En pleno Festival de Cannes llegó el mensaje: ‘Tu viaje no está autorizado…’ y me regresé: María Novaro

María Novaro. Su regreso. Foto: Germán Canseco María Novaro. Su regreso. Foto: Germán Canseco

CIUDAD DE MÉXICO (apro).- “Fue un asunto de tiempos y mala interpretación, además, jamás me fui sin permiso a ese encuentro fílmico”, asegura la titular del Instituto Mexicano de Cinematografía (Imcine), María Novaro, al hablar de su abrupta salida de la 72 edición del Festival Internacional de Cine de Cannes, efectuado del 14 al 25 de este mes de mayo.

En la nueva sede del Imcine, el cuarto piso del edificio Luis Buñuel de los Estudios Churubusco, la cineasta explica en entrevista que tras un oficio “de que no estaba autorizado su viaje” –enviado por Presidencia a la Secretaría de Cultura (SC), instancia a la cual le pidió la autorización de marchar a esa reunión internacional del cine desde principios de este año– tomó por decisión propia retornar a México, tras dos días de instancia en la riviera francesa, “en función de que existía ese documento, pero se quedaron los demás a cumplir con las labores”.

La destacada directora de cine relata:

“Salió un escrito de que no está autorizado el viaje, y pensé: ‘Yo me encuentro aquí’, pero al saber eso me sentí obligada a regresar, según yo sin originar un problema mediático, aunque igual se creó, y sin que se cayera la agenda de trabajo, para no quedar mal, obtener los beneficios del gasto que ya se había hecho y no dejar ningún hilo de promover el cine mexicano”.

Además guionista, editora y mezcladora de sonido, Novaro rememora que el permiso para ir a Cannes lo gestionó como corresponde desde principios de 2019:

“También a tiempo se debía gestionar lo propio al Festival Internacional de Cine de Cannes. Para mucha gente esa confluencia mundial del séptimo arte es la alfombra roja, las celebridades y el glamour, en fin, todo lo que sucede, y lo es, pero pocos toman en cuenta que es un punto de encuentro y de trabajo muy intenso de la comunidad cinematográfica universal. Quizá sea el espacio a donde acuden todas las cabezas de festivales internacionales, de los institutos de cine o similares y cientos de cineastas, productores, distribuidores y exhibidores. Ahí se echan a andar y te confirman muchas cosas”.

Continúa con la narración:

“Entonces el permiso fue tramitado con toda oportunidad desde hace muchos meses a diversas áreas de la SC. En efecto, existe un memorándum del presidente Andrés Manuel López Obrador, con fecha del pasado 3 de mayo, donde se explica que los viajes los autorizará el Ejecutivo y se reducirán los gasto al 50%, pero hubo todo un espacio de reacomodo y de interpretación de realmente ahora cómo se hacía, cómo se procedía, pero yo trabajé en tiempo y forma con la SC, y recibí directamente la instrucción de sí vas a Cannes, hasta lo pregunté, dije: ‘¿Será que cancelamos?’, y se me manifestó que no.

“¡Jamás!, ¡ni de chiste viajé sin permiso!, todo estaba perfectamente autorizado por diferentes instancias se la SC. Lo que pasó es que estando allá, el segundo día de actividades, justo presentando la versión restaurada de la película Los olvidados, de Luis Buñuel, en Cannes Classics, con la presencia de Gabriel Figueroa hijo, en fin, me empiezan a hablar por teléfono y me llega el WhatsApp de: ‘Tu viaje no está autorizado por Presidencia’, y para mí fue muy difícil entender qué procedía, pues ya me encontraba ahí, y decidí retornar, soy totalmente responsable de eso. No obstante había una agenda que cumplir y un stand que atender, un catálogo que promover, en fin, existían un montón de compromisos. Así que se quedó mi equipo para trabajar, y yo fui quien me regresé. ¡Nadie me regresó!”.

Prosiguieron con las labores en Cannes, del Imcine, el coordinador general, José Miguel Álvarez Ibargüengoitia; la directora de Promoción Cultural Cinematográfica, Fernanda Río, y la responsable del área internacional, Ángela Guerrero.

La creadora de Lola, Danzón, El jardín del Edén, Sin dejar huella, Las buenas hierbas y Tesoros expone que entiende “que las cosas están cambiando y los tiempos justo me tocaron así”.

