El sancionado por la 4T que creció al amparo del foxismo

José Manuel Carrera Panizzo. Foto: Tomada de https://www.vozpopuli.com José Manuel Carrera Panizzo. Foto: Tomada de https://www.vozpopuli.com

En 2000, José Manuel Carrera Panizzo llegó a Pemex, donde se convirtió en experto en finanzas de la mano del foxismo. Su fama incluso llegó a España, donde fue operador de Juan José Suárez Coppel y Emilio Lozoya cuando ellos estuvieron al frente de la paraestatal. Pero su participación en la compra de la planta Agronitrogenados, por la que Pemex pagó tres veces más de su valor de mercado, terminó por hundirlo.

MADRID (Proceso).- El gobierno de Andrés Manuel López Obrador impuso una sanción resarcitoria que resulta histórica para un exfuncionario mexicano: 4 mil 200 millones de pesos e inha­bilitación de 10 años. La penalización es contra José Manuel Carrera Panizzo por su responsabilidad como alto funcionario de Pemex cuando se efectuó la compra y capitalización de la planta Agronitrogenados.

La noticia no pasó inadvertida para para quienes conocieron a Carrera Panizzo en España, donde se le abrieron las puertas de los principales despachos, sobre todo después de su nombramiento como director corporativo de Alianzas y Nuevos Negocios de Pemex y de la filial PMI Comercio Internacional en agosto de 2013.

“Es un experto en finanzas y creció en Pemex bajo el cobijo de sus amigos, algunos de los cuales luego tuvieron un mayor protagonismo en las actividades públicas”, dice una fuente de un despacho español que conoce a Carrera.

Dos de esos amigos incondicionales, quienes siempre le brindaron su apoyo, fueron Juan José Suárez Coppel y Emilio Lozoya, ambos directores generales de Pemex, el primero en el gobierno de Felipe Calderón y el segundo con Enrique Peña Nieto.

La comunicación que mantuvo con ambos directores generales fue siempre fluida y directa, lo que se fue reflejando en su ascenso en posiciones en la petrolera. Fue el operador de Suárez Coppel y de Lozoya para dos operaciones en España que, con el tiempo, demostraron el grave perjuicio provocado a Pemex.

Uno fue el fallido y oneroso “asalto” de Pemex al Consejo de Administración de la petrolera Repsol. La otra fue la compra de 51% de los Astilleros Hijos de J. Barreras, en Vigo, Galicia. Su buena estrella resistió la llegada de José Antonio González Anaya como sucesor de Lozoya, en 2016. González Anaya intentó sin éxito apartar a Carrera Panizzo de la estructura directiva de la petrolera, relata la fuente que conoce la trayectoria del exfuncionario.

El motivo era la amistad y el compadrazgo de Carrera con José Antonio Meade, quien ya ejercía mayor peso en el gabinete de Peña Nieto, antes de convertirse en el candidato presidencial del PRI. Sin embargo, González le fue restando poder paulatinamente hasta su salida de Pemex en 2017.

El castigo de la 4T

El pasado 29 de julio, como parte de la operación para levantar las alfombras de los turbios negocios de Pemex, el gobierno federal, a través de la Secretaría de la Función Pública (SFP), anunció en un comunicado que notificó a Carrera Panizzo la imposición de la citada sanción resarcitoria y la inhabilitación.

La dependencia informa que esta sanción es “por haber causado daño al erario en la compra en 2013 por tres veces más de su valor de mercado y por la capitalización, en 2016, de la planta Agronitrogenados”.

Del informe se desprende que en esa operación el entonces alto cargo de Pemex ocultó información que derivó en una inversión en la planta por 760 millones de dólares, con lo que infringió la Ley de Responsabilidades Administrativas de los Servidores Públicos, ya que no evitó las pérdidas para la empresa productiva del Estado”.

Los documentos de la operación corroboran que Carrera Panizzo “tuvo conocimiento de que al momento de la compra la maquinaria de Agronitrogenados tenía 30 años de haberse adquirido y había dejado de operarse por más de 14 años, lo que disminuía su valor y vida útil”.

Por la compra de esa planta chatarra, la Fiscalía General de la República giró órde­nes de aprehensión contra el exdirector de Pemex Emilio Lozoya, quien sigue prófugo de la justicia, y el empresario Alonso Ancira, cuyo proceso de extradición de España a México está en curso.

De acuerdo con los documentos de esa operación, se utilizó un mecanismo de ingeniería financiera en la que intervinieron los consejos de administración de las filiales de Pemex, como PMI Comercio Internacional, PMI Holdings BV, PMI Infraestructura para el Desarrollo, PMI Norteamérica y la sociedad Pro Agroindustria, SA de CV, creada ex profeso, cuyo apoderado legal era Carrera Panizzo, así como el firmante del contrato por parte de ésta para la adquisición de la compañía.

