Procesan al cura Francisco Javier por crimen de Leonardo; videos no son pruebas sólidas: abogados

El rector de Cristo Salvador, Francisco Javier, preso por el crimen de Leonardo Avendaño. Foto: Facebook rectoriacristosalvador El rector de Cristo Salvador, Francisco Javier, preso por el crimen de Leonardo Avendaño. Foto: Facebook rectoriacristosalvador

CIUDAD DE MÉXICO (apro).- Un juez de Control vinculó a proceso al sacerdote Francisco Javier Bautista Ávalos por el delito de homicidio calificado contra Hugo Leonardo Avendaño Chávez, le impuso prisión preventiva oficiosa en el Reclusorio Oriente y fijó un plazo de tres meses para el término de la investigación complementaria.

Mientras se dictaba la orden judicial, decenas de feligreses de la iglesia Cristo Salvador se manifestaron esta mañana afuera de la sala de oralidad penal número 5 del Tribunal Superior de Justicia local (TSJ-CDMX), donde se realizó la continuación de la audiencia, para exigir justicia y la liberación del párroco.

Entre rezos y cantos, los fieles acusaron que la autoridad difama al religioso y pidieron revisar las pruebas en su contra. Incluso dejaron ver que el sacerdote podría ser “víctima de una conspiración de la propia Iglesia católica que lo ha dejado solo”.

Más tarde el Tribunal emitió una tarjeta informativa en la que anunció que Bautista Ávalos fue vinculado a proceso como presunto homicida del joven de 29 años, egresado de la maestría en la Universidad Intercontinental.

La autoridad añadió que, en continuación de audiencia y dentro de la ampliación del término constitucional, el impartidor de justicia definió así la situación jurídica del acusado, a quien le impuso la medida cautelar de prisión preventiva oficiosa, además de fijar un periodo de tres meses para la conclusión de la investigación complementaria.

El pasado jueves 20, en la audiencia de cumplimiento de orden de aprehensión, el Ministerio Público acusó al padre Francisco Javier Bautista Ávalos de causarle la muerte a Leonardo Avendaño a bordo del vehículo de éste, ejerciéndole compresión en el cuello, es decir, asfixiándolo, luego de los cual cubrió el cuerpo con una cobija y una bolsa.

Según la determinación del juez de Control, el imputado deberá cumplir la medida cautelar de prisión preventiva oficiosa en el Reclusorio Preventivo Varonil Oriente.

El miércoles 19 el sacerdote fue detenido por policías de Investigación. Al día siguiente autoridades de la Procuraduría General de Justicia local (PGJ-CDMX) presentaron una línea de tiempo, basada en imágenes grabadas en cámaras del sistema de videovigilancia C5 y otras particulares.

Las imágenes demostraron que la noche del martes 11 el auto del joven entró a la casa del sacerdote y ahí se quedó al menos durante cuatro horas. La madrugada del miércoles 12, la unidad salió del lugar y se dirigió a un paraje de la colonia Héroes de 1910 en la alcaldía Tlalpan, donde horas más tarde fue encontrado abandonado. Dentro estaba el cadáver de la víctima envuelto en una cobija y con huellas de estrangulamiento.

Antes de que eso sucediera, Leonardo Avendaño envió un mensaje de texto a un familiar para avisar que se quedaría a dormir en la casa del párroco. Pocos minutos después, en otro mensaje, avisó a un amigo que ya había llegado a dicho lugar.

En la información que presentó la PGJ-CDMX se reveló que una segunda persona habría participado como cómplice en el homicidio, ya que la madrugada del miércoles 12 llegó otro auto al mismo lugar donde estaba la camioneta de Leonardo Avendaño y donde fue hallado su cadáver. Pocos minutos después, el segundo vehículo se retiró del sitio.

Videos no son suficientes: abogados

En el receso de la audiencia, los abogados del sacerdote imputado, Jorge Piñuño y Jorge Cuadra, aseguraron que las pruebas presentadas por el Ministerio Público ante el juez, es decir, los videos en los que se ve el auto de la víctima, carecen de solidez y claridad y no son determinantes.

“No son sólidas porque se basan simplemente en un seguimiento vehicular para determinar quién fue o no responsable de un homicidio”, dijo Cuadra en entrevista con la prensa.

El litigante agregó que la Fiscalía de Homicidios presentó los videos que muestran el movimiento del auto del joven la noche previa a su muerte. “No se pueden basar en videos ni en mensajes de WhatsApp”, reiteró.

Y aclaró que como abogados defensores presentaron un dictamen pericial “en criminalística tendiente a desvirtuar lo que la Fiscalía pretende acreditar con esos videos”.

Sin dar detalles, también comentó que el egresado de la Universidad Intercontinental tenía problemas en un ámbito ajeno a la parroquia Cristo Salvador.

“También pudimos ver en la audiencia que se desahogó que la persona que falleció tenía conflictos con otra persona (..) el teléfono se lo dio el propio padre Francisco, quedó desahogado que Leonardo lo tenía en la camioneta”, aseveró.

Comentarios

Load More