Un contrasentido, impulsar una nueva reforma electoral: Lorenzo Córdova

Lorenzo Córdova, consejero presidente del INE. Foto: Octavio Gómez Lorenzo Córdova, consejero presidente del INE. Foto: Octavio Gómez

CIUDAD DE MÉXICO (proceso.com.mx). – De cara a las iniciativas de reforma electoral propuestas por legisladores de Morena, el consejero presidente del Instituto Nacional Electoral (INE), Lorenzo Córdova, sostiene que no es necesaria; incluso advierte que, si los legisladores insisten, irían a contrasentido del proceso democrático de los últimos años.

Entrevistado un par de horas después que el presidente Andrés Manuel López Obrador aclaró que ni ahora ni como candidato propuso una nueva reforma electoral, Córdova puntualiza: “Un cambio en las reglas del juego electoral tendrá que ser producto de un amplio consenso político, sin menoscabar la certeza, la autonomía, la representatividad del sistema político y la pluralidad que se ha logrado desde la gran reforma de 1997”.

Y reitera: “Si las reglas del juego se cambian a partir de la voluntad de una mayoría partidista se podría generar un problema a futuro porque el perdedor el día de mañana puede alegar que estas reglas –que no fueron consensuadas– son la causa de un juego inequitativo. Esto ya lo vimos, no es algo nuevo, en el pasado ya había acusaciones de que las reglas no eran justas para el juego electoral.

“Así que, pase lo que pase, es importante esta prevención: si hay cambios en las reglas del juego, que sean resultado de un amplio consenso; se trata de generar puntos de acercamiento y de consenso, no de vetos.”

En días pasados la Cámara de Diputados inició unos foros para discutir el tema de una nueva reforma electoral. Entre las propuestas están las de los diputados morenistas Pablo Gómez, quien la presentó el 27 de septiembre de 2018, y la de su colegislador Sergio Carlos Gutiérrez, quien hizo lo propio el 7 de marzo pasado.

Ambas iniciativas proponen, entre otras medidas, son la reducción de costos de las campañas, desaparecer el Consejo General, así como las 300 juntas distritales del INE y los 32 Organismos Públicos Locales (Oples); que la Cámara de Diputados elija a los integrantes de las juntas locales electorales, y reducir hasta en 50% el financiamiento de los partidos políticos.

Las razones de Córdova

Durante la entrevista, Córdova insiste en que no hay necesidad de una nueva reforma electoral como lo proponen los legisladores de Morena. Y esgrime sus razones:

“Si tomamos en cuenta que lo que se plantea es la refundación del sistema electoral –porque (las iniciativas proponen la desaparición de los Oples)–, que el INE se haga cargo de todas las elecciones y que la Cámara de Diputados nombre a los consejos locales del INE, yo digo que el sistema electoral funciona bien. Se puede mejorar, sin lugar, a dudas, e incluso se puede abaratar. Pero no hagamos cambios que nos hagan retroceder lo mucho que nos ha costado avanzar y que es producto de muchas generaciones y esfuerzos.”

Destaca tres aspectos que no deberían cambiar, ni siquiera para abaratar las elecciones porque, dice, eso implicaría regresiones o un debilitamiento de lo que hemos construido: la autonomía de los órganos electorales, los procedimientos que dan certeza y generan condiciones de competencia equilibrada y los mecanismos de representación de la pluralidad política.

Y se pregunta “¿Qué pasaría si no se da una reforma electoral? ¿Estaría en riesgo la elección de 2021 o la recreación de la democracia en los años por venir? La respuesta enfática es no. Con las reglas que tenemos podemos ir tranquilamente a las próximas elecciones”.

Conviene mejorar las reglas y tener un sistema electoral menos caro, admite; incluso propone implementar la votación electrónica que implicaría un ahorro de 4 mil 500 millones de pesos y la modificación de la Ley General de Partidos Políticos para que en el cálculo de las prerrogativas de los partidos locales se multiplique el padrón de cada estado por el 30% y no por el 65% de una Unidad de Medida y Actualización (UMA). Con ello, insiste, se ahorrarían casi 2 mil 500 millones de pesos al año.

Precisa: “Nosotros ya pusimos sobre la mesa algunas de las iniciativas que podrían mejorar esto sin menoscabar la autonomía, sin lastimar las condiciones de la competencia de las elecciones y la certeza electoral y sin menoscabar la representación de la pluralidad política. Lo que digo es: ¡qué bueno que estamos discutiendo esto!, porque en la opinión pública se han encendido focos de atención diciendo: No desandemos el camino andado en el que tanto nos ha costado avanzar”.

El reportero le recuerda al consejero presidente del INE que desde el inicio de su administración, el presidente López Obrador dijo le estorbaba la autonomía de los órganos como el INE para implementar la Cuarta Transformación.

Los matices

Lorenzo Córdova hace una distinción entre las iniciativas de algunos legisladores, preponderantemente de Morena, y la posición del mandatario, quien no se ha pronunciado al respecto.