Subraya que iba a Cannes con una finalidad muy clara:

“Como los viajes van a estar muy restringidos, íbamos a efectuar el contacto personal con todas las instancias, a presentarme como nueva cabeza del Imcine y a informarles que seguiríamos laborando a distancia y que estaban invitados a México, además continuar con la agenda de promoción del cine mexicano en el exterior, lo cual realicé puntualmente en los días que estuve con el director del Festival de San Sebastián, José Luis Rebordinos. Vimos cómo va a funcionar en la edición 67, a efectuarse del 20 al 28 de septiembre, la retrospectiva preciosa de 13 largometrajes de Roberto Gavaldón, la cual estuvo en el Museo de Arte Moderno de Nueva York, y conversamos qué películas mexicanas van a ese encuentro, porque si habrá presencia mexicana.

“También me vi con el del Festival de Cine de Locarno y con la vocera del Festival Internacional de Cine de Venecia, con productores y atendimos a la comunidad mexicana. Fue una agenda bien productiva y rica. Y todo en aras de elaborar una nueva forma de trabajo de acuerdo a los principios de austeridad, que entiendo perfectamente bien y soy la primera que lo suscribe”.

Aclara que nunca mandaron el oficio al Imcine, “se mandó a la Secretaría de Cultura, y desde ahí me llamaron y me informaron de ese documento”.

Novaro rememora que mientras se hallaba en Francia, la Secretaría de Relaciones Exteriores y SC fundaron el Consejo de Diplomacia Cultural con la finalidad de promover la cultura y el arte de México en el mundo. Luego detalla:

“A Cannes llegó el embajador de México en Francia, Juan Manuel Gómez Robledo. Fue perfecto porque atendió mucho de mi agenda cuando me regresé. Nada se canceló. Presentó Nazarín, de Buñuel, que restauró la Cineteca Nacional. Ese es el diseño con el Consejo de Diplomacia Cultural para optimizar recursos, se ahorra en viajes. Es una política que se elabora, lo cual no quiere decir, ni lejanamente, que el cine mexicano no será promovido internacionalmente, que no vamos a cumplir la función que debemos cubrir, sino que es otra manera de hacerlo”.

El stand, que se encontraba en el área del mercado del Festival de Cannes, se quedó funcionando:

“En realidad mi sensación es que lo realizamos bien, que cumplimos lo debido. Ahora, el reto es cómo le hacemos para la promoción del cine nacional en el mundo, que es importantísimo y que tantos beneficios ha traído para el país, sin viajar directamente. Destacó que las películas y los creadores sí viajarán, menos los funcionarios porque ya hay otros en nuestras embajadas”.

-¿Ya no le tocó el tradicional coctel para los mexicanos presentes en Cannes?, ¿fue pagado por el Imcine?

-Se compartió el gasto entre la Embajada de México y el Imcine. El invitado de honor fue Alejandro G. Iñarritu, quien muy gentilmente estuvo ahí. Era una celebración porque este director de cine estuvo como presidente de jurado en Cannes. Desafortunadamente no pude estar. En esa reunión se juntan todos los mexicanos que participan en ese encuentro. Dicha celebración es de las cosas que estaba con el ánimo de valorar, es decir, qué usos y costumbres vale la pena mantener para promover, cuáles no, cuáles podemos ahorrar, eliminarlas. El viaje sirvió para ver qué si y no sirve.

-¿Se gastó mucho entre el coctel, el catálogo y los viajes a Cannes?

–El catálogo es muy modesto a como se editaba antes. En el coctel se regalaron unos pocillos de peltre que decían Cinema México, pero esos pocillos ya los teníamos en la bodega, nada más se les imprimió Cinema México. El viaje fue austero, bueno hay que compararlo con lo que se gastaba antes. Todo, todo, implicó cerca del millón de pesos. Es menos de lo que se gastaba.

-Ese casi millón de pesos, ¿perjudica económicamente al Imcine?

-¡Estaba contemplado en el presupuesto!…

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Nació en la Ciudad de México. Estudió ciencias de la comunicación en la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la UNAM. Desde 1991 inició en el periodismo. Ha trabajado en los diarios mexicanos El Universal y La Jornada, entre otros, y el periódico español El País. En 1999 ingresó a Proceso, donde labora hasta la fecha. Foto: Carlos Enciso.

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