Ordenan detener a directivos de Oro Negro, incluido el hijo de Francisco Gil Díaz

Equipo de perforación para aguas profundas en la Sonda de Campeche. Foto: Twitter @Pemex Equipo de perforación para aguas profundas en la Sonda de Campeche. Foto: Twitter @Pemex

CIUDAD DE MÉXICO (apro).– Un juez penal con sede en esta capital ordenó la captura de altos directivos de las empresas Perforadora Oro Negro S.A. de C.V e Integradora de Servicios Petroleros Oro Negro S.A.P.I de C.V, entre ellos Gonzalo Gil White, hijo del exsecretario de Hacienda durante el sexenio del presidente Vicente Fox, Francisco Gil Díaz.

Gonzalo Gil White es acusado del uso fraudulento de 750 millones de pesos de Oro Negro, la cual fue oficialmente declarada en quiebra según una sentencia emitida por el Juzgado Segundo de Distrito en Materia Civil en junio pasado.

A través de una audiencia celebrada esta madrugada, la Unidad de Gestión Judicial número Doce del Tribunal Superior de Justicia de la Ciudad de México (TSJ-CDMX), también ordenó la captura del primo de Gil White, el empresario José Antonio Cañedo White, y de Carlos Enrique Williamson Nasi, Alonso del Val Echeverría y Miguel Ángel Villegas Vargas.

Todos ellos son acusados de agravio de sus inversionistas extranjeros, a quienes no pudieron pagar las deudas que mantenían pendientes.

Antes de que fuera declarada su quiebra, Oro Negro, creada en el año 2012, exigía a Pemex Producción y Exploración (PEP) una indemnización de hasta mil millones de dólares, luego de que la paraestatal bajó su producción petrolera y no pudo rentar todas las plataformas petroleras a Oro Negro –y las que sí, lo hizo a precio más bajo–.

A decir del columnista Alberto Aguirre, de El Economista, los problemas de dicha empresa comenzaron en 2014, cuando Pemex otorgó un paquete de cinco contratos a la competencia de Oro Negro, SeaMex, con “tarifas más elevadas por activos de menor especificación; se le dieron plazos más largos; se introdujeron para ella bonos de desempeño que elevan considerablemente la contraprestación total; se redujeron las penalidades y se incluyeron cláusulas que hacen prácticamente imposible la terminación unilateral de su contrato”.

Con dichos contratos, la empresa a la cual pertenece Gil White se convirtió en una “empresa de segunda clase”, señala el columnista.

Tras no obtener el rescate financiero que exigía a PEP por incumplimiento de contrato, los cinco empresarios fueron acusados del uso irregular de recursos derivados del fideicomiso F/1695 suscrito con Deutsche Bank, mediante el cual administraban el negocio Oro Negro.

Al carecer de liquidez y mantener presión de sus acreedores, especialmente plataformas petroleras asentadas en Singapur, dispusieron de los 750 millones de pesos de manera supuestamente ilegal. La debacle coincide con la salida de Emilio Lozoya Austin como director general de Pemex.

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