Los recortes fatales de la 4T

El manto grisáceo que envolvió a la Ciudad de México la semana pasada evidencia la falta de una política pública para combatir la polución atmosférica. Brigadistas y funcionarios de la Conafor, y aun de la Semarnat, admiten que los recortes de programas y presupuesto dificultan los trabajos en este periodo de estiaje. Arturo Cruz, jefe de Departamento de Protección de la Conafor, advierte que aun cuando esta temporada ha habido menos incendios en la capital que los años anteriores, la superficie afectada pasó de una a tres hectáreas.  

CIUDAD DE MÉXICO (Proceso).- El plan de austeridad promovido por el presidente Andrés Manuel López Obrador desde el inicio de su mandato no contempló los más de 4 mil incendios en el país que en menos de una semana provocarían una de las mayores crisis ambientales en la Ciudad de México y su área conurbada. 

Genaro Camacho, un combatiente de incendios de la Comisión Nacional Forestal (Conafor) de 69 años, admite que “nunca habíamos estado tan recortados como ahora.

“Nos quitaron un montonal de cosas. Ahí está una de las camionetas parada por falta de gasolina; la otra, la amarilla, que es la reglamentaria, no tiene batería, que porque no hay dinero para comprar otra. Recién nos mandaron una blanca y se le acabó la gasolina en un incendio al que fuimos”, cuenta Camacho, quien tiene 29 años de servicio.

Desde el campamento Cuilotepec, en el sur de la Ciudad de México, donde 20 brigadistas de la Conafor trabajan contra el tiempo para apagar los incendios en esta zona, relata:

“Antes había gasolina en tambos, para todas las emergencias. A nosotros nos cambiaban los uniformes, nos entregaban despensa, botes de conserva, leche en polvo, azúcar y frijoles para nuestras familias y si salíamos a combatir, nos daban un vale de alimento por día. Ahora tengo que ir al mercadito a pie y cocinar para todos”, relata el líder de brigada. 

La Conafor tiene siete campamentos en las alcaldías de Milpa Alta, Tlalpan y Magdalena Contreras, donde pernoctan un promedio de 10 brigadistas cada 15 días. Un campamento en Milpa Alta se vino abajo en el temblor de septiembre de 2017 y aun no se reinstala.

El Presupuesto de Egresos de la Federación 2019 redujo 32% los recursos para la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) al pasar de 37 mil 580 millones 635 mil 702 pesos a 27 mil 520 millones 459 mil 536, cifra lejana a los casi 70 mil millones que la dependencia recibió en 2015, la cantidad más alta en 20 años.

De esa suma, el presupuesto destinado a la Conafor, el organismo encargado de desarrollar, favorecer e impulsar las actividades productivas, de conservación y restauración en materia forestal, así como de combate a incendios, para este año es de 2 mil 765 millones 227 mil pesos, mil 200 millones menos de los 3 mil 991 millones 393 mil 228 pesos que recibió en 2018.

El ingeniero José Garcés, también líder de brigadistas en la Conafor, explica que, pese a esos recortes, en la Ciudad de México hay 141 “combatientes de fuego” y más de 3 mil a lo largo del país que hacen su trabajo pese a los pocos recursos y al salario que reciben cada quincena y que oscila entre 7 mil y 9 mil pesos. Los combatientes adheridos a la Comisión de Recursos Naturales de la Ciudad de México reciben entre mil 700 y 3 mil cada 15 días.

Arturo Cruz, jefe de Departamento de Protección de la Conafor, sostiene que la contingencia a la que hoy se enfrentan “no es distinta a las demás, sólo que se ha presentado una conjunción de factores que hacen pensar que no estamos haciendo bien nuestro trabajo; nada más falso”.

Señala que los incendios de los últimos días en todo el país están dentro de los parámetros normales de la temporada de estiaje, que inicia el 1 de enero y disminuye en junio, cuando se inician las lluvias; aunque, comenta, “algunos años hemos tenido incendios entre octubre y diciembre”.

Según datos de la Conafor, del 1 de enero al 16 de mayo se registraron 5 mil 106 incendios en el país, contra los 5 mil 336 del periodo correspondiente a 2018. Por lo que atañe a la Ciudad de México, en los primeros cuatro meses y medio de este año hubo 468 siniestros, cifra muy por debajo de los mil 100 que se originan en la Ciudad de México y su zona conurbada.

Explica el especialista que, a diferencia de los años anteriores, los incendios afectan más superficie. Antes, el promedio era menor a una hectárea; ahora son tres. 

Asimismo, debido a los altos índices de contaminación “no se registraron vientos del norte o bien sólo hubo algunos, pero muy débiles. Y eso, en combinación con las columnas de humo que provocan los incendios en el Estado de México, Querétaro, Morelos y Guerrero hacen que los contaminantes se atasquen en la ciudad”. 

Hacer más con menos 

Arturo Cruz comenta: “Como nunca, estamos ajustando el protocolo de incendios forestales, lo cual significa que los primeros respondientes deben ser los dueños de los bosques; luego, las brigadas de las alcaldías; después los gobiernos estatales, y así sucesivamente”.