Fue Carrera quien dio la orden al Instituto de Administración y Avalúos de Bienes Nacionales (Indaabin) para que hiciera el avalúo de la compañía subsidiaria de Altos Hornos de México (AHMSA), como si las instalaciones llevaran 14 años en funcionamiento, informó el pasado 12 de junio la organización Proyecto sobre Organización, Desarrollo, Educación e Investigación (PODER) en su sitio de internet Rindecuentas.

La Auditoría Superior de la Federación (ASF) investigó que el avalúo se hizo como si se tratara de “un negocio en marcha” en lugar de un simple avalúo. Y aunque el informe de la ASF no identifica por su nombre a Carrera Panizzo como el que ordenó ese avalúo, la publicación citada sí lo hace en los documentos que usó la auditoría para elaborar su informe.

A cambio de la compra de esta planta chatarra por parte de Pemex, Lozoya recibió un supuesto soborno a través de la empresa de papel Grangemouth Trading Company LP, filial de Odebrecht, que a su vez depositó más de 3 millones de dólares a la sociedad Zecapan, de Lozoya. En diciembre de 2013, Grangemouth había depositado 1.4 millones de dólares a Zecapan, según documentó el proyecto periodístico QuintoElementoLab.

Buenos amigos

Egresado de la carrera de economía en el Instituto Tecnológico Autónomo de México (ITAM), Carrera cursó y aprobó luego la maestría en finanzas corporativas en la Universidad de Manchester y un doctorado en Finanzas en Lancaster University.

Entre 1991 y 1993 trabajó en el Banco de México (Banxico) como cambista en la Dirección de Operaciones; de 1998 a 2000 fue analista en la Dirección de Análisis y Evaluación de Mercados e inmediatamente pasó a la gerencia de la Dirección de Operaciones.

En sus años como analista en el Banxico entabló amistad con Emilio Lozoya, quien también era analista y, como él, había cursado la carrera de economía en el ITAM.

En el 2000, cuando el panista Vicente Fox llegó a Los Pinos, Carrera ingresó a Pemex bajo el cobijo de Suárez Coppel; quedó en la Dirección Corporativa de Finanzas, donde ocupó la Subdirección de Administración de Riesgos.

Suárez Coppel fungía como cuña del entonces secretario de Hacienda, Francisco Gil Díaz, a la gestión del director general de Pemex, Raúl Muñoz Leos (2000-2004). Durante el gobierno de Zedillo, Suárez Coppel era el jefe de asesores de Gil Díaz, entonces subsecretario de Ingresos de Hacienda.

En su libro Los hijos de Marta. Historia de impunidad (Debate, 2008), la periodista Jesusa Cervantes relata que Marta Sahagún obtuvo un documento que describía el papel de una “organización interna” en Pemex que benefició los negocios de sus hijos, entre los que destacaba el nombre de Suárez Coppel.

En él se señala que Suárez Coppel presumía que su permanencia en Pemex obedecía “al secretario de Hacienda (Francisco Gil Díaz)”, ya que “directores vienen y van, pero a mí me puso Paco”.

Y advierte que una de sus funciones era diseñar “esquemas financieros para ocultar activos”.

“Uno de los temas que pasaba por las manos de Suárez Coppel y de Carrera Panizzo eran los multimillonarios seguros que contrata Pemex”, advierte la fuente consultada en Madrid.

El 27 de octubre de 2006, Suárez Coppel­ abandonó Pemex y se refugió en el sector privado como vicepresidente del Grupo Modelo. En su lugar en la Dirección Corporativa de Finanzas de Pemex, Suárez Coppel dejó a su asesor y sobrino en segundo grado Esteban Levín Balcells, quien mantuvo a Carrera Panizzo a su lado.

Este último se acercó a Raúl Muñoz, quien salió de Pemex en 2004 en medio de escándalos por presuntos desvíos. Carrera se valió de la misma estrategia de acercamiento con los siguientes directores generales de la paraestatal: Luis Ramírez Corzo, durante los dos últimos años del gobierno de Fox, y Jesús Reyes Heroles, de 2006 a 2009, en el gobierno de Felipe Calderón.

La trama Pemex-Repsol

Ese 2009, Felipe Calderón rescató a Suárez Coppel y lo nombró director general de Pemex. A instancias de Levín Balcells, Suárez Coppel nombró a Carrera Panizzo como director de Finanzas de PMI Comercio Internacional, desde donde estrecharon más su relación. En 2011 lo nombró director de Administración y Finanzas de PMI.

El 29 de agosto de 2011 la constructora española Sacyr y Pemex anunciaron una alianza para “sindicar sus derechos de voto en Repsol”, de la que ambas compañías eran accionistas, y “poder votar en forma conjunta en las decisiones relevantes que se tomen en la petrolera”, según el comunicado que anunció dicha alianza (Proceso­ 1822).

