En peligro la seguridad alimentaria por el cambio climático, advierte ONU

Alimentos más caros, menos nutritivos y menos asequibles afectarán a todo el planeta si no se toma acción contra el cambio climático, alertó la ONU. Foto: Twitter @NoticiasONU

GINEBRA (apro).- El cambio climático pone en peligro la seguridad alimentaria en el planeta debido al abuso que se ha hecho de la tierra, los cultivos y la ganadería, advierte un nuevo informe del Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC en inglés) de Naciones Unidas.

“La seguridad alimentaria se verá cada vez más afectada por el cambio climático, además del aumento de los precios, reducción de la calidad de los nutrientes e interrupciones de la cadena de suministro de alimentos”, afirmó Priyadarshi Shukla, CoPresidente del Grupo de Trabajo del IPCC al dar a conocer el informe en Ginebra.

Debido al calentamiento global, la humanidad enfrentará graves problemas con respecto a los cuatro pilares de la seguridad alimentaria: disponibilidad, acceso, utilización y estabilidad en el acceso a los alimentos básicos.

“Veremos diferentes efectos en diferentes países, pero habrá impactos más drásticos en los trópicos y los países de bajos ingresos en África, Asia, América Latina y el Caribe”, afirmó.

“Es urgente poner alto al abuso de la tierra”, instó el experto en conferencia de prensa.

Además, el informe “Suelos y cambio climático” aprobado por el IPCC de la ONU sostiene que es imposible mantener unos niveles de temperatura seguros si no hay también una transformación del modelo de producción de alimentos y en la gestión de los suelos y las tierras del planeta.

El sistema alimentario mundial contribuye con aproximadamente el 25-30% de las emisiones totales de Gases de Efecto Invernadero, atribuibles a las prácticas agrícolas, el uso de la tierra, el transporte, el embalaje, el procesamiento, empaquetado, la venta y el consumo, señala el informe de más de mil páginas.

Actualmente, el ser humano explota el 72% de la superficie libre de hielo del planeta (cerca de 130 millones de km2) para, especialmente, alimentación, generación de energía y vestimenta.

“El cambio climático exacerba la degradación de la tierra a través de aumentos en la intensidad de las lluvias, inundaciones, frecuencia y severidad de la sequía, estrés por calor, viento, aumento del nivel del mar, desertificación y derretimiento del permafrost”, subraya el informe.

Menos desperdicio y menos consumo de carne

Por otra parte, el IPCC registra que aproximadamente un tercio de los alimentos producidos, es decir, entre un 25-30% “se pierden o desperdician” y, al mismo tiempo, unos dos mil millones de personas son obesas o tienen sobrepeso, en tanto que 821 millones están desnutridos.

El informe, redactado por 107 científicos remarca que las causas de la pérdida de alimentos y los desperdicios difieren sustancialmente entre países desarrollados y en desarrollo, así como entre regiones.

“Reducir esta pérdida y desperdicio reduciría las emisiones de gases de efecto invernadero y mejoraría la seguridad alimentaria”, sostiene el informe.

“Algunas opciones alimenticias requieren más tierra y agua, causan más emisiones de calor y capturan más gases que otros “, dijo a su vez Debra Roberts, CoPresidente del Grupo de Trabajo del IPCC.

“Dietas equilibradas a base de granos, legumbres, frutas y verduras, alimentos de origen animal producidos de manera sostenible en sistemas con bajas emisiones de gases de efecto invernadero, son fundamentales para frenar el cambio climático”, argumentó.

Si bien es recomendable que el ser humano reduzca su consumo de carnes rojas, la experta subrayó que la decisión de la cantidad de carne que cada quien consume “es estrictamente personal”, pero el énfasis está en el balance.

El cambio climático sigue aumentando la presión sobre el sistema global de alimentos a través de cambios en la temperatura, las precipitaciones y los fenómenos meteorológicos extremos, así como por las mayores concentraciones de CO2.

De acuerdo con la Organización Meteorológica Mundial (OMM) los últimos cuatro años han sido los más calurosos de los que se tenga registro, es por ello que el IPCC reiteró una vez más acerca de los impactos en la seguridad alimentaria si el calentamiento global supera los 1.5 °C previstos en el Acuerdo de París.

Mientras que con un alza de 1.5 °C en la temperatura se estima que 35 millones de personas podrían quedar expuestas a cambios en el rendimiento de los cultivos, esta cifra aumentaría a mil 800 millones si el incremento es de 3 °C, estiman los expertos.

“La acción coordinada para abordar el cambio climático puede mejorar simultáneamente la calidad de la tierra, la seguridad alimentaria, nutrición y ayudará para acabar con el hambre en el mundo”, asegura el informe que fue debatido en la 50ª sesión del IPCC, celebrada en Ginebra del 2 al 6 de agosto.

Recomendaciones

A pesar del panorama gris que describe el grupo de expertos, el informe ofrece recomendaciones sobre diversas formas de gestionar los riesgos y reducir las vulnerabilidades en la tierra y los alimentos.

Entre algunas soluciones para afrontar los desafíos del calentamiento global destacan las técnicas que optimizan el uso de la lluvia en las plantaciones, reforestar con vegetación nativa, la agroforestería, la adaptación basada en ecosistemas y el uso de tecnologías modernas de información y comunicación para monitoreo y alerta temprana.

“Para que la gestión sostenible de la tierra sea exitosa, debe implementarse de manera apropiada a las condiciones biofísicas locales y sociales. La compatibilidad entre las prácticas específicas de gestión de la tierra y las condiciones socioeconómicas, incluida la tenencia de la tierra y el género, es esencial”, recomienda el informe.

El Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático es el órgano internacional encargado de evaluar los conocimientos científicos relativos al cambio climático.

Fue establecido en 1988 por la Organización Meteorológica Mundial (OMM) y el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) para facilitar a las instancias normativas evaluaciones periódicas sobre la base científica del cambio climático, sus repercusiones y futuros riesgos, así como las opciones que existen para adaptarse al mismo y atenuar sus efectos.

Las evaluaciones del IPCC proporcionan una base científica a los gobiernos, a todos los niveles, para la formulación de políticas relacionadas con el clima, y sirven de apoyo para las negociaciones de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Clima y la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (CMNUCC).

El informe dado a conocer hoy será clave para futuras negociaciones entre los Estados firmantes e influirá en las decisiones que se tomen en la Asamblea General que tendrá lugar en septiembre en Nueva York y en la cumbre climática anual que se celebrará en diciembre en Santiago de Chile. Países como Estados Unidos se retiraron del Acuerdo de París y Brasil amenaza con hacerlo.

Comentarios

Load More