“El Chapo” Guzmán, dueño de nada

Joaquín El Chapo Guzmán tras ser recapturado. Foto: Eduardo Miranda Joaquín El Chapo Guzmán tras ser recapturado. Foto: Eduardo Miranda

A diferencia del Mayo Zambada, Caro Quintero o El Azul Esparragoza, el nombre de Joaquín El Chapo Guzmán no aparece en las listas de la Oficina de Control de Activos Extranjeros de Estados Unidos como dueño de ninguna empresa. Ni él ni sus familiares. Así que los bienes del capo, de los que México y Estados Unidos buscan apropiarse, se reducen a unas cuantas joyas y armas y a los más de 12 mil millones de dólares que tampoco se sabe dónde están.

CIUDAD DE MÉXICO (Proceso).- Durante una década, la estadunidense Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) documentó la existencia de una red de 257 empresas en México, Sudamérica y Europa con las que el Cártel de Sinaloa opera sus recursos financieros; pero en ninguna de ellas Joaquín El Chapo Guzmán aparece como propietario o accionista; tampoco ningún integrante de su familia ni presuntos testaferros, según una consulta realizada por este semanario en los archivos en línea de esa oficina.

El miércoles 17, la sentencia que emitió el juez Brian Cogan condenando al capo a cadena perpetua no incluyó los reportes elaborados periódicamente por el Departamento de Estado, con investigaciones de la DEA o de la CIA. Lo dicho por decenas de testigos durante el juicio contra El Chapo bastaron para calcular el monto de sus ganancias en el tráfico de drogas.

“Guzmán Loera es el presunto líder de una empresa criminal multinacional multimillonaria que canalizó drogas a nuestras calles y violencia y miseria a nuestras comunidades”, dijo la fiscal general interina Sally Yates en un comunicado difundido tras haberse dado a conocer la sentencia y la intención de recuperar sus bienes.

En los documentos de la OFAC, El Chapo Guzmán sólo aparece de manera indirecta relacionado con algunos bienes. Nunca como propietario, lo que sí sucede con otros narcotraficantes, como Ismael El Mayo Zambada, Rafael Caro Quintero y Juan José Esparragoza, El Azul, quienes han invertido en empresas que lo mismo se dedican al transporte aéreo que a la administración de balnearios, desarrollos inmobiliarios, gasolinerías, bancos e incluso una fábrica de juguetes.

Tras ser sentenciado a cadena perpetua por haber introducido miles de toneladas de droga a Estados Unidos, las autoridades de ese país y las de México mencionaron su interés en coordinar el decomiso de los bienes del Chapo, que se calculan en poco más de 12 mil 666 millones de dólares.

“Vamos a tener que llegar a una negociación al final en la recuperación de los activos. México no se va a poder quedar con todos, pero Estados Unidos tampoco”, dijo el canciller Marcelo Ebrard, luego de una reunión con Mike Pompeo, jefe del estadunidense Departamento de Estado.

Entre 2007 y 2017, periodo en que el Cártel de Sinaloa experimentó su mayor expansión, la organización criminal fue incluida en listas para prevenir el lavado de dinero fuera de México. Durante esa época Guzmán fue incluido en la lista de Forbes como uno de los hombres “más ricos del mundo”.

Pese a que la expansión del cártel se traslapa con su inclusión en la lista de la Ley de Designación de Narcotraficantes Extranjeros, también conocida como Ley Kingpin, elaborada para bloquear transacciones de ciudadanos estadunidenses con miembros del crimen organizado, el destino de la fortuna del Chapo sigue siendo una incógnita.
Para intervenir, el gobierno mexicano propuso la creación de una “comisión binacional” con el propósito de buscar los recursos.

Las redes

En mayo de 2007 el Departamento del Tesoro de Estados Unidos ordenó incluir al narcotraficante colombiano Jorge Luis Llano Gazia en la lista de Traficantes de Narcóticos Especialmente Designados (SDNT); junto a él aparecieron los nombres del Chapo Guzmán y de Ismael El Mayo Zambada.

“Estas dos personas y el propio cártel han sido previamente identificados por el presidente (George W. Bush) como importantes traficantes de narcóticos extranjeros de conformidad con la Ley Kingpin”, señaló el informe firmado hace 12 años.

La aparición de Llanos Gazia, con los que, años más tarde, serían identificados públicamente como los jefes del Cártel de Sinaloa, fue también la primera vez que El Chapo fue incluido en una red de lavado de dinero, aunque no como vínculo entre narcotraficantes y testaferros, sino su operador Agustín Reyes Garza, Don Pilo.

A decir del Departamento del Tesoro, Llanos Gazia montó dos empresas con el fin de lavar el dinero que ganaba con el tráfico de cocaína que posteriormente vendía al Cártel de Sinaloa. Se trataba de Audio Alarmas, S.A. de C.V., una compañía especializada en la instalación de sistemas de alarma, y Basaltos Tonalá, S.A. de C.V., dedicada a la venta de materiales de construcción, cerca de Guadalajara, donde Don Pilo depositaba el dinero de la venta de cocaína que Llanos Gazia se encargaba de comprar directamente en Colombia.

A partir de esta publicación, hasta su segunda detención, el 22 de febrero de 2014, El Chapo fue vinculado a siete listas SDNT, derivadas de sus redes especializadas en el lavado de dinero con organizaciones locales; es decir como contratista en redes de intermediarios locales que facilitaban el trasiego de drogas y al pago de nóminas y sobornos a funcionarios de esos países.

