Concierto por 13 años de la Escuela del Rock a la Palabra

El pianista ícono del rock mexicano Guillermo Briseño. Foto: PyP El pianista ícono del rock mexicano Guillermo Briseño. Foto: PyP

CIUDAD DE MÉXICO (apro).- A trece años de haberse fundado por el compositor Guillermo Briseño, la Escuela de Música del Rock a la Palabra (EMRP) cumple un año más que festeja con un magno concierto el sábado 6 de julio en la sala Silvestre Revueltas del Centro Cultural Ollin Yoliztli, Periférico Sur 5141, colonia Isidro Fabela, C.P. 14030, Ciudad de México.

Participarán más de una docena de agrupaciones artísticas con alumnos egresados de dicha escuela singular, entre quienes destacan: Geos Equihua, Sols, Tordo, Tule El Val, Soultik, La piedra, Tsunami trío, JC Taylor, Dauma, Cromo, y la banda de Natalia Marrokín.

“El concierto iniciara a las 5:00 pasado meridiano y durará cuatro horas. La calidad del trabajo de los músicos es el mejor testimonio de lo que juntos hemos construido durante estos 13 años”, reza el boletín de prensa entregado durante la conferencia en la sede de la EMRP (Avenida La Paz 26, Chimalistac), por Briseño con 18 profesores del plantel, entre ellos la joven maestra de la Escuela Superior de Música y jazzista Ingrid Beaujean; el bajista Alberto Cerritos y Jorge Coco González de León, del Laboratorio de Lírica, para anunciar las diversas actividades culturales de tan significativo evento, el pasado martes 2 de julio.

El cartel del concierto. Foto: Cortesía
El cartel del concierto. Foto: Cortesía

“La música hace latir los corazones al unísono, concordar el canto y la flor de los pueblos y comunidades. La música sujeta para liberar, da alas y se abisma celebrando las estaciones, los rumbos del mundo, el amor y la hermandad de las esferas y los planos del laberinto. La música es un mapa interior y una manifestación de lo que nos hace personas, ángeles, demonios. En ese ánimo trabaja la Escuela de Música del Rock a la Palabra. O como diría Jimi Hendrix: ‘Discúlpenme mientras beso el cielo’.

“Nuestra escuela cumple 169 lunas (trece vueltas al sol, un cuarto de siglo maya) de sembrar la semilla del ritmo y el corazón. ¡Celebra con nosotros este ritual colectivo! Los artistas en el escenario son muestra del intercambio de ideas, navegaciones, descubrimientos, tribulaciones… los trabajos y los días que nutren la tradición y la intención de nuestra escuela. En el espíritu de Platón: ‘La innovación musical está llena de peligro para el Estado, porque cuando los modos de la música cambian, las leyes del Estado cambian con ellos’.”

Entrevista con “Memo” Briseño

El pianista, cantante, poeta, productor televisivo, guitarrista y creador de talleres de composición Guillermo Memo Briseño (DF, 1945), bien conocido a partir de 1975 por su fructífera trayectoria en el rock (Aquí estoy, Briseño y el Séptimo Aire, Briseño y su Banda de Guerra) y la música sinfónica (Romeo y Julieta, 1994), declaró en torno a la celebración por trece años de la EMRP:

“Yo creo que el máximo gusto que da toda esta experiencia es cómo tocan los chavos. Los egresados de la EMRP sin motivo de emoción, de placer. Cuando los oyes haciendo lo suyo o te invitan a echarte un palomazo, te das cuenta que estás jugando con fuego, con palabras mayores. Hay muchos de ellos que son excelentes.

“No todo es uniforme, porque en la EMRP no somos fabricantes de genios; pero hemos tenido la fortuna de que con los años se haya ido como que autoseleccionando la gente que va a nuestra escuela, en el sentido de que saben que hay una manera de entrar en ella, lo cual implica un tanto la manera en que se ganan los maestros universitarios su puesto, a través del examen de oposición. La EMRP fue creada para decirle sí a los chavos, porque no me gusta para nada la palabra de ser ‘rechazado’ para estudiar de manera gratuita en nuestra escuela, nosotros nacimos para decirle que sí a quienes deseen entrar, si bien deben realizar una audición antes de ser aceptados.”

Según Briseño, hay una suerte de condescendencia en el sentido de que cualquier banda de rock por el hecho de ser mexicana ya merece aparecer cual garantía de calidad.

“Hablo de que ciertos grupos no han desarrollado su refinamiento, no son afinados y sus letras son francamente malas. Por lo tanto en la EMRP es un factor determinante en la formación de los chicos crear un arte de calidad y esta formación no depende estricta ni solamente de mi criterio, si bien soy bastante crítico en lo que a música se refiere.

“Porque el planteamiento filosófico que se hace en la escuela es para allanar el camino de los chavos hacia enfrentar la realidad bastante áspera que sufrimos. Porque vayan a donde vayan a tocar, primero deben cobrar para poder vivir y segundo, que haya condiciones para poder ejecutar bien su arte en el escenario, pues cuando los músicos jóvenes lo han logrado, el Estado mexicano se ha encargado de desaparecerlo.”