“No sé si le estorben las autonomías –responde–. Lo que sí sé, es que, gracias a éstas, se dio la tercera alternancia en la Presidencia de la República. Es gracias a que tenemos una institución autónoma como el INE, que tiene hoy una autonomía más intensa que en el pasado en el ámbito local, que es un árbitro de la contienda política y que vigila que no se vulneren las reglas de la equidad, lo que permitió que este gobierno pudiera sumarse a esta secuencia de alternancias en los últimos años.

“Creo que hoy todos los partidos son beneficiarios de lo que han construido, de la autonomía de las instituciones electorales y de las reglas que equilibran la cancha del juego electoral.”
Esta alternancia, insiste, permite que los electores voten libremente, que los partidos compitan en igualdad de circunstancias y que, al final del día, sea la voluntad del voto la que prevalezca para definir ganadores y perdedores.

En estas condiciones, según el entrevistado, sería un sinsentido asumir que, si el presidente López Obrador llegó al poder gracias a estas condiciones de autonomía en el ámbito electoral, algunos legisladores de Morena quieran cambiar las reglas electorales; sería una lógica inconsecuente con la lucha democrática que la misma izquierda abandero por décadas.

“Lo que veo con preocupación y tampoco podemos obviarlo –dice–, es que la mayoría de estas iniciativas, si llegan a prosperar, serán una vulneración de la autonomía de los órganos electorales, una erosión de las condiciones equilibradas de la competencia y, eventualmente, un menoscabo de los mecanismos que permiten que la pluralidad política se exprese en los órganos de decisión.”

Los riesgos

Córdova resalta que, al contrario de todas las propuestas de reformas electorales que se han hecho, esta es la primera que viene del partido en el gobierno. Todas, dice, buscaban la apertura del sistema político, condiciones esenciales para contar bien los votos, equidad en la competencia, homologación de criterios y procedimientos para realizar elecciones.

“La de ahora –reitera el entrevistado– no tiene una razón de ser, lo cual es paradójico. Venimos de un periodo electoral en el que no hubo reclamos de Morena; es ejemplo a nivel mundial. No ha habido ninguna contestación poselectoral como en el pasado y también hay que tomar en cuenta que vivimos el índice de alternancia más grande por la vía de las urnas en la historia del país.”

–Pareciera que con la declaración del presidente López Obrador en su conferencia se pone un freno a la intención de avanzar en la reforma electoral. ¿Cómo entender esta propuesta en el escenario político actual? ¿Habría la intención de un cambio de régimen? –se le pregunta al consejero presidente del INE.

–Yo espero que no; esperaría que no sea lo que está detrás de estas iniciativas. Lo que hay que tener claro –porque ayuda mucho a la comprensión política de este proceso– es lo que dijo el propio presidente: que en su agenda no esta una reforma electoral y que en todo caso si se discute será un asunto del Legislativo, no del Poder Ejecutivo.

“Eso es importante porque había quienes hablaban de la iniciativa de Morena e incluso que era del presidente López Obrador. Hoy, tenemos claro que no es una iniciativa del presidente; lo dijo él mismo. Eso ayuda a disipar el análisis del momento.”

Sin embargo, no niega que haya iniciativas de algunos legisladores de Morena que, desde el punto de vista de expertos y de la autoridad electoral, no son convenientes, porque van a contracorriente de lo que se había planteado en los últimos 30 años: garantizar que las decisiones en la organización de la elección, en la jerarquía de mando del aparato electoral, no hubiera intromisión de otros poderes.

“En síntesis, lo que digo es: ¡Qué bueno que el presidente aclara que no es una iniciativa suya! Lo importante es que se haga un análisis de las iniciativas que ya existen y de lo que significaría cambiar las reglas del juego y sus implicaciones. Se vale cambiar las reglas del juego, pero para mejorarlas, no para desandar el camino andado.”

–Parece un buscapiés.

–Podría ser… aunque no lo podría calificar. Hay quien dice que se presentó la iniciativa jalando la cuerda hacia un lado y tratar con ello de provocar una reacción para generar consensos. Si es así, que lo declaren los autores de las iniciativas y lo hagan público. Si hay algo que debemos cuidar.

–Hablando del cambio en las reglas del juego–, es que es indispensable el más amplio consenso; si no, no lo hay de todos los jugadores o de la inmensa mayoría, podemos generar un problema donde no lo hay.

Córdova precisa que si las reglas del juego se cambian sólo a partir de la voluntad de una mayoría partidista en la Cámara de Diputados, puede generarse un problema.

Satisfecho porque no hubo ningún reclamo o protesta por la organización de las los procesos electorales de 2018 y 2019, expone que no encuentra una razón para realizar la reforma electoral.

“La pregunta es, entonces, cuál es el problema, qué se quiere resolver. Lo único que se puede alcanzar a ver es buscar como ser más austeras y costosas las elecciones, lo cual, de entrada, no es un problema político, a diferencia de lo que pasaba antes. No es un problema de equidad, de competencia, de que el voto no se cuenta o no se respeta la inclusión en la representación política.

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José Gil Olmos, reportero desde 1998. Colaboró en el periódico El Nacional y en el diario La Jornada. Desde el 2001 es reportero de la revista Proceso. Es autor de Los Brujos del Poder, La Santa Muerte la virgen de los olvidados, Los reporteros mexicanos en la guerra de Chiapas y Batallas de Michoacán.

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