Las listas incluyen la intermediación de compañías propiedad de otros narcotraficantes en México o el exterior, como las redes que montaron el propio Reyes Garza, con ligas entre Guadalajara y Bogotá por medio de Estetic Carr de Occidente, S.A. de C.V., y Estética Carwash, S.A. de C.V.

Todas estas empresas están incluidas en las listas de la OFAC, pero es difícil comprobar su pertenencia al narcotraficante nacido en La Tuna.

Esquema de exportación

El narcotraficante de origen colombiano Jorge Milton Cifuentes Villa fue uno de los testigos en el juicio del Chapo Guzmán. La relación entre ambos también está documentada por la OFAC, la cual rastreó 64 empresas fachada en Ecuador, Panamá, Estados Unidos y Colombia, con las que se facilitaba la operación internacional del tráfico de cocaína.
Los documentos de la OFAC advierten que muchas transacciones financieras fueron detectadas desde febrero y septiembre de 2011 y en ellas participaron el banco Monedeux y varias cajas de ahorro.

A decir de Cifuentes, la cocaína que El Chapo enviaba a Estados Unidos y España era comprada en Ecuador. Para ello, el narcotraficante colombiano detenido en 2012 y extraditado a Estados Unidos, señaló que puso a disposición del capo 64 empresas dedicadas a la administración de centros comerciales, confección de ropa, exportación de café, minas, construcción, gimnasios y la red financiera de Monedeux.

El testimonio del capo colombiano señala que para cruzar una red internacional de pagos y flujo de dinero sin que las autoridades lo detectaran, presentó a Guzmán Loera con el banquero colombiano Juan Pablo Londoño, dueño de Monedeux, banco con presencia en los países en que se realiza el tráfico de drogas.

La operación comenzaba cuando dinero en efectivo producto de la venta de drogas se invertía mediante una comisión en una cuenta de una casa de cambio, que a su vez lo enviaba a Monedeux en Estados Unidos, donde Visa proporcionaba tarjetas de débito.

Esas tarjetas eran llevadas a Colombia, donde era posible retirar con estos instrumentos el dinero en efectivo de cajeros automáticos en ese país, a fin de adquirir más cocaína y mantener en marcha el negocio. Pese a la inmensa movilización de recursos, El Chapo, según la OFAC, sólo rentó la infraestructura que facilitaba el esquema de exportación.

Para ello tejió alianzas con traficantes locales. Es el caso de la empresaria guatemalteca Marllory Chacón Rossell, también conocida como La Reina del Sur y quien fue detenida en 2018, tras encontrársele indicios de relación con el Cártel de Sinaloa; o el también guatemalteco José Miguel Handal Pérez, actualmente preso en Estados Unidos. La DEA señaló a ambos como parte de la red de aliados del Cártel de Sinaloa.

Monedeux ya no está sancionado en las listas de la OFAC, según se pudo cotejar en la Specially Designated Nationals and Blocked Persons List de este mes.

“El Mayo”, “El Azul” y Caro

Juan José Esparragoza, El Azul –de estar vivo– posee una fortuna dentro de los líderes del Cártel de Sinaloa que están en libertad. Según la OFAC, su familia es dueña de tres exclusivos fraccionamientos en Culiacán y Guadalajara, así como restaurantes y al menos ocho gasolinerías.

Por ejemplo, las autoridades de Estados Unidos han detectado que en Jalisco posee tres desarrollos inmobiliarios de alta plusvalía: Provenza Residencial, Provenza Center y La Tijera Parque Industrial.

Rafael Caro Quintero en los ochenta fue capo del extinto Cártel de Guadalajara. Estuvo preso por el asesinato del agente de la DEA Enrique Kiki Camarena y cumplió su condena. Según las autoridades de Estados Unidos ahora es integrante de la organización encabezada por El Mayo.

Las autoridades estadunidenses sostienen que, mediante una red de testaferros y familiares, el capo ha vuelto a asentarse en Guadalajara, donde actualmente posee las constructoras Grupo Fracsa y Dbardi y Grupo Constructor Segundo Milenio, S.A. de C.V.; así como el restaurante bar Barbaresco y el spa Hacienda Las Limas.

Al igual que El Azul, Caro es acusado de manejar la hacienda Las Limas o la empresa Sotogrande, mediante empresas tenedoras de inmuebles y desarrolladoras inmobiliarias.
Y al Mayo Zambada la OFAC lo ha señalado como dueño de empresas dedicadas al campo, la pesca, parques de diversiones o incluso guarderías, como: Producción Pesquera Doña Mariela, S.A. de C.V.; Nueva Atunera Tritón, S.A. de C.V.; y el Rancho Agrícola Ganadero los Mezquites, S.A. de C. V., entre otras propiedades.

A diferencia del Chapo Guzmán, sus compañeros en la organización sinaloense poseen propiedades que están en uso y activas. Es el caso del Autódromo Culiacán y el parque de diversiones acuático Los Cascabeles. Ambos aparecen en la lista de la OFAC. Según la página en internet del parque Los Cascabeles, éste cuenta con alberca de olas, toboganes y un lago artificial. “Ven con toda tu familia a pasar un día refrescante en nuestras instalaciones. Adrenalina, agua, diversión y alegría. En el parque acuático Los Cascabeles, encuentras todo lo que buscas”, reza su publicidad en su página de Facebook.

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