“Cada quien su Frida”, con Ofelia Medina

Llamativa propuesta musical. Foto: José Zepeda Llamativa propuesta musical. Foto: José Zepeda

CIUDAD DE MÉXICO (Proceso).- Frida Kahlo es interpretada por Ofelia Medina en el espectáculo musical Cada quien su Frida, acompañada por Cecilia Toussaint, músicos y actores, en una nueva versión de la obra que presentó hace 13 años en la casa de El Indio Fernández. Ahora cambió el formato y la propuesta escénica para concentrarse en la música mexicana, donde sobresalen los corridos adaptados a la historia de Frida, sus pasiones y provocaciones.

En Cada quien su Frida se muestra a la pintora con su fuerte personalidad, sus dolores físicos, sus delirios de morfina y sus ganas de divertirse. Partiendo de su compromiso político, arremete contra un sistema social injusto, donde el hambre sigue siendo el elemento sustancial de su reclamo. Considera a la Revolución mexicana traicionada y, desde el zapatismo, vuelto a nacer en el salinismo, continúa con su protesta. La Frida de antaño se mezcla con la Ofelia Medina comprometida con las causas sociales de los más desprotegidos. Se hacen alusiones a nuestro presente, aunque el espectáculo se centra en las canciones de la época que le gustaban a Frida, y corridos revolucionarios hablando de ella.

Si bien en 2006 las escenas tenían potencia, en Cada quien su Frida de hoy la dramaturgia y la dirección están descuidadas. En el escenario no hay un trazo armónico o definido de los músicos y actores, que por lo general se mantienen sentados o deambulan y se adelantan cuando es su participación.

Entre luces azules y rosas, el espejo es el lugar donde suceden las escenas íntimas y dolorosas de Frida, pero han perdido la consistencia del montaje pasado. La casa de El Indio Fernández y el recorrido por los diferentes espacios definía el desarrollo, el cual no tenía intenciones cronológicas, sino expresivas; ahora es difícil sostener el espectáculo desde el punto de vista escénico y dramático, donde las escenas quedan como transiciones dialogadas o en las que Frida habla de sí misma.

Lo llamativo de esta Cada quien su Frida es la propuesta musical que nos despierta la nostalgia y nos alegra la guitarra y los arreglos realizados por Ángel Chacón, el canto de la misma Ofelia, la voz de Cecilia Toussaint, las percusiones de Monserrat Revah, la armónica de Federico Luna y el acordeón de Julio Aguilar. Cantamos y sonreímos con las letras actualizadas de las canciones. La cuarta pared no existe y los actores y personajes se relacionan con el público invitándolo a participar.

Es significativa la presencia de la calaca que amenaza con llevarse a Frida cada tanto, y ella le mienta la madre y se aleja. César Romero la interpreta con temple, y su presencia escénica se mantiene a lo largo de toda la obra. Hace una presentación inicial que crea expectativas, para después retar a Frida con muleta en mano o jugar con el público.

En Cada quien su Frida recordamos anécdotas y poemas del diario de Frida Khalo y de otros testimonios. La Frida que se presenta en el Teatro Wilberto Cantón es hilarante y cancionera. Ofelia Medina despliega su poder actoral en este espectáculo y su público la acompaña en todo momento.

Esta reseña se publicó el 11 de agosto de 2019 en la edición 2232 de la revista Proceso

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