Mi hijo fue acusado de secuestro con “pruebas sembradas” dice esposa de periodista asesinado

Alicia Blanco de Tamayo –viuda del periodista veracruzano y madre de José Adrián Tamayo. Foto: Artículo 19 Alicia Blanco de Tamayo –viuda del periodista veracruzano y madre de José Adrián Tamayo. Foto: Artículo 19

XALAPA, Ver. (apro).- José Adrián Tamayo Blanco, hijo del periodista Pedro Tamayo Rosas –asesinado en Tierra Blanca en julio del 2016- fue declarado culpable del secuestro y posterior asesinato del médico radiólogo Carlos Luna Capetillo, ocurrido en noviembre del 2016.

Sin embargo, Alicia Blanco de Tamayo –viuda del periodista veracruzano y madre de José Adrián Tamayo- asegura que la Fiscalía General del Estado (FGE) “sembró pruebas” a su hijo, y a los otros dos acusados, Juan Carlos García Lara y Juan Adán Cadeza Castro, estos dos últimos expolicías del Instituto de la Policía Auxiliar y Protección Patrimonial para el Estado de Veracruz (IPAX) y quienes eran los responsables de las medidas cautelares de la familia Tamayo Blanco.

Tras el asesinato del periodista veracruzano a manos de dos sicarios, la Comisión Estatal de Atención y Protección de Periodistas (CEAPP) le asignó escoltas a la familia para resguardar su vivienda, pues habían sido blanco de amenazas.

En un café de la capital, Blanco de Tamayo y miembros de su familia explicaron que no hay una prueba contundente de que José Adrián Tamayo y los dos policías hayan participado en el secuestro agravado de Carlos Luna y su posterior asesinato.

“Derivado del asesinato de mi esposo, Pedro Tamayo, hemos sido víctimas sistemáticas del acoso de Policías Ministeriales y de empleados de la Fiscalía, quienes desde el 2016 nos vienen presionando para que retiremos la denuncia en contra de quienes creemos que mataron a mi esposo; lo de la detención de José Adrián se da en el contexto de intimidación y amenaza, incluso me mandaron enviados de la Fiscalía, para que yo me hiciera responsable (sic), me incriminara de ese secuestro y posterior homicidio”, afirmó.

Blanco de Tamayo expuso que hay una violencia sistemática de la autoridad en contubernio con criminales de la región, en donde desde el asesinato de su esposo, ha venido siendo amenazada. En octubre de 2016 incendiaron su casa, previa amenaza telefónica, dos meses después, incriminaron a su hijo, José Adrián Tamayo por un secuestro que Alicia Blanco asegura no cometió.

“Detuvieron a mi hijo en un negocio de alimentos de Tierra Blanca, nunca mostraron una orden de aprehensión, lo incriminaron así nada más. Agentes de la Agencia Veracruzana de Investigación me golpearon en el pecho y a mi nuera la patearon (…) la presión y amenazas vienen porque la autoridad cree que sabemos algo que Pedro Tamayo supo como periodista y nunca nos dijo. No sabemos nada”, afirmó.

Pide intervención del gobierno federal

En el caso de Tamayo Blanco, ya con sentencia, Alicia Blanco pide la intervención del gobierno federal, de la Fiscalía General de la República y del gobierno del morenista Cuitláhuac García Jiménez para que se haga una revisión exhaustiva del caso, el cual “está lleno de irregularidades, siembra de pruebas y vicios jurídicos” aseguraron familiares del joven.

Un juez local desechó pruebas que demostrarían la inocencia de los implicados, pero al mismo tiempo, las pruebas que los culpabilizan también fueron retiradas durante el proceso, según Alicia Blanco.

Detalló que incluso, cuando el juez estaba por dar sentencia absolutoria a su hijo los otros dos acusados, el propio juez reculó en su decisión, pues sufrió un accidente en la carretera La Tinaja-Cosamaloapan en el que su auto fue sacado de la carpeta asfáltica por un particular, y desde ahí cambio su dictamen final.