Briseño recuerda que una de las circunstancias más importantes en su carrera musical sucedió a mediados de los setenta en la UNAM, donde estudió y eventualmente dio a conocer su primer disco de rock en español Aquí estoy, con el trío Briseño, Carrasco y Flores, llegando a presentar una obra sinfónica de su autoría en la sala Nezahualcóyotl.

“Pero después de un tiempo que no actuaba en la UNAM, fui a solicitar presentarme y preguntaron: ‘Bueno, ¿pero cuánto dinero le va a tocar a la universidad de tu tocada?’ y yo: ‘¿¡Qué?!’ Eso fue cuando se impuso el imperio del neoliberalismo, luego de yo haber tocado en todos los espacios universitarios y ganando el Primer Concurso de Rock en el Chopo 1980 que organizó el productor del Movimiento del Rock Rupestre Jorge Pantoja, que dio lugar al Primer Taller de Rock de la UNAM.”

Es decir, a Briseño le tocó romper el veto al rock en nuestro país después del 10 de junio de 1971 y el Festival de Rock y Ruedas en Avándaro, aquel año, cuando el género fue prohibido por el PRI y a la larga, el mismo Museo Universitario del Chopo, ya una vez dirigido por la poeta Elva Macías, decretó suspender los talleres de música de rock y el anhelado proyecto prometido de crear una escuela para jóvenes, debido a que el rock era considerado sinónimo de la rebelión juvenil y ojalá lo siga siendo, por las nuevas causas.”

Fue hasta 2006 cuando nació la EMRP.

“Muchos años después nació gracias a la secretaria de Cultura del DF de entonces, Raquel Sosa, durante la regencia capitalina de Alejandro Encinas, ¿no? quien había quedado por López Obrador. Es una historia que te la cuento rápido: ¿Recuerdas que en Tláhuac hubo una especie de prelinchamiento de unos judiciales que tenía azorrillada a la comunidad y la comunidad no se dejó? Pues ante ese incidente, el inefable Vicente Fox despidió al secretario de Seguridad Pública que era Marcelo Ebrard y así fue que Andrés Manuel López Obrador, mucho más sagaz que Fox, hizo un movimiento y recuperó a Ebrard que a la fecha forma parte de la Cuarta Transformación, colocándolo en Desarrollo Social que estaba a cargo de Raquel Sosa, entonces ella pasó a Cultura y de ese modo, me llamó para fundar la EMRP.”

–¿Así nomás?

–Raquel Sosa me dijo que cuando había sido secretaria de Desarrollo Social había visitado todito nuestro querido Distrito Federal donde yo nací, donde quiera que levantaba una piedra encontraba un grupo de chavos tocando rock. Quería que música y letra alcanzaran importantes alturas de arte, sensibilidad, creatividad e inteligencia.

“Fundamos la EMRP en 2006, aceptando a jovencitos desde los 14 años en adelante y ahora intentamos lograr la acreditación de la SEP que nos ha sido ofrecida por lo cual estamos trabajando en ello, de manera que nos van a exigir que entren a estudiar a partir de los 15 años de edad. Es una escuela que nació para decir que sí a la chaviza.

“Aquí vienen los chavos a aprender música, a ejercitar la palabra y eso significa: a pensar. A hacer el ejercicio de echar la mente a volar para que las cosas puedan ser mejores, desde el territorio de la fantasía o de la crítica, siempre en celebración de lo que les guste crear. Es fundamental que los chavos sean guiados rumbo a componer su música, con ayuda de los maestros y de lo que sucede afuera de las aulas. Siempre los conminamos a que asistan a exposiciones para que se enriquezca su panorama, en la EMRP hay ejes transversales, damos conferencias y talleres, proyectamos películas, además de las materias que llevan en los ocho semestres que dura la carrera, con sus especialidades de instrumento.”

–¿Seguirá siendo gratuita?

–La escuela forma parte del organigrama de la Secretaría de Cultura del gobierno de la Ciudad de México, cuya dirección central está en el Centro Cultural Ollin Yoliztli. Su directora académica, Miviam Ruiz Pérez, la impulsado de tal modo a la EMRP que nuestra escuelita halla en un estatus trascendente, ya que considera de manera imprescindible brindarles apoyo a los estudiantes y su trato con nosotros es óptimo, pese a los recortes presupuestales y el ahorro gubernamental. No quiero hablar por ella, pero la he escuchado decir con amplia sonrisa que esta escuela es la única donde los maestros tocan música con sus alumnos. Y es verdad porque es eso parte de nuestra filosofía.

Y responde Memo Briseño:

“¡Por supuesto que seguirá siendo gratuita! Porque conste, en algunos momentos en administraciones anteriores me enviaron oficios amenazándome para que lo dejara de ser, que se cobraran 300 pesos las audiciones para entrar a los adolescentes, ¡imagínate! Nunca me dejé. Es una escuela pública, gratuita y de excelencia.”

Las materias que se imparte en la EMRP son: Variaciones sobre la inteligencia; Voz expresiva; Acercamiento a la palabra escrita; Técnica vocal; Guitarra Teórica I, II y III; Guitarra práctica; Apreciación musical; Armonía; Bajo; Batería; Piano; Armónica; Teoría Musical; Teoría y análisis. Los egresados obtienen el título de “Técnico instrumentista”.

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