“Solteras”, una reflexión sobre la presión social del casamiento

CIUDAD DE MÉXICO (apro).- La segunda película de Luis Javier Henaine, Solteras (la cual se encuentra en cartelera), muestra “la presión social de que la gente debe casarse para ser alguien y la dificultad de conectarse ahora con las personas”, expresa el director.

“Las redes sociales han vuelto interpersonal el contacto con los demás, parece que todo el mundo está conectado al internet, pero no”, manifiesta a este medio Henaine, cuyo primer largometraje es Tiempos felices.

Ana (Cassandra Ciangherotti) es una mujer cerca de cumplir los 30 años, lo que le provoca cierta crisis, porque al parecer todos a su alrededor están contrayendo matrimonio excepto ella. Y el asunto empeora cuando, al tratar el tema con su novio, las cosas no salen como esperaba y terminan su relación. Despechada y devastada, Ana se hunde en depresión, todos a su alrededor parecen ser felices menos ella.

Cuando se encuentra en uno de sus puntos más bajos, se entera de la existencia de un curso que le puede ayudar a conseguir su deseo más acariciado: que un hombre le entregue una sortija nupcial y la pida en matrimonio. Ana asiste al extraño curso más movida por la curiosidad que por la convicción, creyendo que se trata de alguna terapia relacionada con superación personal o algo parecido.

Y allí se encuentra con otras cuatro mujeres que, aunque tienen historias de vida distintas a las suyas, todas han ido allí movidas por las mismas razones: no estar solas y conseguir un esposo a como dé lugar. Y para ello Lucila (la profesional encargada de impartir dicho curso) promete enseñarles toda serie de estrategias y tips para lograrlo.

Ciangherotti señala en entrevista que fue una cinta que le hizo darse cuenta “que a veces efectuamos juicios con muchísima facilidad”.

Agrega la joven actriz:

“Incluso sale el poster de Solteras, donde todas las actrices estamos vestidas con trajes de novias, y señalan a la historia sin haberla visto o haber entendido realmente de lo que se trata. Es un tema que se ha abordado en otros filmes, pero aquí de alguna manera es un poco más oscura.

“Ana es un personaje que descubre que las razones por las que ella está buscando el matrimonio no son del todo las correctas, y la película logra a través de diferentes personajes hablarte de que se pueden buscar otras opciones en la vida”.

Juan Pablo Medina, quien también forma parte del elenco, enfatiza:

“Me siento muy afortunado de haber participado en este relato. Cuando leí el guion me pareció un gran acierto tocar el tópico de las bodas de manera diferente. Casi todas las comedias románticas en México hablan de bodas, ya es un estereotipo, y de eso ya estamos cansados. Cuando conocí el guion me pareció genial porque hace una crítica sobre eso. Es una comedia fina que habla de muchas cosas, pero el hilo conductor son mujeres que buscan ayuda para casarse. Fue una gran experiencia”.

Gabriela de la Garza, quien es la maestra del curso para conseguir esposo, recuerda que tuvieron muchas lecturas previas al rodaje donde estuvieron todos presentes:

“Estuvimos actrices, actores, el productor, Alejandra Olvera Ávila la otra guionista, y pudimos desmenuzar y analizar cada texto. Es casual, pero muchas del reparto continuamente estamos fuera de los escenarios y de los sets, luchando por una equidad de género, por los derechos de las mujeres, y había una preocupación latente de que esto se entendiera correctamente en la cinta, de que fuera una verdadera crítica al sistema en el que estamos tanto varones como mujeres por generaciones educados en un solo camino, y que no se entendiera como una promoción de que había que perpetuar el sistema en el que estamos viviendo. Entonces, creo que lo logramos. Creo que Luis tuvo también esa apertura para de repente acomodar ciertas cosas”.

Al cuestionarles, ¿cómo ven que en pleno siglo XXI aún se le presiona a la gente de que debe casarse y formar una familia?

De la Garza contesta:

“La base de Solteras es que el matrimonio es el principal objetivo en la vida, no sé si está bien o está mal casarse porque esa es una decisión propia, y además quién es quién para decir que está bien o mal. La crítica radica de si debe ser o no tu principal motivo o lo que te hará feliz. Lo que sí creo es que hay menos tolerancia o mayor dificultad para relacionarnos los unos con los otros, también quizá permeados por esta inmediatez de las redes sociales, de la información, porque todo sucede muy rápido y todo mundo opina y de repente eso también fluye en las relaciones personales. Creo que la crítica de solteras va en ese sentido de que sea uno mismo”.

La también actriz Mariana Cabrera indica que en esta época el diálogo entre varones y mujeres es complejo:

“Eso de decir ‘quiero estar contigo siempre, pero tampoco quiero caer en esta idea del matrimonio’, es difícil. El largometraje me deja mucha satisfacción. Para mí fue un honor trabajar con Cassandra y conocer más actrices, y conocer el trabajo de Luis Javier. Entonces me llevo una experiencia muy grata y muy divertida. Es una comedia con más reflexión y con personajes bien definidos y fue un aprendizaje para mí que cada actriz haya puesto su sello en cada personaje”.

También intervienen en la trama Irán Castillo, Edwarda Gurrola, Sophie Alexander-Katz, Pablo Cruz Guerrero y Diana Bovio, entre otros.

 

 

Acerca del autor

Nació en la Ciudad de México. Estudió ciencias de la comunicación en la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la UNAM. Desde 1991 inició en el periodismo. Ha trabajado en los diarios mexicanos El Universal y La Jornada, entre otros, y el periódico español El País. En 1999 ingresó a Proceso, donde labora hasta la fecha. Foto: Carlos Enciso.

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