El también coordinador aéreo de la Conafor admite que antes, cuando observaban una columna de humo, “todos corrían al lugar, llegamos a ser 50 o 60 combatientes de diversas instituciones (bomberos, brigadistas municipales y estatales) en un conato de 800 metros. Eso era un exceso, pues entorpecíamos el trabajo”. 

Hoy, dice, “nos ahorramos recursos, sobre todo gasolina, el desgaste de equipo de los vehículos y del personal”. Así, “podemos distribuir a nuestros brigadistas a lugares donde no tenemos suficientes recursos humanos”.

Las entidades donde se ha rebasado la capacidad de combatientes de la Conafor son San Luis Potosí –donde fueron enviados 18, adheridos a la delegación en la Ciudad de México–, así como Oaxaca, Chiapas y Jalisco, a donde han acudido brigadistas de los estados cercanos.

Lamenta que se hayan suspendido los contratos de pilotos y avionetas y helicópteros a particulares para el combate de incendios desde el aire. “Ahora lo estamos haciendo con los equipos de la Sedena”. 

Gracias a esas alianzas con la Defensa y con personal de Policía Federal, dice Cruz, en las últimas dos semanas han trabajado con eficacia en Oaxaca y San Luis Potosí.

Según él, el ahorro ha sido significativo, pues en el pasado la renta de un helicóptero para mitigar un conato era de 35 mil pesos por hora, más lo que tenía que pagar la Conafor al piloto que subcontrataba la empresa. “Ahora lo estamos haciendo con pilotos de la Sedena, que la Conafor mandó capacitar hace cinco años a Estados Unidos”.

El biólogo Raúl Enrique Arriaga, subsecretario de Gestión para la Protección de Medio Ambiente y Recursos Naturales durante el gobierno de Vicente Fox, critica que sean las aeronaves de los gobiernos estatales o de otras dependencias federales las que se utilicen para abatir el fuego en medio de la crisis.

“Veo con tristeza cómo habilitan un helicóptero municipal en Guadalajara para combatir incendios en el bosque de La Primavera. Es absurdo porque están poniendo en riesgo la vida del piloto mexicano sólo por ahorrarse unos pesos”, explica.

Relata que durante el proceso de transición el equipo de López Obrador no puso atención en las prioridades. Para ellos todo era corrupción, pero no es así, insiste. Y puntualiza: las empresas contratadas por la Conafor eran fundamentales en el combate a los incendios; tanto, que México se convirtió en líder mundial en ese rubro.

La suspensión del Programa de Empleo Temporal –que afectó a todos los organismos dependientes de la Semarnat, afectó de manera directa a la Conafor. El subsecretario de Gestión para la Protección Ambiental de la Semarnat, Sergio Sánchez, admite que ese recorte afecta a todo el gobierno federal.

Según datos del Presupuesto de Egresos de la Federación 2018, ese año el programa empleó a 80 mil beneficiarios en diversos rubros para prevenir incendios forestales, conservación de suelos, agua y preservación de flora y fauna, por lo que erogó 331 millones de pesos.

Este año, dice Arturo Cruz, sólo se está contratando a brigadistas rurales que se integran en grupos de 10 para combatir los siniestros en sus comunidades durante tres meses. Eso, está lejos de los beneficios que se generaban con el Programa de Empleo Temporal, pues sólo se invirtieron 237 mil pesos.

En ese contexto, el miércoles 15, la Comisión Permanente del Congreso de la Unión exhortó a la Secretaría de Hacienda y Crédito Público a reasignar recursos económicos extraordinarios para atender la emergencia provocada por los incendios forestales.

Mediante un punto de acuerdo promovido por la diputada de Morena Tatiana Clouthier, aprobado en San Lázaro y en el Senado, se hizo un llamado a la Semarnat para que fortalezca las medidas de prevención y combate a los incendios forestales a través de la Conafor. 

Los legisladores también pidieron a los gobiernos estatales sumarse a la coordinación y colaboración en la atención de los siniestros.

La demanda de Greenpeace

En enero pasado la organización ambientalista Greenpeace presentó una demanda contra la Cámara de Diputados y el Ejecutivo por la reducción de los recursos para el combate al cambio climático en 2019.

El abogado de Greenpeace, Luis Miguel Cano, señaló que el Presupuesto de Egresos de la Federación 2019 destinó 39 mil 125 millones de pesos para proyectos de combate al cambio climático, cifra muy por debajo de los 61 mil 500 millones que se asignaron en 2018. 

“Hay obligaciones constitucionales que tiene nuestro país en materia de derechos humanos y éstas se tienen que hacer bajo el principio de progresividad; es decir, que está prohibido tomar medidas regresivas. Lo que estamos haciendo es tomar este principio en el tema de presupuestos para proteger el derecho de todos los ciudadanos a vivir en un medio ambiente digno”, agregó.

La demanda fue turnada al Juzgado Séptimo de Distrito en Materia Administrativa, quien emitirá una sentencia de primera instancia el próximo 6 de junio, cuando se celebre la audiencia constitucional. 

Este reportaje se publicó el 19 de mayo de 2019 en la edición 2220 de la revista Proceso

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