“En el viaje a Madrid en el que se cierra la alianza con Luis del Rivero, presidente de Sacyr, Suárez Coppel venía acompañado del líder del sindicato, (Carlos) Romero Deschamps, y del jefe de asesores (del presidente de Pemex), Carlos Treviño”, explica la fuente.

En esa alianza los operadores clave fueron Carrera Panizzo y el español Luis Alberto Mañas Antón, quien ocupó diversas direcciones en Pemex Internacional España SA, PMI Field Managment Resources SL y en PMI Holdgins Petróleos España SL, de acuerdo con el organigrama de éstas y el currículum del economista.

Luis Mañas fue compañero de Suárez Coppel y de Agustín Carstens en la Universidad de Chicago, cuando cursaron el doctorado en economía, entre 1982 y 1986.

A su regreso a España, Mañas Antón ocupó distintos cargos en Repsol, donde llegó a ocupar la Dirección de Finanzas durante la presidencia de Alfonso Cortina. Pero salió de la petrolera española a la llegada a la presidencia de Antonio Brufau, contra quien iba dirigida la acción concertada de Sacyr y Pemex.

Pemex estaba representado en el Consejo de Administración de Repsol por las sociedades PMI Holdings Petróleos España SL y Pemex Internacional España SA, en las que Carrera Panizzo era consejero delegado y vicepresidente, y por esa razón desde diciembre de 2010 tenía asiento en las sesiones del consejo de la petrolera española.

Para pasar del histórico 4.9% de acciones de Repsol al 9.8% que garantizaba la alianza con Sacyr, la dirección de Suárez Coppel desembolsó mil 600 millones de dólares, de los cuales 40% fue “gasto líquido” por parte de la filial PMI Holdings; es decir, 600 millones de dólares. Y el 60% restante (mil millones) fue por medio de compra de deuda.

El Consejo de Administración de Repsol consideró “hostil” la estrategia de Sacyr y Pemex, por lo cual fue rechazada. Y desde ese momento se orquestó una intensa campaña contra Pemex y a favor de preservar la “españolidad” de Repsol.

A los directivos de Pemex “les faltó tacto político” para conocer las redes del poder político y empresarial en España, y Del Rivero –quien mantenía un conflicto abierto con Brufau– “los envolvió” para “sindicar” los votos. “Del Rivero no era el mejor socio”, señaló un consultor citado por este semanario en la edición de octubre de 2011.

El 12 de octubre de ese año, Pemex se cimbró con la destitución e inhabilitación de María del Rocío Cárdenas Zubieta, directora general de PMI Comercio Internacional, a la que se le aplicó una sanción resarcitoria por casi 284 millones de pesos por actos de corrupción en perjuicio de la paraestatal.

La SFP detectó que la funcionaria autorizó descuentos excesivos e injustificados en la venta de gasolina cóquer a favor de las compañías Trafigura y Gunvor, ocasionando un daño patrimonial de 23 millones de dólares a la petrolera.

“Carrera Panizzo pensó que era su oportunidad de escalar a la dirección general de PMI; sin embargo, le anunciaron que aún no tenía la categoría de ejecutivo senior, por lo cual fue nombrado Felipe Luna Melo, con una larga experiencia en Pemex”, dice la fuente consultada.

Con el arribo de Enrique Peña Nieto a la presidencia y el nombramiento de Emilio Lozoya en Pemex, éste nombra a su amigo Carrera Panizzo como director general de PMI Comercio Internacional. “Y de su mano, se inicia todo un plan de ingeniería financiera de todo el entramado de sociedades de PMI en paraísos fiscales para encuadrar ese entramado por divisiones; por ejemplo, había un solo entramado para el tema de etinelo”, señala.

Carrera Panizzo es quien “vende” a Emilio Lozoya y éste a Peña Nieto la conveniencia de concretar el acuerdo que ya había establecido Felipe Calderón con Alberto Núñez Feijóo, presidente de la Xunta de Galicia, para que Pemex adquiriera 51% de las acciones de los astilleros Hijos de J. Barrera y la adquisición de dos floteles.

Esta operación resultó un fiasco, al grado de que el equipo de transición de López Obrador pidió al gobierno de Peña Nieto que frenara la operación que se pretendía poner en marcha para la venta apresurada de las acciones de los astilleros gallegos y la venta de uno de los floteles: el Cerro de la Pez.

El actual gobierno nombró a tres almirantes de la Secretaría de la Marina, encabezados por Mario Alberto Gasque Peña, quien ya se encontraba en retiro como director general adjunto de los astilleros gallegos, para hacer una exhaustiva revisión sobre la operación.

El pasado 25 de junio, el presidente López Obrador declaró que estaba en marcha la “limpia” en Pemex y que se estaban revisando los contratos con los astilleros españoles en los que “no había un trato justo” para la petrolera mexicana.

Este reportaje se publicó el 4 de agosto de 2019 en la edición 2231 de la revista Proceso

Comentarios

Load More