Ai Weiwei honra a los 43 de Ayotzinapa con instalación en el MUAC

“Ai Weiwei. Restablecer memorias” permanecerá en el MUAC hasta el 16 de octubre. Foto: UNAM “Ai Weiwei. Restablecer memorias” permanecerá en el MUAC hasta el 16 de octubre. Foto: UNAM

CIUDAD DE MÉXICO (apro).- Luego de más de cuatro años desde la exhibición de Círculo de animales. Cabezas del Zodico, en el Museo Nacional de Antropología, llega la nueva muestra del artista y activista chino Ai Weiwei, quien dedica una instalación a los 43 estudiantes de la Escuela Normal Rural “Raúl Isidro Burgos”, de Ayotzinapa, Guerrero, desaparecidos entre el 26 y 27 de septiembre de 2014.

Con el título Ai Weiwei. Restablecer memorias, la muestra curada por el historiador de arte Cuauhtémoc Medina, fue inaugurada hoy en el Museo Universitario Arte Contemporáneo (MUAC) de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), por el rector Enrique Graue Wiechers; la secretaria de Cultura, Alejandra Frausto, y el propio artista.

A través de dos instalaciones que conforman la exposición, Weiwei “explora los traumas de las experiencias de China y México en un relato que apela a la obligación de construir la memoria social” no obstante la distancia geográfica entre ambos países. El proyecto “une la inquietud que representa la destrucción del patrimonio cultural y nuestra relación con los ancestros; el trauma que significa el atentado contra el futuro, el cual supone la violencia contra los jóvenes”.

Así presenta el MUAC en su sitio web, la muestra que estará abierta al público a partir de mañana 13 de abril y hasta el 6 de octubre próximo.

La primera instalación, “readymade histórico-político” titulada “Salón ancestral de la familia Wang”, fue realizada en 2015, y da cuenta de la destrucción del patrimonio cultural chino por la violencia de la revolución, y la pérdida de la sociedad rural, tradicional y la comercialización de antigüedades.

Representa un templo de madera de la dinastía Ming, que data de hace 400 años, “ejemplifica las complejas negociaciones entre lo nuevo y lo viejo; es también la obra que marcó el periodo de vigilancia constante que el artista sufrió en Beijing tras su detención en 2011, antes de exiliarse en Europa”.

La segunda obra es resultado de la visita que el creador chino hizo a México en 2016, en donde se reunió con familiares de los 43 estudiantes desaparecidos, en la cual explora las consecuencias personales y sociales de la desaparición forzada y “apuesta por la construcción de la memoria como lazo invisible que nos liga con los ancestros y traza un deber hacia las generaciones que nos suceden”.

Se pueden ver los retratos de los estudiantes en gran formato construidos con piezas de lego, con apoyo de estudiantes de la Facultad de Arquitectura de la UNAM, así como un conjunto de imágenes fotográficas y una compilación de los hechos. Se ve por ejemplo el retrato del exprocurador Jesús Murillo Karam en la conferencia del 7 de noviembre de 2014, cuando pronunció su desafortunada frase “ya me cansé”. Y una alusión a la también infortunada frase del entonces presidente Enrique Peña Nieto “ya supérenlo”.

Durante la conferencia de prensa realizada un día antes de la apertura de la exhibición, el artista cuestionó que luego de cuatro años se desconozca aún el paradero de los jóvenes:

“No creo que haya algo más importante que la dignidad humana, entonces como ciudadano, como artista o como político, uno debe hacerse una simple pregunta, que se diga la verdad, qué pasó realmente”.

Frausto destacó al inaugurar la exposición –que al término de su presencia en el MUAC irá a Monterrey–, que “toca expresiones artísticas tradicionales, toca el patrimonio que de un plumazo se deja de ver, toca memoria que se ha dejado de construir o que se construye desde la ausencia”.

 

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