A salvo la capilla de la Virgen de Guadalupe en Notre Dame  

PARÍS (apro).- La capilla y los tesoros en homenaje a la Virgen de Guadalupe situados en la Catedral de Notre Dame fueron salvados después del incendio que se declaró el lunes en el templo católico de la capital francesa.

“Los diferentes cuadros en las capillas laterales están en buen estado”, confirmó el teniente coronel Gabriel Plus, portavoz de los bomberos de París el martes por la tarde, explicando que “en este momento, los bomberos “terminaban el rescate de las obras” de las capillas.

Ya que el fuego se ha apagado por completo, el cuerpo de bomberos, investigadores y conservadores han empezado el recuento de los daños en el monumento, pues entre un 5 y 10% de las obras han sido destruidas, entre ellas cuatro Mays, unos cuadros del siglo XVII.

Rodeada por unas banderas de México, la réplica de la Virgen del Tepeyac está expuesta en el ala norte del monumento, “una de las partes más dañadas”, dice Maxime Cumunel, del Observatorio del patrimonio religioso.

Mexicanos en Notre-Dame

Sobre el cuadro está expuesta una corona de oro con joyas, esmeraldas y rubíes, un obsequio por parte de los fieles mexicanos en 1949 para la adoración de la Virgen de Guadalupe.

La capilla de la Patrona de México forma parte de la vida de la comunidad mexicana en París y demuestra los lazos estrechos entre la Iglesia católica francesa y la mexicana. Durante mucho tiempo, cada 12 de diciembre, dia de la Virgen de Guadalupe, la Catedral francesa se convertía en basílica mexicana con una misa en español (desde 2016 se dan en otra iglesia).

Al son de los mariachis, los miembros de la comunidad mexicana se reunían para celebrar a la Virgen, un evento registrado en el inventario del patrimonio inmaterial de Francia desde el año 2010.

La comunidad mexicana en Francia se conmovió:

“Cuando empecé a ver que estaba muy mal Notre-Dame, agarré el teléfono y en el grupo de Whatsapp de mi familia  les pedí que desde México le rezaran a la Virgen, pues yo sabía que estaba una imagen de ella adentro”, comentó con la voz temblorosa Bertha.

“Fue algo terrible”, cuenta Elizabeth, otra mexicana católica que vive en París. “Yo visito la capilla muy seguido y cuando empecé a ver las noticias, no sabía si se había salvado la Virgen. Pensé: ‘¿cómo voy a ir a rezarle?”.

Originario de Guadalajara, Diego estudia en Lille y también se desconcertó en el momento del incendio:

“Hijole, sí me dio tristeza por el monumento. Cuando un mexicano entra en Notre-Dame, siempre sabe que se va a encontrar con un grupo de mexicanos ahí, frente a la Virgen”.

Comentarios