La dimisión de Theresa May acrecienta el riesgo de una ruptura abrupta Reino Unido-Europa

CIUDAD DE MÉXICO (apro).- Theresa May anunció hoy su dimisión al cargo de primera ministra de Reino Unido, efectivo a partir del próximo 7 de junio.

El anuncio, anticipado desde la víspera la prensa británica, es resultado de la incapacidad de May para convencer al Parlamento –incluidos sus correligionarios– de su propuesta para concretar el divorcio de Gran Bretaña de la Unión Europea, proceso conocido como Brexit.

“Pronto dejaré de ocupar el puesto cuyo ejercicio ha sido el honor de mi vida. La segunda primera ministra, pero ciertamente no la última.

“No lo hago con resentimiento, sino con una enorme y permanente gratitud por haber tenido la oportunidad de servir al país que amo.

“Lo intenté tres veces (pero) no fui capaz” dijo May en un emotivo discurso ante las cámaras de televisión frente a la puerta negra del número 10 de Downing Street, su residencia oficial en Londres.

“Creo que era correcto perseverar incluso cuando las posibilidades de fracasar parecían altas, pero ahora me parece claro que en el interés del país es mejor que un nuevo primer ministro lidere ese esfuerzo”, agregó May, en referencia a sus frustrados intentos de que el Parlamento aprobara el Brexit pactado con las autoridades de Bruselas.

Foto: AP / Alastair Grant

Foto: AP / Alastair Grant

May seguirá como primera ministra durante la visita de Estado al Reino Unido que hará el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, del 3 al 5 de junio.

La semana siguiente comenzará el proceso para designar a su sucesor, que será nombrado antes del receso parlamentario, el 20 de julio, según el calendario anunciado por el Partido Conservador.

Tras el referéndum de junio de 2016 en que 52 por ciento de británicos votó a favor de separarse del bloque europeo, Reino Unido debía haberlo abandonado el 29 de marzo. Pero ante el rechazo del Parlamento al acuerdo negociado por May, el Brexit fue pospuesto dos veces, la segunda hasta el 31 de octubre.

La salida de May incrementa las posibilidades de una ruptura abrupta, sobre todo cuando se prevé el triunfo del eurófobo Nigel Farage en las elecciones europeas que el Reino Unido celebró este jueves.

La dimisión de May no cambiará en nada la posición adoptada por el Consejo Europeo para el acuerdo de salida, advirtió por su parte el portavoz de la Comisión Europea, Mina Andreeva.

Tras año y medio de arduas negociaciones con la UE, el 25 de noviembre May había logrado firmar con sus 27 socios europeos un tratado de retirada que en 585 páginas recoge las condiciones de la salida británica, desde la factura de 39 mil millones de libras que tendrá que pagar Reino Unido hasta los derechos de los europeos que residen en el país.

Pero el acuerdo decepcionó tanto a proeuropeos como a euroescépticos: para los primeros aleja demasiado a Reino Unido del bloque, para los segundos lo mantiene demasiado cerca.

El último intento de May por aprobar una salida acordada incluía la posibilidad de un segundo referéndum por el Brexit, que no convenció a los proeuropeos pero sí enfureció a su base conservadora.

Hasta el momento, el único que ha anunciado oficialmente su intención de suceder a May es el controvertido ex ministro de Relaciones Exteriores, Boris Johnson, abanderado del Brexit en la campaña del referéndum y defensor de una ruptura sin un pacto con Bruselas que tendría potenciales consecuencias devastadoras para la economía, según analistas.

De acuerdo con Reuters, los mercados de apuestas dan un 40% de probabilidades a que Johnson gane la contienda sucesoria (con información de agencias).

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