Aire contaminado, cambio climático y violación a derechos humanos

CIUDAD DE MÉXICO (apro).- En tres semanas, el próximo 5 de junio, se celebrará el Día Mundial del Medio Ambiente, y en esta ocasión estará dedicado a la lucha contra la contaminación del aire, la cual provoca alrededor de siete millones de muertes anuales en el planeta.

Los últimos días, en esta parte del mundo, hemos padecido un recordatorio sobre la importancia del tema. No es mala suerte, ni la combinación aleatoria de ciertas condiciones metereológicas; lo que sufrimos es provocado por nuestras propias acciones y una consecuencia del cambio climático. Aunque también conlleva una violación a nuestros derechos humanos y exhibe la irresponsabilidad del gobierno.

La relación entre cambio climático, contaminación del aire y la vulneración a nuestros derechos humanos se puede corroborar fácilmente con la lectura de los informes difundidos por la Relatoría Especial de Medio Ambiente de Naciones Unidas. Por ejemplo, tiene poco más de tres años que este espacio advirtió sobre los efectos del cambio climático en el disfrute de aquellos derechos; y apenas en enero de este año, proponía el reconocimiento de un derecho a respirar aire puro.

En México, el año pasado la Comisión Nacional de los Derechos Humanos, luego de una espera de cinco años, emitió su recomendación general número 32/2018, así que ninguna autoridad de los tres órdenes de gobierno del país puede resultar indiferente a la problemática. Este aire contaminado quebranta nuestros derechos.

Sin embargo, ahora que tenemos una semana viviendo niveles de contaminación del aire terribles en la capital del país, da la impresión de que existen más silencios y miradas perdidas de parte de las autoridades, que verdaderos planes de acción. Culpar a las administraciones pasadas tampoco resolverá este asunto.

Y por lo que toca al compromiso real de la actual administración con el tema, no lo alcanzo a notar. No lo leo en su propuesta de Plan Nacional de Desarrollo, que no menciona ni una sola vez la cuestión del cambio climático. Cierto es que la parte social de su proyecto, menciona el desarrollo sostenible; cierto que el programa Sembrando Vida ilusiona; pero el reto crucial se verá con el posible enfrentamiento con su apartado sobre economía, el rescate al sector energético y los proyectos regionales. O habrá que esperar a la Estrategia Nacional y el Programa Especial.

Sea como fuere, una prueba contundente del nivel de compromiso la obtenemos al conocer el monto de los dineros públicos que el gobierno destina a esta materia. En ese campo, la evidencia es preocupante, porque al comparar el Presupuesto de Egresos de la Federación para el Ejercicio Fiscal 2018 con el de este año, salta una reducción en las asignaciones de recursos para la adaptación y mitigación de los efectos del cambio climático, de 61 mil 457 millones 819 mil 955 pesos, pasó a 39 mil 125 millones 536 mil 166.

Así que sin dinero suficiente importa preguntarse por la manera en que el gobierno enfrentará el problema del cambio climático y más concreto en estos días, llevará a cabo acciones para combatir la contaminación atmosférica. Me atrevo a apostar que el combate a la corrupción será insuficiente para este caso, como para otros.

Por eso corresponde no quedarse de brazos cruzados y ponernos a exigir el respeto y garantía de nuestros derechos humanos comprometidos. Es la batalla más importante de nuestra generación y las que vienen, pero el tiempo de acción es ahora, porque en diez años ya no existirá el planeta que hasta hoy disfrutamos.

De eso van dos juicios que desde Greenpeace México se han seguido, los cuales darán noticias en los próximos días. Uno para cuestionar la reducción en 2019 del presupuesto asignado para la adaptación y mitigación de los efectos del cambio climático. El otro, para exigir que las normas oficiales mexicanas sobre calidad del aire sean ajustadas, de modo que establezcan los mejores estándares que recomienda la Organización Mundial de la Salud. Al final, el Poder Judicial federal también tendrá su oportunidad para contribuir en esta causa, para demostrar lo que vale su compromiso real con la defensa de nuestros derechos. Ojalá así sea.

Comentarios