Investigadores de la UNAM crean nueva metodología para atlas de riesgos

CIUDAD DE MÉXICO (apro).– Investigadores del Instituto de Geografía (IGg) de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) presentaron este miércoles una nueva metodología para realizar Atlas de Riesgos Metropolitanos con una visión integral que, afirman, facilita la toma de decisiones para la prevención y atención de desastres.

La nueva metodología, que aún se encuentra en fase piloto, fue desarrollada a petición del Instituto Metropolitano de Planeación (Imeplan) de la Ciudad de Guadalajara, integra factores físicos, geográficos y de desarrollo urbano de los nueve municipios que la componen.

Víctor Orlando Magaña Rueda, investigador del IGg e integrante del proyecto, destacó que se trata de una propuesta innovadora, pues plantea la posibilidad de explorar un área metropolitana en su conjunto para atender mejor sus problemáticas, ya que en la actualidad los atlas de riesgos no atienden las interconexiones y dinámicas que ocasionan factores de riesgo.

Asimismo, explicó, con esta nueva propuesta se suman los factores de vulnerabilidad y riesgo de la zona, producto de las características del territorio y de la falta de planeación de las urbes para presentarlos de forma dinámica a las autoridades y pasar a una gestión preventiva, cuyo costo, subrayó, es mucho menor.

“Si soy capaz de modelar una inundación, podré encontrar las causas y, a partir de ellas, las soluciones. De eso se trata exactamente un atlas de riesgos”, aseveró.

El doctor en Ciencias de la Atmosfera aseguró que se trata de un proyecto con miras a replicarse en otras grandes urbes, como las zonas metropolitanas de la Ciudad de México y Monterrey, pues señaló que actualmente 80% de la población vive en ciudades y en un futuro al menos 22 ciudades tendrán una población de entre dos y cinco millones de personas.

A su vez, Naxhelli Ruiz Rivera, secretaria académica del IGg y también colaboradora en el proyecto, detalló que la propuesta modifica la división original de los Atlas de Riesgos en áreas de peligro para segmentarlos a partir de las necesidades de los usuarios que buscan responder a situaciones específicas, como localizar las poblaciones de mayor vulnerabilidad o pronosticar el riesgo de lluvia en una región delimitada.

“Lo que proponemos es generar productos que logren que los usuarios hagan una decodificación, comprensión y apropiación del conocimiento que está integrado en el atlas”, dijo.

Además, afirmó que las funciones de los atlas de riesgos no han sido suficientemente comprendidas, pues éstos contemplan diferentes escalas y pueden ser auxiliares en el diseño de planes de protección civil y gestión de las emergencias, así como en procesos de planeación urbana y autogestivos de riesgos.

Ruiz Rivera confió en que, en un futuro cercano, el conocimiento técnico y científico vertido en este tipo de instrumentos pueda ser comprensible y útil para la población en general, a través de una política de transparencia adecuada que garantice el derecho a la información.

Cecilia Izcapa, como representante del Centro Nacional de Prevención de Desastres (Cenapred), celebró el trabajó de los investigadores y reconoció al Instituto de Geografía de la UNAM “como un aliado para seguir avanzando en el tema”

Además, expresó que se tratará de integrar esta nueva metodología en la Ley General de Protección Civil, para que junto al Atlas Nacional de Riesgo se brinden herramientas en la toma de decisiones.

Finalmente, Manuel Suárez Lastra, director del IGg, resaltó que además de resolver los problemas asociados con la territorialidad y el riesgo, el costo de los atlas de riesgo metropolitanos es mucho más bajo que el de los realizados por municipios y por lo tanto resulta más eficaz.

Sobre todo, agregó, en un panorama donde “menos de la quinta parte de los municipios del país tienen atlas de riesgos y poco más del 60% de la población de toda la nación vive en alguna de sus 74 zonas metropolitanas”.

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