“María por Callas”: la Diva solitaria

MONTERREY, N.L. (apro).- María Callas tuvo que pagar un precio muy elevado para llegar a ser la máxima figura de la ópera en la historia.

En María por Callas (María by Callas, 2018), el debutante Tom Volf recaba material conocido e inédito de presentaciones, entrevistas, cartas, momentos íntimos, para exhibir un retrato personal, desconocido hasta ahora, de la diva del bel canto.

La imagen que se muestra es cruda. La artista tuvo una vida marcada por la disciplina para alcanzar la cumbre de la ópera internacional, y relegó cualquier otro aspecto de su persona para colocarse en la altura durante su carrera corta y meteórica. Pero en su vida personal fue una mujer solitaria e infeliz.

El título del documental es muy preciso, pues divide a dos personas que, ella bien sabía, habitaban bajo su misma piel. Por un lado estaba la mujer pública, perfecta soprano, que tuvo el mundo a sus pies, con una relación de rechazo hacia la prensa y la fama. Por otro estaba la tímida mujer nacida en Nueva York, que fue esclavizada por su madre desde niña para convertirse en la voz más exquisita de su tiempo, e imposibilitada para conseguir una pareja estable y duradera.

Volf  hace un relato apacible María Ana Sofía Cecilia Kalogeropoulos, conocida por el mundo como María Callas. La presenta en un álbum de recuerdos, con episodios que siguen la cronología de su vida, desde la niñez hasta los últimos años.

A través de entrevistas de televisión, la cantante releva quién es. Cuando hablaba era muy transparente y no se guardaba nada. De esta forma va mostrando, en conversaciones que se intercalan entre sus episodios de vida, qué la motivaba y qué la inhibía. Los siempre impertinentes paparazzi, que no la dejaban respirar, añaden mucho material interesante al relato. La magnífica cantante, rodeada siempre de personas, se veía con mirada melancólica, necesitada de acompañamiento afectivo, del que siempre adoleció.

En algunos momentos, la actriz Fanny Ardant hace voz en off para interpretar a María en la lectura de algunas cartas y la presentación de algunas experiencias íntimas, que echan luz sobre la supernova.

Es ella quien se presenta, con luces y sombras. Afortunadamente, el realizador no puede ocultar su admiración por la prima donna y muestra ejecuciones completas. De esta forma se pueden apreciar, en toda su magnífica dimensión, los rangos imposibles que alcanzaba su voz sobrenatural, que encantó en todos los auditorios.

Sin embargo, no soslaya los momentos bajos de la artista. Incluso, hay algunas dolorosas imágenes en las que, ya en su decadencia, buscando tal vez aceptación, deja de lado todo el glamur para participar en una extraña función de circo en la que tiene un desempeño público insólito e irrepetible.

En el centro del documental está la tormentosa relación que tuvo con el magnate griego Aristóteles Onassis, el gran amor de su vida. Aunque se presentaban como amigos, en realidad era su amante. La genio, tan renuente a encontrarse con la prensa, se convirtió, de pronto, en material de tabloides, en un enredo pasional que se vivió en la más alta esfera del jet set, un triángulo que involucró a la célebre viuda Jackie Kennedy.

María por Callas es un viaje nostálgico que muestra, con imágenes deslavadas, estampas de las décadas de los 60 y70. La película es magnética, un delicioso platillo para conocedores, aunque interesará, incluso, a quienes no estén iniciados en la ópera.

Es, también, una buena oportunidad para que las nuevas generaciones se aproximen a la legendaria intérprete y sepan por qué se le recuerda aún hoy como la mejor, a cuatro décadas de su muerte.

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