La cúpula empresarial acusa a López Obrador de provocar más incertidumbre

Carlos Salazar Lomelín, presidente del Consejo Coordinador Empresarial (CCE). Foto: Twitter @gdehoyoswalther Carlos Salazar Lomelín, presidente del Consejo Coordinador Empresarial (CCE). Foto: Twitter @gdehoyoswalther

CIUDAD DE MÉXICO (apro).— El proceso de arbitraje iniciado por la Comisión Federal de Electricidad (CFE), el cual demanda la nulidad de ciertas cláusulas del contrato de servicios de transporte del gasoducto marino Texas-Tuxpan construido por Infraestructura Energética Nova (IEnova) y TC Energía (antes TransCanadá) va en contra de los acuerdos logrados entre la cúpula empresarial y el presidente Andrés Manuel López Obrador, advirtió el Consejo Coordinador Empresarial (CCE).

Mediante un comunicado, el CCE dejó claro:

“Estas acciones de la CFE van en contra del compromiso que el Consejo Coordinador Empresarial realizó con el presidente Andrés Manuel López Obrador para fomentar la inversión, el empleo y el crecimiento económico, en el que el sector privado se comprometió a aumentar sus inversiones y el gobierno a facilitarlas”.

De acuerdo con el organismo presidido por Carlos Salazar Lomelín, hay preocupación por la situación en torno a los procesos de arbitraje iniciados de manera unilateral por la CFE sobre cláusulas de los contratos de servicios de transporte de gas natural con empresas privadas.

“Lo anterior pudiera afectar la puesta en operación del Gasoducto Marino Sur de Texas-Tuxpan, que permitiría llevar el energético a la zona sur-sureste de la República Mexicana. Este hecho incrementa la incertidumbre en torno a las inversiones en nuestro país e impacta negativamente a la economía”, explicó.

Aún más, el CCE señaló que la decisión de detener la puesta en funcionamiento del gasoducto y el inicio del arbitraje, impactan a México, Estados Unidos y Canadá, al tener inversión conjunta en la infraestructura. “Estos hechos afectan la relación comercial entre los tres países e inciden en el proceso de aprobación del T-MEC que transcurre actualmente”, alertó.

En el ámbito nacional, explicó, la construcción del Gasoducto Marino Sur de Texas-Tuxpan responde a la necesidad de llevar el energético a los estados donde más se requiere, como Campeche, Chiapas, Oaxaca, Quintana Roo, Tabasco, Veracruz y Yucatán, para impulsar su desarrollo económico, la generación de empleo y el bienestar de las comunidades.

Asimismo, agregó que el gas natural es fundamental para la generación eléctrica. Especialmente en el contexto actual de la Península de Yucatán, el contar con este energético permitiría a las centrales de generación de electricidad propiedad de la CFE operar con mayor capacidad y garantizar el suministro para la población.

Además, permitiría satisfacer las necesidades futuras de la industria nacional de la petroquímica, el turismo y el sector hotelero, por mencionar algunos.

Para la cúpula empresarial, obras de infraestructura de esta magnitud no deberían frenarse por diferencias contractuales, en tanto se dirimen en las instancias correspondientes.

“Esto generaría profunda preocupación entre los inversionistas al no contar con certeza jurídica y capacidad de planeación para el desarrollo de los proyectos que se requieren para garantizar el crecimiento económico, la competitividad y el bienestar del país y de los mexicanos”, atizó el CCE.

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Comunicólogo hecho por la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la UNAM; reportero labrado en Proceso.

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