Sangre verde (#GreenBlood)

CIUDAD DE MÉXICO (apro).- Desde 2009, al menos 13 periodistas han sido asesinados en distintas partes del mundo después de haber investigado temas ambientales, de acuerdo con el Comité para la Protección de Periodistas (CPJ, por sus siglas en inglés). El número podría llegar a 29. El CPJ aún está investigando 16 de esas muertes.

El colectivo de periodistas Forbidden Stories (Historias Prohibidas) decidió mantener vivas esas investigaciones sobre las consecuencias sociales y ambientales por la explotación de recursos naturales por parte de transnacionales.

Un total de 40 periodistas de 15 países, pertenecientes a igual número de organizaciones periodísticas, trabajaron durante ocho meses para contar lo que ha ocurrido a partir de esos crímenes y lo que las autoridades y mineras han dicho y callado sobre esos casos.

Durante esta semana, 30 medios de todo el mundo, entre ellos Proceso, darán a conocer esas historias de “Sangre verde”, #GreenBlood, que han están ocurriendo en distintos continentes.

“Silenciaron a los periodistas. No callarán las historias”, dice la organización de periodistas creada para continuar publicando el trabajo de los colegas que ha sido amenazados, encarcelados o asesinados por sus trabajos sobre medio ambiente, salud, derechos humanos o corrupción.

Este martes 18 inicia la serie con la historia El silencio es oro para una mina en Tazania

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