo original fue devuelto a la familia a través del ingeniero Cuauhtémoc Cárdenas tras un proceso de conservación y catalogación.

El acto se llevó a cabo en el Museo Nacional de Historia, ubicado en el Castillo de Chapultepec, donde el ingeniero Cárdenas destacó que se recibe “un mejor y más cuidado archivo” y se cumple un anhelo de su familia:

“Se empieza a cumplir una primera tarea que nos habíamos planteado en familia: Que estos documentos pudieran estar a disposición de quienes trabajan en la historia, de quienes están interesados en la obra y vida de Lázaro Cárdenas. Creo que servirá a mucha gente dedicada a la investigación histórica, al trabajo de divulgación, en fin, a todo lo que puede obtenerse con una serie de documentos como estos”.

La sede fue motivo para que Prieto destacara que fue justo el general Lázaro Cárdenas quien al asumir la presidencia decidió que el Castillo no sería más la residencia oficial y ordenó que se convirtiera en museo. Asimismo, decretó la creación del INAH, fundado en febrero de 1939 y que ahora está conmemorando 80 años de existencia.

Fueron las especialistas Ivonne Rosales Ferra, Fabiola Chávez Bárcenas, Beatriz Nieves Rivera y Adriana Camacho del Rosario, las responsables de la conservación, estabilización y catalogación de los documentos, que inició desde el retiro de clips, folders y carpetas en mal estado, hasta la colocación de guardas de papel cultural y la colocación de materiales libres de ácidos.

El titular de la Biblioteca Nacional de Antropología e Historia (BNAH), Baltazar Brito Guadarrama, detalló que el archivo del presidente Cárdenas consta de mil 855 documentos, entre ellos diarios de su periodo al frente del gobierno, transcripciones, correspondencia familiar, laboral y política, hojas de servicio, diplomas, hemerografía, fotografías, acetatos y discursos, uno de éstos grabado en formato LP.

El acervo se organizó en 744 registros y seis expedientes principales. Y detalló el funcionario, a través del comunicado del INAH:

“Algunos de estos documentos, su diario, por ejemplo, nos hablan de la opinión que el general tenía sobre los acontecimientos político-sociales que ocurrían durante su gestión, o de temas tan variados como sus impresiones de una excursión que hizo al Iztaccíhuatl en mayo de 1942, o de un proyecto de forestación que elaboró para Jiquilpan, su ciudad natal”.

Destacó también que el archivo es ejemplo de la colaboración entre instituciones como el INAH con entidades particulares poseedoras de colecciones históricas.

De la Marsellesa al Morelos

La digitalización estuvo a cargo de Janium, una empresa transnacional fundada en septiembre de 2001, con oficinas en México, Costa Rica, Colombia, Chile, España, Estados Unidos y Perú, que digitalizó también la Biblioteca de la Cámara de Diputados, de la red de Bibliotecas Públicas del estado de Veracruz, de la red de bibliotecas de Medellín, Colombia, y colabora con el Centro de Estudios de Historia de México CARSO y la Fundación Carlos Slim.

El proyecto fue supervisado por el ingeniero Miguel Ángel Gasca Gómez y puede consultarse en https://bnah.inah.gob.mx/bnah_lazaro_cardenas/publico/index.php.

Ahí se ofrece a manera de introducción una muy breve –apenas 24 líneas– biografía del general, nacido en Jiquilpan, Michoacán en 1895, en la cual se habla de su participación en la Revolución Mexicana, su gubernatura en Michoacán, su postulación como candidato a la presidencia de la República en 1933. Se señalan algunos de sus logros y acciones:

“Su periodo de gobierno, entre otros asuntos relevantes, se caracterizó por la repartición de tierras, la expropiación petrolera y la creación de instituciones como el Instituto Politécnico Nacional” y el INAH, así como el apoyo que dio al exilio español durante la Guerra Civil Española.

Viene un segundo apartado, igual de sintético en el cual se cuenta cómo en 2017 el ingeniero Cuauhtémoc Cárdenas Solórzano prestó a la BNAH el archivo personal del llamado popularmente Tata Lázaro y se describe el trabajo realizado.

El cuerpo del archivo se ha clasificado en orden alfabético y lamentablemente no tiene un motor de búsqueda para buscar temas o eventos específicos.

Hay que recordar sin embargo que se trata de los documentos resguardados por la familia y no por la Presidencia o el Archivo General de la Nación; no debe sorprender que en la “R” no aparezca un apartado para la Reforma Agraria. En cambio, en la “A” se ha integrado un recorte de periódico firmado por Francisco Martínez de la Vega, titulado “Aún Sobran Tierras que Repartir”, del periódico El Día, del viernes 13 de octubre de 1967.

Casi como una curiosidad, vale destacar otro expediente con la clasificación “Artículos referentes al himno de Francia” en el cual se resguarda otro recorte, amarillento por el tiempo, de La Tribuna, con la partitura y letra en francés de La Marsellaise y en seguida, el poema La Marsellesa herida, de José Muñoz Cota.

Ya escaneado pueden consultarse la Constitución, actas y otros documentos de la Junta Revolucionaria de Chilpancingo en la Nueva España “hallados entre los papeles sorprendidos al cabecilla Morelos en la acción de Tlacotepec”. Están los manuscritos de la época y textos mecanografiados a principios del siglo XX.

