En Tetela del Volcán se palpa el nerviosismo

TETELA DEL VOLCÁN, Mor. (apro).- La vida en este municipio parece normal. Sin embargo, al mediodía algunas escuelas de educación básica de plano suspendieron clases.

La mayoría de los alumnos lucen un tapaboca muy básico. Es parte del protocolo que comenzó a funcionar luego que la actividad del volcán Popocatépetl se intensificó y provocó que las autoridades federales elevaran la alerta en el semáforo volcánico, de Amarillo Fase 2 a 3.

Por la mañana, en Cuernavaca, a 80 kilómetros de esta comunidad, de las más cercanas al coloso, el titular de Protección Civil estatal, Enrique Clemente Gallardo, formalizó el incremento de la alerta.

En la comunidad, el nerviosismo se siente cuando el reportero habla con algunas personas en las calles.

“Pues sí, nos espantamos, porque aquí siempre se sienten temblorcitos, pero lo que pasó el otro día hizo que los vidrios de las ventanas temblaran”, dice una mujer, frente al mercado municipal.

Detrás de ella, se encuentra lo que fuera la cancha de futbol y que desde hace más de un año, en octubre de 2017, funciona como escuela primaria debido a que las instalaciones originales se desplomaron con el sismo del 19 de septiembre. La reconstrucción todavía no termina.

“La verdad yo pensé que era otro temblor, como el pasado”, platica otra mujer, en referencia al de septiembre que afectó a más de mil familias en este municipio que alberga a unas 20 mil personas.

Según datos de la sede local de la Universidad Autónoma del Estado de Morelos (UAEM), todavía el 70 por ciento de las viviendas dañadas, unas 800, no han terminado de reconstruirse.

A pesar de haber vivido aquí toda su vida, y su familia, y sus ancestros, las personas de esta comunidad tienen miedo. Además, sólo hay tres vías para evacuar en caso de emergencia:

Está el camino principal para llegar a Tetela del Volcán, vía Cuautla-Yecapixtla-Ocuituco, a través del poblado de Metepec. Esa vía es de únicamente dos carriles y sólo los últimos dos o tres kilómetros tienen cuatro. Lo demás, no.

Esa vía es la más transitada, pero no sería suficiente. Ese es el mejor camino, hablando de pavimentación, pero está lleno de curvas y tiene varios topes, además de algunos ramales. Uno de ellos lleva a la cabecera municipal de Ocuituco, al sur de Tetela del Volcán, y de ahí sale hasta la carretera federal Cuautla-Izúcar de Matamoros. Sin embargo, son varios kilómetros de carreta angosta con sólo dos carriles y sin acotamiento, entre los cultivos de la zona y con curvas cerradas importantes.

Existen otras dos salidas de la comunidad: las llamadas secundarias.

Una de éstas es vía Tlacotepec, corre al sur de la comunidad de Tetela del Volcán, llega a Tlacotepec, luego a Zacualpan de Amilpas y se sigue, casi en vía recta, hasta Temoac, pasando por las comunidades de Huazulco y la desviación a Amilcingo, comunidad del activista Samir Flores, asesinado el 20 de febrero pasado.

Esta vía secundaria termina en el crucero de Amayuca, en Jantetelco, donde se encuentra con la autopista Siglo XXI. Hay zonas de esta carretera que están dañadas por las lluvias.

Finalmente está la peor de todas: la salida vía San Pedro, que lleva a las comunidades de Tlalmimilulpan, Huepalcalco, Ocoxaltepec, entre otras.

Esta vía es la menos confiable porque no se dirige al sur, sino que bordea el perímetro del volcán y siempre a la misma distancia a la que se encuentra Tetela.

La alternativa es la peor porque tiene varias curvas cerradas y la cinta asfáltica no es la mejor tras recorridos hechos por este reportero.

“¡Imagínese!, si tenemos que salir corriendo. Las tres salidas van a estar llenas, habrá un trafical”, dice Jazmín, estudiante de la Escuela de Estudios Superiores de Tetela del Volcán, la sede de la UAEM en este municipio.

“Nadie sabe a ciencia cierta cuáles son los protocolos y cómo los aplicaremos”, dice Isamar, otra universitaria.

En tanto, Vanessa dice que las mujeres que tienen sus hijos en una instancia infantil de la comunidad han acordado que si ocurre una incidencia en horas escolares ya hay camionetas designadas para que lleguen de inmediato por todos los niños y se los lleven a un punto de reunión ya definido, varios kilómetros al sur de la comunidad, adonde los padres de familia pueden pasar a recogerlos.

En el Palacio Municipal no había autoridades, habían sido llamadas a Cuernavaca, para la formalización de la elevación de la alerta en el semáforo volcánico.

En tanto, las autoridades de Protección Civil estatal, en la capital del estado, aseguraron que la nueva fase de alerta indica que las rutas de evacuación estén en buenas condiciones y con señalización adecuada y con refugios temporales en condiciones adecuadas, aunque la mayoría de las escuelas de la zona siguen afectadas por el sismo del 2017.

La vida parece seguir su curso, pero sí hay nerviosismo en la comunidad.

Afirmar desde la capital que las rutas de evacuación están en buen estado y los refugios están listos, sólo causa que la angustia aumente.

La gente en esta zona ha tomado la seguridad en sus manos hace décadas, así que ahora ha comenzado a crear sus propios protocolos para responder frente a la contingencia.

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