Guaidó convoca nuevas marchas; pide convencer a militares de que dejen a Maduro

CARACAS (apro).– El presidente encargado de Venezuela, Juan Guaidó, dijo este viernes que siguen las conversaciones con militares para que desconozcan a Nicolás Maduro como mandatario de ese país, cuatro días después de que los llamó a dar la espalda al líder chavista.

El también presidente de la Asamblea Nacional (AN) evitó confirmar si él o sus allegados mantuvieron contactos con el ministro de Defensa, general Vladimir Padrino López, o con el presidente del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ), Maikel Moreno, como indicó esta semana el gobierno de Estados Unidos.

“¿Hay conversaciones con funcionarios? Sí las hay (…) Ha habido muchas reuniones en muchos sitios”, dijo Guaidó en conferencia de prensa. Pero “no sería responsable de mi parte (revelar nombres…) para garantizar la identidad y respetar la palabra empeñada” con esos interlocutores, agregó.

“Eso es todo lo que voy a decir por el momento”, dijo tras las insistentes preguntas de periodistas sobre el acercamiento con altos oficiales y miembros del gobierno.

Guaidó, junto a un grupo de militares de medio y bajo rango y el dirigente opositor Leopoldo López, hizo el martes, frente a la base aérea La Carlota en Caracas, un llamado a los militares a que abandonen a Maduro. Dijo que ese día participaron 71 uniformados, algunos de los cuales estaban en la embajada de Brasil y otros en la de Panamá.

El jueves, López dijo que se reunió en su casa con generales y comandantes de las Fuerzas Armadas en las últimas tres semanas y aseguró que pronto habrá “más movimiento del sector militar”, pero tampoco dio detalles.

Guaidó reiteró su llamado a que el sábado los venezolanos se acerquen pacíficamente a unidades militares en todo el país y hablen con los efectivos para convencerlos de honrar la Constitución, al ratificar que Maduro es un usurpador bajo el argumento de que su reelección en mayo del 2018 fue un fraude.

El líder opositor también dijo que la fractura en las Fuerzas Armadas es “evidente”, una tesis que mantiene desde que inició sus llamadas a los uniformados a principios de año para que le acompañan en una transición.

Asimismo, Guaidó convocó para el domingo a una vigilia de oración “por los mártires y la libertad” en alusión a las cinco personas que, según la ONU, fallecieron esta semana en medio de las protestas que surgieron luego del levantamiento militar.

Estas manifestaciones, que se han registrado en todo el país, se han tornado en algunos casos violentas y han dejado un balance no oficial de más de 150 heridos y casi 300 detenidos.

Guaidó también aseguró que respetarán las normas de la embajada española en Caracas, donde permanece como huésped Leopoldo López.

“Cada sede diplomática tiene reglas, normas que evidentemente hay que respetarlas (…) Hay que ser, además, cortés”, añadió al explicar que al antichavismo le preocupa “la tranquilidad de los que reciben” en sus legaciones a varios opositores en calidad de huéspedes o asilados.

Las declaraciones de Guaidó respondieron a la advertencia que lanzó esta misma jornada el Ministro de Exteriores español, Josep Borrell, quien dijo que se limitarán las actividades políticas de López en la embajada en Venezuela de su país.

“España no va a permitir que su embajada se convierta en un centro de activismo político”, dijo Borrell a periodistas en el Líbano, donde hace una visita oficial.

 

¿Rusia, sí o no?

También este viernes, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, contradijo la postura oficial de su gobierno al asegurar que su homólogo ruso, Vladimir Putin, no quiere intervenir en Venezuela, mientras el Pentágono debatía opciones militares ante la crisis política en el país sudamericano.

Después de hablar por teléfono durante más de una hora con Putin, Trump ofreció una lectura de una conversación sobre Venezuela que prometía estar cargada de tensión, dado que Washington y Moscú se acusan mutuamente de prolongar la crisis política en el país mediante acciones intervencionistas.

“Creo que es una conversación muy positiva, la que he tenido con el presidente Putin sobre Venezuela”, aseguró Trump después de concluir la llamada.

“Él (Putin) no está pensando en absoluto en implicarse en Venezuela, más allá de que quiere ver que ocurra algo positivo en Venezuela, y yo siento lo mismo”, subrayó el presidente antes de reunirse con el primer ministro de Eslovaquia, Peter Pellegrini.

Las declaraciones de Trump marcan un fuerte contraste con la postura expresada hasta ahora por la Casa Blanca y el Departamento de Estado, que han responsabilizado a Rusia y Cuba de la permanencia en el poder del presidente venezolano, Nicolás Maduro, al que ni EU ni otros 50 países reconocen como legítimo.

Apenas tres horas antes de que Trump hablara a la prensa, su asesor de seguridad nacional, John Bolton, escribía en Twitter que “Maduro sólo se está aferrando al poder debido al apoyo de Rusia y Cuba, las únicas fuerzas militares extranjeras en Venezuela”.

“Estados Unidos no tolerará ninguna interferencia militar extranjera en el continente americano”, advirtió Bolton.

Las críticas a Moscú en relación con Venezuela, no obstante, han llegado hasta ahora casi siempre del entorno de Trump y no del propio presidente, que el pasado martes amenazó con sanciones a Cuba por su presunto respaldo militar a Maduro, pero no mencionó a Rusia.

En la llamada, Putin se mantuvo firme en su postura oficial, al pedir que se deje a los venezolanos definir su futuro y advertir de que “la injerencia externa” y “los intentos de cambio de poder por la fuerza socavan las posibilidades de una solución política a la crisis”, según un comunicado del Kremlin.

Otra posible causa de las palabras amables de Trump hacia Putin es su voluntad de “aumentar el comercio” con Rusia y de cerrar un posible acuerdo a tres bandas con China sobre sus respectivos arsenales nucleares, dos puntos de los que el mandatario estadunidense también habló en su llamada con el ruso.

En cualquier caso, el tono de la conversación entre Trump y Putin choca con el de la mantenida el miércoles entre el secretario de Estado de EU, Mike Pompeo, y su homólogo ruso, Serguéi Lavrov, en la que se acusaron mutuamente de dar pasos “agresivos” o “desestabilizadores” en Venezuela.

 

Analizan opciones militares

Pompeo y Bolton visitaron hoy el Pentágono para estudiar posibles opciones militares sobre Venezuela, y el secretario de Defensa en funciones de EEUU, Patrick Shanahan, dijo tras la reunión que hay un “amplio abanico de posibilidades” si Trump decidiera optar por esa vía para desbancar a Maduro.

Shanahan desestimó las preocupaciones sobre posibles lagunas de información de inteligencia sobre Venezuela, como la situación que precedió a la invasión de Irak, luego de reunirse con funcionarios en el Pentágono para discutir sobre la crisis del país sudamericano.

“No creo que tengamos vacíos de inteligencia. Creo que contamos con los reportes pertinentes”, aseguró.

Comentarios