Van contra barristas de Rayados que participaron en caravana al Estadio Universitario

MONTERREY, N.L. (apro).- Las directivas de Tigres y Rayados anunciaron que tomarán medidas contra los aficionados del Monterrey que, contrario a los acuerdos antiviolencia que habían establecido, emprendieron el martes una caravana para llegar al Estadio Universitario, donde se jugó la ida de la final regia de la Concachampions.

Luego del partido, en el que los visitantes se llevaron la mínima ventaja, Alberto Palomino, director de operaciones del Club de la Universidad Autónoma de Nuevo León pidió sanciones administrativas contra los seguidores de la barra La Adicción de La Pandilla, que organizaron una marcha para avanzar por la Avenida Alfonso Reyes hacia el estadio.

El directivo felino recordó que el 23 de septiembre del año pasado, previo a un Clásico de Liga, hubo una violenta riña callejera que por poco le cuesta la vida a un aficionado de Tigres, agredido por seguidores de Rayados, algunos de los cuáles, incluso, fueron acusados de homicidio en grado de tentativa.

Posterior a ese incidente, el 2 de octubre los líderes de las dos aficiones se reunieron con representantes de los equipos, de la federación Mexicana de Futbol y autoridades estatales para firmar la paz y pactar, entre otros acuerdos, que quedaban prohibidas las marchas hacia los estadios de los equipos rivales, para evitar provocaciones y confrontaciones en el trayecto.

Sin embargo, según dijo Palomino, el acuerdo fue ignorado en la caravana previa al juego de ida de la Liga de Campeones de Concacaf, lo que amerita, según dijo, que se le prohibiera, en definitiva, el ingreso a esos aficionados al estadio al que pertenece, que en este caso sería el BBVA, casa de Rayados.

“Se hicieron los acuerdos, mas ayer no se cumplieron. Los acuerdos estaban y hay que cumplirlos, no los cumples, hay sanciones. Por eso se acordó desde el 2 de octubre. Entonces vamos a pedir que se cumplan los acuerdos establecidos y las sanciones que al efecto fueron señaladas”, dijo a medios locales.

Por su parte, Tonatiúh Mejía, vicepresidente administrativo del Monterrey, reprochó a las decenas de barristas del grupo de animación de La Adicción, que hicieron el recorrido para apoyar a su escuadra, un trayecto que transcurrió afortunadamente sin incidentes.

Dijo que buscarán identificar a los aficionados que participaron en esa marcha “para actuar en consecuencia”. Se espera que, como castigo, a estas personas se les retiren sus abonos para el ingreso al estadio de rayados, ubicado en el municipio de Guadalupe.

Algunos de los barristas que hicieron la marcha se cubrieron los rostros con tapabocas, con el evidente propósito de evitar su identificación.

“Estamos enfocados y comprometidos en hacer los trabajos de identificación correspondientes para que todos aquellos abonados que hayan fomentado y participado en la caravana, podamos actuar en consecuencia junto con las autoridades”, dijo.

Las caravanas previas a los Clásicos regios entre Tigres y Rayados, eran una manifestación tradicional de respaldo a sus equipos de las barras Libres y Lokos, de Tigres y La Adicción, de Rayados, que se reunían por miles para llegar caminando a los estadios de los rivales.

Sin embargo, las autoridades estatales y las directivas decidieron suspender esas acostumbradas expresiones de respaldo, debido al peligro de confrontación que representaban.

El juego de vuelta de la Final Regia de la Concachampions se jugará el miércoles a las 21:00 horas, en el Estadio BBVA.

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