PAN se queda con Mesa Directiva de San Lázaro; ofrece retirar acciones de inconstitucionalidad

La panista Laura Rojas jura al cargo como presidenta de la Mesa Directiva de San Lázaro. Foto: Eduardo Miranda La panista Laura Rojas jura al cargo como presidenta de la Mesa Directiva de San Lázaro. Foto: Eduardo Miranda

CIUDAD DE MÉXICO (apro).- El Partido Acción Nacional (PAN), que finalmente logró los votos de Morena y ganó la presidencia de la Mesa Directiva de la Cámara de Diputados, ofreció el retiro de procesos judiciales contra leyes promovidas por el gobierno de Andrés Manuel López Obrador.

Después de cuatro intentos y tener al Congreso de la Unión al filo de una crisis constitucional, Morena aceptó que la presidencia para el siguiente año legislativo quede en manos de Laura Rojas Hernández, mexiquense ubicada como parte del grupo político de Felipe Bravo Mena y vinculada por algunos medios con la agrupación derechista El Yunque.

A las 19 horas con 24 minutos, Porfirio Muñoz Ledo se levantó de la silla de la presidencia y la cedió a la panista, quien obtuvo 349 votos a favor, 42 en contra y 37 abstenciones.

La coalición Juntos Haremos Historia –Morena-PT-PES y su aliado el PVEM– votó a favor, pero a cambio recibió la promesa del retiro de algunos de los amparos que el PAN ha promovido en contra de las políticas del gobierno de la 4T.

Luego de leerse la planilla propuesta por el PAN –con Laura Rojas como presidenta, Marco Adame como vicepresidente y Lisbeth Mata Lozano como secretaria–, pero antes de que se votara, la mexiquense pidió la palabra y desde su curul anunció el retiro de todos los procesos judiciales en contra de actos del gobierno promovidos a través de leyes en el Congreso de la Unión.

“…Quiero compartirles que en caso de resultar electa me desistiré de las acciones de inconstitucionalidad y de los amparos en los que he participado, esto en cumplimiento a la obligación que tiene el presidente o la presidenta de la Mesa Directiva de la Cámara de Diputados de conducirse en todo momento con imparcialidad y con institucionalidad”, dijo.

Aún desde la silla de la presidencia, Muñoz Ledo recordó que existen más de 30 amparos promovidos por distintos militantes panistas, lo que dio pie para que la petista Hildeliza González exigiera el retiro total de los amparos.

Y, ya encarrilada, demandó un alto a los insultos contra Morena y sus aliados, “ni continuar vituperando a los integrantes de la coalición. Si quiere presidir, que sea congruente y retire su fracción parlamentaria todos los amparos… y se lo pido con el corazón en la mano”.

Pero no hubo más panistas que se sumaran al ofrecimiento de la nueva presidenta de San Lázaro, Laura Rojas.

Al asumir el cargo, la mexiquense mencionó que el acuerdo logrado dio paso a la institucionalidad y permitió la unidad, por lo que ofreció: institucionalidad, imparcialidad, respeto, diálogo y ser garante.

En México, subrayó, hay un parlamento vivo y corresponde velar por la paz, porque es el reclamo de todos.

Luego de seis días de tensión legislativa, al borde de una crisis, el PAN pasó de los gritos e injurias hacia la oposición, a una actitud institucional, y para llegar a la máxima posición del pleno hubo de retirar sus reclamos contra el gobierno de la 4T.

Del otro lado, la coalición, que evidenció falta de operación política durante el tránsito en la renovación de la presidencia, acabó reivindicándose al dejar de manifiesto la fuerza del voto mayoritario, vetando y condicionando al nuevo presidente de la Mesa Directiva.

Luego de que se trasladó a una de las curules del ala izquierda de la bancada de Morena, Muñoz Ledo fue vitoreado por sus compañeros de partido, y en entrevista comentó: “Vivimos lo que espero que sea la última decisión de la partidocracia… una bancada que estuvo injuriándome todos los días, y ya que llegaron a un arreglo está muy mansita”.

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