En el ITRC construyen escáner para fabricar prótesis del cuerpo humano a bajo costo

El escáner funciona mediante un sistema de impresión en tercera dimensión. Foto: Especial El escáner funciona mediante un sistema de impresión en tercera dimensión. Foto: Especial

COLIMA, Col. (apro).- Con el propósito de ofrecer opciones a personas de escasos recursos, académicos del área de mecatrónica del Instituto Tecnológico Regional de Colima (ITRC) construyeron un escáner con el que, mediante un sistema de impresión en tercera dimensión (3D), fabricarán prótesis de extremidades del cuerpo humano, a bajo costo, que en un futuro podrían ser automatizadas y controladas con inteligencia artificial.

En entrevista, el coordinador del proyecto biomédico, Azael García Rebolledo, señaló que fue necesario crear un sistema para digitalizar partes de un cuerpo y llevarlas a un sistema de impresión en tres dimensiones, con un software que ayuda a trasladar desde varias imágenes a un modelo de 3D.

De los requerimientos técnicos para lograr una gran precisión en los registros, expuso García Rebolledo, surgió la necesidad de crear un escáner, que es una máquina útil para obtener imágenes a cierta distancia con la mejor rotación posible.

José Antonio González de la Mora, estudiante de noveno semestre de la carrera de mecatrónica y participante en el proyecto, explicó que como parte de éste se desarrolló un prototipo para escanear en 360 grados, con la idea de diseñar prótesis inicialmente para brazos, para lo cual ya se realizaron algunas pruebas con diversas figuras a pequeña escala.

Sin embargo, añadió, “viendo los alcances que podemos llegar a tener, estamos pensando no quedarnos únicamente en el diseño de prótesis, sino darle utilidad en el sentido de que, a estas alturas, mejorando el sistema de escaneo podríamos empezar a producir férulas de bajo costo y ligeras para personas que sufran alguna fractura, y de esta manera sería posible apoyar el desarrollo motriz”.

De acuerdo con González de la Mora, para lograr lo anterior se tiene considerado buscar una vinculación con el sector salud, para empezar a producir elementos en beneficio de usuarios que lo necesiten y a partir de ahí ver la manera de empezar a automatizar las prótesis.

Azael García mencionó que, dentro del mecanismo de funcionamiento del dispositivo, las primeras pruebas se realizan con antebrazos, con un procedimiento mediante el cual primero se escanea esa parte del cuerpo y posteriormente se digitaliza para hacer un modelo en tercera dimensión y con ello crear una prótesis o férula, que en un futuro se podrían mecanizar o robotizar.

El académico refirió que en la impresora 3D se puede diseñar casi cualquier geometría, por lo que se deben empezar a imprimir piezas de tres dimensiones en temas biológicos. “Hay que pensar en un antebrazo, sobre eso empezamos a trabajar; la mejor manera es hacer escaneo con imágenes en fotografías para sacar esos modelos, y se consiguió un software que reestructura las fotos en un sólido, entonces se hacen las prótesis”.

Explicó que desde hace aproximadamente seis meses se ha trabajado con el desarrollo del escáner, y se espera que en año y medio se pase a la etapa de elaboración de prótesis con movimiento controlado.

En un futuro, dijo el profesor, se busca que este proyecto se mejore para mecanizar las prótesis, lo que se puede lograr mediante la electroestimulación para que tenga movimiento. “Es decir, cuando hay un problema en el que hay una pérdida de miembro, quedan las terminales nerviosas que siguen emitiendo los impulsos y debemos de aprovecharlos”.

Según Azael García, no es tan distante desarrollarlo, ya que hay diversos proyectos de estudiantes del Tecnológico de Colima que podrían realizarse con inversión de tiempo.

De acuerdo con datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), la prevalencia de la discapacidad en México en 2014 fue de 6% de la población, esto es, 7.1 millones de personas que no pueden o tienen dificultades para caminar, subir o bajar usando sus piernas; ver; mover o usar sus brazos o manos; aprender, recordar o concentrarse; escuchar; bañarse, vestirse o comer; hablar o comunicarse, además de problemas emocionales o mentales.

En relación con el tipo de ayuda técnica que utilizan las personas con discapacidad para caminar o subir escaleras, el Inegi reporta la silla de ruedas (37%) y el bastón (24.2%) como los instrumentos que más se emplean, mientras que en el extremo opuesto, en las ayudas menos usadas se ubican las prótesis (0.8%) y las muletas (3%). Conforme a los registros de esta institución, la cifra en México de personas con amputaciones es cercana a 780 mil.

El profesor Azael García señaló que a partir del dispositivo diseñado en el ITRC ya es posible empezar a trabajar con modelos reales a un costo bajo, con la ventaja de que debido al mecanismo que se sigue es posible que la pieza se adapte a la persona.

Ejemplificó que una próstesis funcional de una extremidad superior, con actuadores, baterías y sistemas de control, tendría un costo de cinco mil a seis mil pesos, en comparación con las que se ofrecen en el mercado normal y que pueden llegar a tener un precio de hasta 15 mil a 20 mil pesos.

La idea central del proyecto, insistió el académico, es llegar a los pacientes de escasos recursos que necesitan una prótesis o una férula a un costo accesible, con el propósito de ayudar a mejorar la calidad de vida de las personas.

“Lo ideal es que una vez que el modelo sea concluido y perfeccionado con movimiento controlado, lo que podría ocurrir en un plazo de año y medio, se pudiera instalar un laboratorio para producir a través de un convenio con el sector salud, pues de entrada se logra una reducción de costos y sería conveniente que lo aprovechen las personas que tienen necesidad”.

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