Y es que se recordará que documentos del Generalísimo José María Morelos y Pavón, del Congreso de Chilpancingo, fueron reunidos por el historiador Ernesto Lemoine en 1980 en el libro Manuscrito Cárdenas, editado por el Instituto Mexicano del Seguro Social.

El 15 de marzo de 2010, esta reportera relató en la agencia apro, cómo fue a dar a manos del general esta documentación confiscada a Morelos, de acuerdo con el historiador Héctor Cuauhtémoc Hernández Silva:

“Tras el Congreso de Chilpancingo, dice, el movimiento insurgente comenzó a perder varias batallas. Así ocurrió en el rancho Las Ánimas, cerca de Tlacotepec, a 60 kilómetros de Chilpancingo, donde Morelos estuvo a punto de caer prisionero, pero escapó. Entre las pertenencias que debió abandonar se encontraba el archivo que contenía el original de Sentimientos…, al que había autorizado ciertos cambios.

“El manuscrito llegó así a manos de Calleja, quien pidió se reprodujeran copias para enviar una a España y dar a conocer las intenciones de los insurgentes. Pero en esta copia no se incluyó el cambio que tuvo después el original, por lo que el punto 6 quedó como inexistente. Tanto el original como las copias quedaron finalmente en el AGN, donde fueron consultadas por los historiadores Carlos María de Bustamante y Lucas Alamán.

“Después de ello, sigue el historiador, en 1856 dirigió el AGN Ignacio Rayón, hijo de López Rayón, quien al pretender hacer una biografía de su padre y borrar su ‘mala actuación’ en el Congreso de Chilpancingo, sustrajo el expediente ‘abusando de su puesto’ y lo guardó. Ya en el siglo XX, un descendiente de la familia Rayón lo vendió al historiador Luis Chávez Orozco, a la sazón secretario de Educación Pública del gobierno de Lázaro Cárdenas.

“Chávez Orozco lo obsequió al presidente Cárdenas y él lo guardó, inexplicablemente, ‘sin darse cuenta de la importancia’ que revestía no sólo el expediente, sino su recuperación para el conocimiento de la lucha insurgente. Durante las conmemoraciones del 150 aniversario de la Independencia, Antonio Martínez Báez pidió al general Cárdenas que permitiera su publicación”.

El 27 de agosto 1982 el ingeniero Cárdenas y su madre Amalia Solórzano, entregaron el expediente al Archivo General de la Nación.

Jaramillo

Se encuentra entre los documentos, el número 51, Año III, de la revista Política. Quince días de México y del Mundo, dirigida por Manuel Marcué Pardiñas, donde colaboraban, entre otros Antonio Rodríguez, David Alfaro Siqueiros, José de la Colina, Raquel Tibol, Fernando Benítez, Víctor Flores Olea, Enrique González Pedrero, Eli de Gortari, Vicente Lombardo Toledano y Salvador Novo, entre otros.

Se trata del número correspondiente al 1º de junio de 1962 que incluye un artículo sobre el general Cárdenas. Llama la atención, sin embargo, que habiendo podido –como en otros documentos– recortar sólo esas páginas y resguardarlas, se conservó y ahora digitalizó el número completo, en cuya portada aparece el líder campesino Rubén Jaramillo con el presidente Adolfo López Mateos, los dos sonrientes, dándose un abrazo.

Pero es justamente el ejemplar que da cuenta del asesinato de Jaramillo con su familia, en Xochicalco, el 23 de mayo de ese año. Así que la mayor parte de la revista está dedicada al hecho, desde la editorial hasta varias de las colaboraciones. Titulada “Un crimen del régimen”, inicia la editorial:

“La matanza de Xochicalco, cometida por miembros del ejército y en la que perdieron la vida, vilmente asesinados, Rubén Jaramillo, su esposa encinta y sus tres hijos, además de constituir el regreso a situaciones históricas de barbarie que se consideraban superadas, es síntoma gravísimo de la debilidad creciente del poder público, y augurio y amenaza de una continuidad en la acción directa terrorista desde las esferas gubernamentales que tienen la misión de defender la ley y articular la estructura orgánica del Estado”.

Sobre el hecho escriben también Jorge Carrión, González Pedrero y Flores Olea, quien titula su artículo “Una vergüenza para México”, que dice:

“A pesar de nuestro entrañable amor por la patria, hay ocasiones en que da pena ser mexicano. Como esta en que la traición y la sangre, y la ley de la selva han vuelto a afirmar sus derechos. Rubén Jaramillo, el viejo luchador zapatista, fue asesinado junto con su familia, con armas del ejército y por hombres uniformados. Y esto cuando se nos repite monótonamente que vivimos en un régimen de derecho, de perfecta institucionalidad y orden; en 1962, cuando creíamos haber dejado atrás, como un mal recuerdo, las épocas de la crueldad y la venganza. ¿Habrá sido inútil la muerte de tanto mexicano esforzado por crear una patria más justa, más civilizada, más armoniosa?”

El acervo es extenso, podrían pasar horas navegando por él. Cierra con la portada del diario Excélsior, del jueves 10 de enero de 1963, cuya nota de ocho columnas es “Explosiva Carta Dirige el Lic. Portes Gil al General Cárdenas”.

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