César Duarte pide que no lo expulsen del PRI

CIUDAD DE MÉXICO (apro).- El exgobernador de Chihuahua, César Duarte Jáquez, solicitó a su partido, el Revolucionario Institucional (PRI), preservar su militancia hasta que los tribunales dicten una resolución firme sobre los procesos penales que enfrenta.

En una carta que hizo llegar a esa fuerza política a través de su abogado, Ernesto Sánchez Reyes, el exmandatario prófugo de la justicia pidió no ser expulsado hasta que se compruebe su responsabilidad en los delitos que se le imputan, entre ellos el de peculado.

Duarte Jáquez debía comparecer ayer ante los miembros de la Comisión Nacional de Justicia Partidaria (CNJ) del PRI, para responder a las acusaciones en su contra por violentar las normas del partido, paso previo a su expulsión de las filas de ese instituto político.

El exgobernador, cuyo paradero se desconoce, faltó a la cita, pero mandó una carta con la petición referida.

El consejero Armando Barajas, quien presentó la demanda de expulsión contra Duarte, lo acusó de haber violentado flagrantemente los estatutos básicos del PRI, en específico los artículos 1, 61, 62 y 63, donde se establece que los dirigentes del partido deben conducirse con probidad.

Duarte Jáquez se desempeñó como gobernador “y con sus omisiones ha permitido el mal uso y malversaciones de los recursos y fondos públicos que en el ámbito de sus facultades y atribuciones se encontraban bajo su custodia, por lo que el actuar del denunciado ha generado desprestigio, descrédito, deshonra y perjuicio al PRI”, sostuvo Barajas al presentar las pruebas respectivas.

En el acta de la audiencia, el presidente de la CNJP, Fernando Elías Calles Álvarez, hizo constar que “no se encuentra presente César Horacio Duarte Jáquez, en su calidad de probable responsable, ni de persona alguna autorizada para comparecer en su nombre y representación”.

Ante tal ausencia, la Comisión cerró la etapa de alegatos, y ahora sólo se espera la nueva determinación respecto de la expulsión del exgobernador de Chihuahua.

Desde hace tres meses el PRI ya había dictado la expulsión, pero el 20 se marzo pasado el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación la revocó, con el argumento de que no hubo garantía de notificación de audiencia.

En el caso del exgobernador de Puebla, Mario Marín, también podría ser expulsado del PRI a raíz de la orden de aprehensión que se giró en su contra, acusado de tortura en agravio de la periodista Lydia Cacho.

A Marín se le aplicarían los mismos criterios de expulsión de César Duarte, es decir, haber violado los principios de probidad del Revolucionario Institucional.

Acerca del autor

José Gil Olmos, reportero desde 1998. Colaboró en el periódico El Nacional y en el diario La Jornada. Desde el 2001 es reportero de la revista Proceso. Es autor de Los Brujos del Poder, La Santa Muerte la virgen de los olvidados, Los reporteros mexicanos en la guerra de Chiapas y Batallas de Michoacán.

Comentarios