Björk, poesía digital en amor a la Madre Tierra

El estrepitoso recorrido onírico gozó de una sonorización e instrumentación magistral. Foto: Santiago Felipe El estrepitoso recorrido onírico gozó de una sonorización e instrumentación magistral. Foto: Santiago Felipe

CIUDAD DE MÉXICO (apro).- Sublime poesía para los sentidos desprende el espectáculo Cornucopia, en donde la enigmática artista islandesa Björk invita a enamorarse de la Madre Tierra y la vida misma.

Este delirante show en el Parque Bicentenario, la protagonista de Bailando en la oscuridad lo define como “teatro digital” y maravilla de principio a fin por su derroche escénico.

Como una capsula para olvidarse del tiempo, el montaje ocurre dentro de una monumental carpa ubicada en medio de los verdes prados del recinto, donde el público experimenta un alucinante viaje conceptual de poco más de hora y media. Björk va más allá de un concierto, al rendir una ofrenda a la naturaleza, en un llamado urgente a cuidar nuestro planeta. Para ello, recupera la mitología griega del “cuerno de la abundancia” (cornucopia), cuyo símbolo es la fecundidad, prosperidad y la dicha. La carga contestataria es llevada de la manera más bella, por eso justo en el ápice del festín pude leerse el manifiesto de Björk en pro del planeta:

Es una emergencia…  Para sobrevivir como especie tenemos que definir nuestra utopía, el acuerdo climático de París es una utopía moderna imposible de imaginar; pero sólo superando nuestros retos ambientales podremos sobrevivir, es la única manera, tenemos que imaginar algo que no existe, moldeado intencionalmente en el futuro, exigir un espacio para la esperanza y tejer una bóveda matriarcal. Imaginemos un mundo donde naturaleza y tecnología colaboran, hagámosle una canción…

"Para sobrevivir como especie tenemos que definir nuestra utopía", afirma el manifiesto de la islandesa. Foto: Santiago Felipe
“Para sobrevivir como especie tenemos que definir nuestra utopía”, afirma el manifiesto de la islandesa. Foto: Santiago Felipe

El reloj marcaba las 21:00 horas cuando inició Cornucopia, previamente solicitando nuevamente no usar teléfonos celulares:

“Esto distrae a Björk y ella lo alentaría a que disfrute de ser parte del show y no preocuparse por grabarlo”.

La respetuosa audiencia guardó sus equipos móviles escuchando como apertura al Coro Staccato de la UNAM, inmediatamente resonando los acordes portuarios de “The Gate”. Unas cortinas digitales caían como filamentos luminosos a lo largo del escenario, las que a su vez reflejaban el rostro de la cantante que emergía con un vestido de tonos rosas, zapatos de plataforma y su inseparable antifaz cubriendo su mirada. Como telón de fondo una pantalla monumental extendía arte digital, en tanto los músicos estaban postrados en una especie de hongos salidos de un cuento de hadas.

Continuaba el repertorio con “Utopía”, nombre que también da a su reciente material discográfico, mientras la celebridad era custodiada por un septeto de musas flautistas. “Arisen My Senses”, “Show Me Forgiveness” y “Claimstaker” dibujaron el recital de sorprendentes animaciones en 3D creadas por Tobias Gremmler con un sistema de sonido 360, todo bajo la dirección de la cineasta argentina Lucrecia Martel.

Björk seguirá en la Ciudad de México para presentarse en el Parque Bicentenario los días 23, 27 y 30 de agosto. Foto: Santiago Felipe
Björk seguirá en la Ciudad de México para presentarse en el Parque Bicentenario los días 23, 27 y 30 de agosto. Foto: Santiago Felipe

Luego de “Blissing Me” descendió una flauta circular tocada al mismo tiempo por sus siete ninfas, los congregados quedaron encantados al sumergirse en los sonidos de la marcha celestial.

“Courtship”, “Losss” y “Sue Me”, mantuvieron a los presentes fielmente sentados con unos cuantos gritos que sollozaban: “¡Qué hermoso!”. El estrepitoso recorrido onírico gozó de una sonorización e instrumentación magistral, entre ritmos clasicistas de flautas, arpas, percusiones y organ pipes, que se ensimismaban con beats electrónicos. Los sueños y fantasías cobraron realidad en el entablado con cambios de vestuario, visuales de los ecosistemas bañados de una profunda espiritualidad y una teatralidad de los dioses del olimpo.

Con “Tabula Rasa” culminaba el set, no sin antes presentar un video más para generar una consciencia del cambio climático y el futuro de nuestra especie, a cargo de la activista sueca Greta Thunberg de 16 años de edad. Exquisito encore aterrizó con “Future Forever” y “Notget”; para esta última Björk invitó a acercarse al escenario para el cerrojazo del festín.

Entre brincos y baile, algunos perfilaron la oportunidad de llevarse algunas imágenes en su celular, otros más gozaron la cercanía Björk; pero sin lugar a dudas, todos en general guardarán la preciosidad de Cornucopia en sus corazones por la eternidad.

Björk seguirá en la Ciudad de México para presentarse en el Parque Bicentenario los días 23, 27 y 30 de agosto. Los precios entre mil 500 y 10 mil pesos, valen a cada centavo la experiencia. La última fecha tiene un regalo especial de Björk para sus fans, con un costo en gradas de mil 80 pesos y pista general mil 380 pesos.

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