Gran Bretaña: Retroceso económico por Brexit

LONDRES (apro).- La desaceleración económica en Gran Bretaña será la mayor registrada desde la crisis financiera de 2008, en gran medida como consecuencia de la salida británica de la Unión Europea (UE) y la incertidumbre que aún rodea al llamado Brexit.

De acuerdo con un amplio informe de la Cámara de Comercio británica (BCC, en sus siglas en inglés), la economía nacional sufrirá los efectos de miles de compañías que se apresuraron a almacenar materiales, bienes y reservas por miedo a un ‘Brexit duro’ previsto para marzo pasado.

La BCC pronosticó que el crecimiento económico en el Reino Unido se desacelerará significativamente para 2020 y 2021, sin perspectivas de una mejoría a mediano plazo. La entidad independiente, que agrupa a los principales comercios del país, redujo sus pronósticos del Producto Interno Bruto (PIB) para el próximo año a sólo un 1%, de un 1.3% inicial. Ello representará la expansión más débil de la economía británica desde 2008, cuando el país sufrió como consecuencia de la crisis financiera internacional. El crecimiento también se espera permanecerá aplacado en 2021, a un 1.2%, de un estimativo previo del 1.4%.

La economía británica se había beneficiado recientemente debido a que miles de compañías, que temían las consecuencias de un ‘Brexit duro’ sin acuerdo comercial y aduanero con la UE para el 29 de marzo, almacenaron reservas haciendo un fuerte gasto.

Sin embargo, el ‘impasse’ político y la negativa del Parlamento a aprobar un acuerdo obligó a la primera ministra Theresa May a demorar el proceso del Brexit hasta el 31 de octubre próximo.

El aumento de actividades en el sector de manufacturación por el almacenamiento de reservas y componentes ayudó en un 0.5% al PIB británico para el primer trimestre del año, que según el BCC ayudará a mejorar los índices de crecimiento para este año.

Sin embargo, ese incremento implica ahora que miles de compañías cuentan con materiales de más, y no precisarán comprar más productos por varios meses, afectando directamente a la economía.

El crecimiento económico en Gran Bretaña registró una baja en abril pasado como consecuencia de la decisión de muchas compañías de suspender la compra de materiales, y de automotrices que suspendieron la producción de vehículos para evitar problemas en la cadena de abastecimiento en caso de un ‘Brexit duro’ en marzo pasado.

Suren Thiru, jefe del área de economía de la BCC, afirmó que es “muy probable” que el aumento de la actividad económica en el primer trimestre por abastecimiento de materiales “se vea golpeado por el impacto negativo debido a una falta de órdenes de compra por parte de las empresas”.

El experto indicó además que, si el 31 de octubre próximo Gran Bretaña abandona la UE sin un acuerdo previo, como busca el principal candidato conservador a suceder a May al frente del gobierno, el excanciller Boris Johnson, ello dañará severamente el crecimiento económico en el país.

“Una salida desordenada de la UE sigue siendo el principal riesgo para las perspectivas económicas del Reino Unido, ya que los inconvenientes producidos incrementarán las probabilidades de un crecimiento débil, llevando a un deterioro más pronunciado de las condiciones económicas”, agregó Thiru.

La falta de claridad por parte del gobierno británico acerca de cómo se implementará el Brexit llevó a que los pronósticos para la inversión de negocios sean de una contracción mayor para 2019 en comparación con las previsiones previas. También se espera una recuperación más lenta para el gasto corporativo en 2020.

La inversión de negocios se redujo por cuatro trimestre consecutivo, el peor índice desde 2008. El BCC espera que ese sector siga en caída durante este año debido a un “caos político” por el Brexit.

Al respecto, Adam Marshall, director general del grupo, afirmó que los negocios y compañías “están destinando recursos para planes de contingencia, incluidos los de abastecimiento, en lugar de invertir en nuevos emprendimientos que podrían contribuir positivamente a un crecimiento económico a largo plazo. Esto realmente no es sustentable”, finalizó.

El pasado 11 de junio la Oficina Nacional de Estadísticas indicó por su parte que la economía británica se contrajo en abril como consecuencia de un “dramático decline” en la producción de automóviles, todo como consecuencia del Brexit.

Según esa entidad, el PBI se contrajo un 0.4% en abril comparado con el mes previo, debido a que muchas automotrices suspendieron la producción para evitar posibles inconvenientes en la cadena de abastecimiento en caso de un “Brexit duro”.

La incertidumbre, causa del decline

Rob Kent-Smith, a cargo del área de PBI de la Oficina de estadísticas, explicó que el fuerte decline económico se debe a las incertidumbres por la salida de la UE.

“Estamos registrando un decline en muchas áreas de la economía, incluida la de manufacturación”, destacó.

Dicho sector registró una caída del 3.9% en abril, empujada por un retroceso del 24% en la producción de automóviles en Gran Bretaña, incluidas en plantas de Jaguar Land Rover, BMW y Peugeot.

En tanto, un reporte del ‘tanque de ideas’ BritainThinks reveló el pasado 15 de junio que Gran Bretaña está más polarizado y es más pesimista como nación que en décadas, al dar cuenta de un país enfrentado por división de clases, disparidades geográficas y principalmente por el Brexit.

Para un 75% de los dos mil consultados, los políticos británicos no están capacitados para sacar a la nación de la crisis actual, en tanto que sólo un 6% dijo sentirse representado por los políticos.

Un 86% consideró que el país precisa un líder político fuerte que tome las riendas del Gobierno, pero sólo un 21% cree que el sucesor de Theresa May podrá lograr un cambio real.

Deborah Mattinson, a cargo de la encuesta, dijo sentirse “en shock” por las conclusiones del informe.

“Hemos estado analizando este tipo de reportes desde los años 80 y nunca antes habían registrado semejante sensación de desesperanza entre el electorado. La mayoría dijo sentirse ‘roto’, ‘triste’, ‘preocupado’ o ‘enojado’. Las principales preocupaciones de la gente son el futuro del servicio de salud, la inseguridad laboral y la escasez de maestros”, destacó la experta. Otras preocupaciones fueron una crisis en las alcaldías, el futuro de la inmigración y los recortes presupuestarios al sector público.

Para un 75% de los consultados, las divisiones por el Brexit entre aquellos a favor de seguir en la UE y los que quieren abandonar el bloque comunitario a toda costa, “se agravarán aún más en el próximo año”. Dos tercios de los entrevistados admitió sentirse “deprimido” por el incremento de personas que quedan sin techo, y por un marcado aumento en los niveles de pobreza en todo el país.

“Los jóvenes tienen mucha sensación de injusticia. La posibilidad de tener la casa propia se ha convertido en un sueño, incluso para los que están relativamente bien. La seguridad laboral puede ser elusiva también para ellos. La situación es muy preocupante”, concluyó Mattinson.

 

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