ONG solicitan recursos para atención migratoria en BC

Albergue para migrantes en Tijuana. Foto: Eduardo Miranda Albergue para migrantes en Tijuana. Foto: Eduardo Miranda

ENSENADA, B.C. (apro).- Asociaciones civiles de ayuda a migrantes en Mexicali y Tijuana informaron que están al límite de su capacidad de hospedaje y recursos económicos para atender a los miles de centroamericanos deportados que habitan hoy, hacinados, en los 35 albergues que operan en la entidad.

Por ello, urgieron una vez más al gobierno federal a que reconsidere de inmediato su negativa de entregar al menos 23 millones de pesos para hacer frente al problema migratorio.

Por separado, la Alianza de Albergues de Mexicali y la Alianza Migrante de Tijuana reportaron que a los aproximadamente dos mil 800 migrantes que actualmente residen en los refugios –el gobierno apoya a otros 800 en sus propias instalaciones-, los atienden gracias al apoyo de diversas organizaciones empresariales, religiosas y donativos hechos por la ciudadanía.

Ello es así porque desde diciembre del 2018, el gobierno federal suspendió la asistencia que recibían a través del Fondo de Atención a Migrantes.

En 2018, indicaron representantes de los albergues El Hijo Prodigo, Alfa y Omega y Cobina, de Mexicali, el fondo federal entregó entre 20 a 23 millones de pesos a las organizaciones civiles.

En febrero, los grupos de ambas ciudades pidieron que se reanudara la entrega, previa depuración del padrón porque era posible que existieran desvíos de recursos a organismos inexistentes, pero no fueron escuchados.

José María García Lara, director del albergue Juventud 2000, de Tijuana, manifestó que los colectivos entienden y aceptan que pudieron darse casos de mal uso de los recursos que incluso ellos denunciaron, pero consideró que las organizaciones que operan legalmente ya entraron a una dinámica en donde muchas no tienen dinero ni para pagar la renta del local que ocupan.

Reubican a personal del INM

También en Tijuana, en donde operan 17 albergues con al menos mil 300 migrantes, Alberto Rivera, presidente del colectivo civil Ágape, reveló al portal Uniradio que hay problemas para dar alimentación y asistencia social a los refugiados, pero los cambios en los protocolos de deportación y en el plan de asistencia oficial a los deportados están alterando también la dinámica de la permanencia de los migrantes en Baja California.

Desde el pasado fin de semana, el Instituto Nacional de Migración (INM) inició la reubicación de parte de su personal en Baja California a la frontera sur del país.

Se trata de un programa de apoyo al plan de seguridad que el gobierno mexicano implementó, en conjunto con la Guardia Nacional, para controlar la entrada de migrantes centroamericanos al país.

El problema que origina esa medida es que los migrantes que son deportados a la frontera bajacaliforniana, no tienen el apoyo de los elementos del INM para ser trasladados a los refugios de Tijuana y Mexicali.

“Ya no los están llevando a los albergues. Entonces, estos migrantes se quedan más desesperados porque no saben en dónde quedarse y cuando nosotros les ofrecemos ayuda, desconfían y prefieren quedarse en la calle, lo cual es un muy peligro para ellos”, denunció Alberto Rivera.

El calor se suma a la crisis

Por otra parte, en Mexicali, ahora se suma otro problema de tipo climático. Santiago Raigoza, director del Albergue del Hijo Prodigo, destacó que a la “insostenible” falta de recursos para comprar artículos indispensables para la estancia de los migrantes, se agregó el aumento de la temperatura en la región.

La dirección estatal de Protección Civil anunció temperaturas superiores a los 45 grados en el valle de Mexicali, lo que implica un riesgo de salud para los migrantes porque la mayoría de los albergues no cuentan con suficientes cuartos refrigerados.

La misma alerta fue señalada por Tonatiuh Romero Reyes, cónsul de México en Calexico, quien en declaraciones a la prensa de Mexicali, notificó ayer la implementación de un programa preventivo de información a los migrantes para que eviten cruzar la frontera regional, en donde este año han muerto 12 personas, entre ellas una mujer.

“El objetivo –dijo el diplomático- es que conozcan el peligro que representa intentar cruzar nadando por el Canal (de riego) Todo Americano, o adentrase por las zonas desérticas de la frontera, sobre todo durante los meses de mayor calor en Mexicali que abarcan de mayo a octubre.”

De acuerdo con información del cónsul, de enero al 10 de junio el servicio de inmigración y la patrulla fronteriza estadunidense han detenido a 14 mil migrantes en la zona agreste Mexicali-Calexico, lo que da una idea de la dinámica del movimiento migratorio en la zona.

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