#MeTooTeatroMexicano en el Día Mundial del Teatro

#MeToo en la ENAT. Foto: Tomada de Twitter @amaraanthos #MeToo en la ENAT. Foto: Tomada de Twitter @amaraanthos

CIUDAD DE MÉXICO (apro).- Este año, en la conmemoración del Día Mundial del Teatro, el pasado 30 de marzo en el Cenart, el #MeTooTeatroMexicano se hizo presente.

A finales de ese mes, el movimiento de denuncia que había encendido el mundo años atrás, de pronto soltó la chispa en México y, para sorpresa de todos, en el medio cultural. Todo comenzó con la suspensión de la presentación del libro de un escritor, señalado por varias mujeres de su trato violento hacia ellas. Y cundieron historias de abuso por parte de artistas, maestros y personalidades en todos los niveles, visibilizando el maltrato que se ejerce hacia las mujeres, ante un sistema legal que no ha sabido responder.

Durante la inauguración del Día Mundial del Teatro, Gabriela Pérez Negrete, directora de la Escuela Nacional de Arte Teatral (ENAT) del INBAL, asumió:

“La ENAT se pronuncia en contra de cualquier tipo de acoso, maltrato, abuso o violencia en cualquiera de sus manifestaciones. Expresando nuestra solidaridad con las víctimas, responsabilidad con la revisión de nuestras prácticas académicas y nuestro absoluto apego a la justicia.”

Tan sólo a unas horas de este pronunciamiento, alumnas de la propia ENAT colocaron un “tendedero” en la explanada de la misma. Lo coronaba un gran letrero que decía “Mientras haya violencia sexual, nada que celebrar”. Lo rodeaban papeles donde se leían más de diez nombres de teatreros, varios de ellos maestros de la ENAT.

Sin embargo, y con un amargo sabor de boca, el día se celebró. Hubo obras en foros y al aire libre, talleres, performances, instalaciones y conferencias. Mares de gente fluían por los pasillos del lugar para disfrutar doce horas de vida teatral gratuita e ilimitada.

Fue un foro de alto alcance, donde compañías escolares e independientes tuvieron la oportunidad de presentarse ante un público abundante y variado. Entre los montajes se encontraban: “Svatura” y “El Público”, de la ENAT; “Casa Calabaza”, del Colectivo Escénico El Arce; “Serendipia”, de Un Paso a la Deriva Teatro; “Nómada”, de Sur Oeste Arte Escénico; “Despertar de primavera”, de La Cuadrilla Teatro; “De-Género”, de la Compañía Cuerpos Ficticios; “Doctor Fo”, de la Compañía Quarto Acto; “Besos de Lota”, del Centro Universitario de Teatro; y “Síncope blanco”, del Colectivo Buitre Amargo; entre otros.

Los cursos fueron “Training Post Grotowski”, impartido por Jaime Soriano; “Teatro físico”, por Antonio Salinas; y “Teatro Cabaret”,  a cargo de Cabaret Misterio y Andrés Carreño.

De lo más interesante –y lamentablemente, lo menos popular–, fueron las conferencias. La primera, “Gestión y producción”, dictada por David Castillo, y otra, “Políticas culturales”, sustentada por Enrique Olmos de Ita.

Irónicamente, a esta última, De Ita no pudo asistir. Empero, mandó su ponencia, en la cual trata las faltas de apoyo al teatro en México, en especial al infantil y juvenil, el cual, en sus palabras, “es el mejor de Iberoamérica”. Tampoco llegó la diputada de Morena Xóchitl Zagal, con quien se pretendía tener una conversación acerca de las política actual en materia de cultura. Quienes sí estuvieron fueron Rubén Ortíz –investigador del Centro de Investigación Teatral Rodolfo Usigli (CITRU)–; Andrea Salmerón –gestora y productora de teatro y cine–; y Martín López Brie –dramaturgo y teatrero en diferentes áreas–. La mesa fue moderada por Regina Quiñones, docente del Colegio de Literatura Dramática y Teatro de la UNAM.

Durante las dos horas se habló de las fallas del sistema de apoyo a creadores artísticos, las muchas trabas de las instituciones, y las experiencias de los ponentes como becarios y jurados de varias convocatorias. Aunque se plantearon más preguntas que respuestas, también se propusieron acciones concretas, como boicotear convocatorias que denigren a los postulantes.

En medio del conversatorio, la única mujer expositora, Andrea Salmerón, habló en apoyo del #MeTooTeatroMexicano. Resaltó la importancia de escuchar las denuncias y propuso a los hombres con acciones machistas a reflexionar, pedir perdón e ir a terapia. En cambio, a los violadores, les exigió retirarse del gremio.

“Queremos a los hombres como colegas”, señaló.

Este Día Mundial del Teatro será recordado como el año en el que alguien en México buscó la posibilidad de crear un ambiente de respeto y amor en escena y tras bambalinas. Ojalá que en los siguientes ya no sea necesario exigir algo tan básico.

 

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