Incluso Alicia Blanco acusó que hombres armados la han estado hostigando y siguiendo en carretera en sus actividades diarias.

Apenas el martes 23 de abril, en las salas de juicios orales en el municipio de Cosamaloapan, el juez Jorge Mapel Martínez consideró que los tres acusados pudieron cometer “el crimen en cinco minutos”, a pesar de que las pruebas principales en su caso fueron retiradas por la propia Fiscalía General de Veracruz.

“El arma y el cargador de la pistola con la que se les acusaba de homicidio fue retirada en las últimas audiencias como prueba. Esa era la prueba que sostenía la acusación de secuestro y robo de vehículo y ya no fue presentada”, explicó Alicia Balnco.

Han sido casi tres años de visitar juzgados, tocar puertas gubernamentales y hacer manifestación pública de un caso de violencia contra periodistas, desde el asesinato del reportero Pedro Tamayo Rosas en julio de 2016 en Tierra Blanca, Veracruz.

“Yo lo único que quiero saber es ¿Que presión recibió el juez?, ¿Lo amenazaron? No hubo testigos en contra de los acusados y todas nuestras pruebas y testimonios que demostraban la inocencia de los acusados no fueron tomadas en cuenta”, lamentó Blanco.

Blanco asegura que el viacrucis familiar hoy ha ido en dos vías, las cuales han sido muy desgastantes: la lucha legal de la familia por esclarecer el asesinato del periodista y demostrar la inocencia del hijo mayor del matrimonio Tamayo Blanco que fue detenido en diciembre de 2016.

“Los policías que cuidaban de nosotros por las medidas cautelares que teníamos también son inocentes, incluso sus declaraciones coinciden con la de mi hijo. Estuvieron juntos todo el día, en la misma fecha que ocurrió el secuestro del médico radiólogo de Tierra Blanca.

Irregularidades

“Había muchas irregularidades en el caso. Miembros de la Fiscalía se reunían con el juez fuera de las audiencias, logramos demostrar que hubo llamadas realizadas por el radiólogo, que según secuestró mi hijo, después de la fecha y hora de su muerte. Hay testigos y pruebas documentales de que cada uno de los acusados estaban en otros lugares cuando se realizó el crimen”, agregó Alicia Blanco.

Detalló que desde la Fiscalía se preparó un proceso de estigmatización en contra de la familia Tamayo Blanco, en donde el titular de la Fiscalía, Jorge Winckler se ha valido de “periodicazos” y “boletines” para incriminar a su hijo, razón por la que considera que es urgente el apoyo del gobierno federal y de la intervención de la Fiscalía General de la República.

Ayer, la organización Article 19 subió una alerta a su plataforma digital en donde acusa que, durante los últimos seis meses, la familia Tamayo Blanco ha sido víctima de hostigamiento y de persecuciones en carretera. Al concluir la audiencia en Cosamaloapan los familiares abordaron tres autos diferentes con dirección a Tierra Blanca en la carretera federal 145D, sin embargo, se percataron que “un automóvil blanco con cuatro personas, tres de ellas armadas, los persiguieron por varios kilómetros hasta que las tres familias se bifurcaron en caminos distintos”.

“Hago responsable a la Fiscalía del estado, al fiscal general Jorge Winckler, de cualquier cosa que me pase a mí o a cualquier familiar de los acusados. Así como lo responsabilizo por ese carro con hombres armados al salir de la audiencia”, dijo Alicia, viuda de Pedro Tamayo a la organización Article 19.

La presencia de Alicia en Cosamaloapan se debe a que actualmente su hijo Adrián Tamayo se encuentra preso a causa de las acusaciones de la Fiscalía General del Estado (FGE) de Veracruz por su “probable culpabilidad en la comisión de los delitos de robo de vehículos agravado y privación de la libertad”, según afirma un comunicado de la dependencia. Dicho proceso fue denunciado previamente por Article 19 debido a las irregularidades que presenta la integración del mismo y el contexto de ataques, acoso y hostigamiento contra la familia Tamayo.

 

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