“La vida secreta de las mascotas 2”: El cuidado de los seres queridos

La vida secreta de las mascotas 2. Foto: Especial La vida secreta de las mascotas 2. Foto: Especial

CIUDAD DE MÉXICO (apro).- La cinta dirigida por Chris Renaud y Jonathan del Val, “La vida secreta de las mascotas 2” (Secret Life of Pets 2, EU-2019), es una hermosa película que confronta a sus personajes con sus miedos para prepararlos y cuidar de aquellos a quienes más aman.

“La vida secreta de las mascotas 2” nos presenta un cambio más en la vida de Max: resulta que su dueña Katie se enamora, se arrejunta, se embaraza y tiene un hijo, el cual se vuelve el centro de atención de la casa.

Max deberá ajustarse a la nueva situación, y una vez que ocurre –todo esto se cuenta durante los primeros cinco minutos– decide que su prioridad es cuidar al hijo de su dueña, lo que viene acompañado de una serie de miedos de los que deberá deshacerse.

A la par, se nos cuentan dos historias más de manera paralela: Por un lado, el conejo Snowball se enrola en una aventura para rescatar a un tigre que acaba de llegar con un circo a la ciudad, mientras que Gidget debe cuidar una de las posesiones más valiosas de Max.

En la película veremos de nuevo a los amigos de Max, como Duke y la gata Chloe (entre otros), además de un nuevo perro llamado Rooster, cuya voz en inglés es Harrison Ford.

En “La vida secreta de las mascotas 2”, el miedo, la valentía y el amor por nuestros seres queridos forman una compleja asociación. Y es que el cuidado hacia esas personas está relacionado, de una u otra manera, con nuestro sacrificio, y no necesariamente se traduce –como lo vemos en la cinta– como algo de vida o muerte, pero sí requiere que nos confrontemos con nuestras inseguridades.

Si usted vive en pareja, tiene un hijo y además tiene mascotas, puede encontrar estas particularidades: nos lleva a identificarnos con los humanos de la historia y su relación con las mascotas cuando llegan los recién nacidos; transmite de una manera acertada –o al menos dentro de lo que uno piensa– las personalidades de los perros y los gatos. Por último, nos identificamos con la problemática de Max y su deseo de que el mundo sea más seguro para los recién nacidos.

La cinta resulta ligera, divertida y conmovedora, y es una gran opción de entretenimiento.

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