Por impago de permiso, la Semovi le pone freno a los monopatines Lime

Monopatines eléctricos de la empresa Lime. Foto: Tomada de Twitter @limebike Monopatines eléctricos de la empresa Lime. Foto: Tomada de Twitter @limebike

CIUDAD DE MÉXICO (apro).- La Secretaría de Movilidad (Semovi) del gobierno capitalino informó que la empresa de monopatines eléctricos Lime no realizó el pago de la contraprestación para obtener el permiso anual correspondiente, por lo cual no podrá operar en la capital.

En un comunicado, la dependencia del gobierno local agregó que a las 15 horas de este lunes venció el plazo para pagar, que hará la notificación correspondiente a Lime y que, a partir de ese momento, ésta deberá dejar de ofrecer el servicio en las calles de la Ciudad de México.

La Semovi lamentó “profundamente” la decisión de Lime de no completar el proceso para la obtención del permiso anual, “toda vez que fue ella la que, el 11 de junio, entregó a esta dependencia su carta de conformidad para participar en la regulación y aceptar los resultados del procedimiento”.

En el documento agregó que la empresa Grin sí cumplió procedimentalmente con el pago y que, en cuanto éste se vea reflejado en la Secretaría de Finanzas, “podrá obtener su permiso anual para operar en la ciudad”; aunque advirtió que, de lo contrario, tampoco podrá obtenerlo.

El pasado viernes 19, Lime emitió un comunicado en el que adelantó que ante “la falta de condiciones y certeza jurídica”, no pagaría la mencionada contraprestación a la Semovi.

También denunció que el mecanismo de subasta implementado por la dependencia genera distorsiones en el mercado al anteponer el factor monetario sobre el desarrollo de alternativas sustentables, pues gana quien puede pagar más y no quien ofrece el mejor servicio.

El proceso y las críticas

Este lunes, la Secretaría dirigida por Andrés Lajous explicó que el proceso para obtener un permiso anual para la prestación del servicio de Sistemas de Transporte Individual Sustentable (SiTIS) se dividió en dos fases:

La primera, “técnica, legal y administrativa” en la que se revisaron las características técnicas de calidad y seguridad de los vehículos. Según la Semovi, esta fase garantizó “que solamente las empresas que demostraran capacidad técnica y de operación, y cumplieran al pie de la letra con los requisitos legales y administrativos pudieran participar en la siguiente fase”.

La segunda fase, “con el procedimiento de asignación transparente”, fue en la que todas las empresas, bajo las mismas condiciones de competencia, ofertaron la contraprestación que pagarían a la ciudad, de acuerdo con sus capacidades económicas y de operación.

La Semovi aseguró que fueron las propias empresas las que propusieron el monto que pagarían, así como el número de unidades con las que podrían operar en el periodo 2019-2020.

Respecto a la afirmación de Lime en su anterior comunicado sobre la negativa a pagar por la “la falta de certeza jurídica a lo largo del proceso”, respondió que, a la fecha, existen cinco amparos de empresas en operación y que “en ninguno de ellos se ha otorgado una suspensión definitiva, lo que sienta precedente de que el proceso es legal y da certeza jurídica a los participantes”.

Lime aseguró que “a principios de 2019, según datos del sector, había cerca de 11 mil unidades de distintas empresas desplegadas en la ciudad”. Al respecto, la Semovi recalcó que la administración anterior entregó permisos temporales, con los cuales, de acuerdo a estos, había en circulación solamente 2 mil 276 bicicletas de las marcas VBike, MOBIKE y Dezba, así como mil 500 patines de Grin.

Y añadió: “La nueva administración no había otorgado permisos al inicio de 2019, por lo cual, de acuerdo al comunicado de Lime, un total de 7 mil 224 unidades de diversas empresas operaban al margen de la ley”.

La Semovi respondió que, ante las irregularidades señaladas y el creciente conflicto entre vecinos y empresas, inició el proceso de su regulación transparente, “siempre con todas las empresas del sector en la mesa”.

A propósito de las versiones de directivos de empresas que aseguran que el pago es una medida recaudatoria que no ofrece indicadores de calidad en el servicio, precisó que la contraprestación servirá para dotar (a petición de empresas y vecinos) de infraestructura para estacionar estos vehículos en la ciudad.

Incluso, dijo que junto con el Instituto de Verificación Administrativa (Invea) han hecho verificativos de las unidades operadas por todas las empresas para garantizar “que cumplan con las condiciones mínimas de seguridad y calidad para los usuarios”.

La dependencia advirtió que, como en el caso de las bicicletas, seguirá el procedimiento marcado en los avisos para la obtención del permiso anual, “lo que abrirá la oportunidad a otras empresas que pasaron la primera fase a obtener el número de monopatines que dejará vacante Lime (mil 750)”.

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