Reconstrucción, el reto de subsanar las deficiencias del gobierno anterior

Las tareas de reconstrucción. Foto: Benjamín Flores Las tareas de reconstrucción. Foto: Benjamín Flores

De diciembre pasado a la fecha “se ha hecho mucho” en materia de reconstrucción de las viviendas dañadas por los sismos del 19 de septiembre de 2017, sostiene César Cravioto Ramos, quien está al frente de la Comisión para la Reconstrucción de la Ciudad de México. En esos meses, dice, se sentaron las bases legales y jurídicas para facilitar ese proceso. Se intervinieron 3 mil viviendas, de las cuales 500 ya se entregaron; también se investiga a 14 empresas contratadas por la administración anterior –que ni siquiera censó correctamente los daños– que no han cumplido. Y aunque falta mucho para responder a las demandas de los damnificados, Cravioto confía en que todo quede resuelto para 2021.

CIUDAD DE MÉXICO (Proceso).- Si el proceso de reconstrucción de la Ciudad de México, luego del sismo del 19 de septiembre de 2017, se compara con el vuelo de un avión, éste “ya despegó, pero sigue en estado ascendente. Todavía no pasamos los 10 mil metros para estabilizar, pero este año quedará perfectamente estabilizado para que el ritmo que ya agarramos no se pierda, sino que se fortalezca y lleguemos a la meta que nos propusimos: terminar en 2021”, asegura César Cravioto Ramos, titular de la Comisión para la Reconstrucción de la Ciudad de México.

Al frente de la reconstrucción desde que se inició el gobierno de Claudia Sheinbaum, asegura que en ese lapso se ha hecho mucho: sentar las bases legales y jurídicas para facilitar el proceso, desenredar “nudos” para simplificar trámites, descubrir factores técnicos y geológicos ignorados en la anterior administración y poner la lupa sobre empresas constructoras que comenzaron trabajos antes del cambio de gobierno y cuyos resultados no son los que ofrecieron.

En entrevista con Proceso, Cravioto destaca los principales obstáculos a los que se ha enfrentado la Comisión que encabeza. Lo primero que menciona son las diferencias de opinión entre vecinos, particularmente los de condominios y multifamiliares.

“Un grupo piensa una cosa y otro piensa otra o quiere hacer algo en su inmueble –sostiene–. Otros piden algo aun cuando la Ley Condominal nos dice que la mayoría decide; por ejemplo, si la minoría no está conforme y para hacer la obra se necesitan salir de su vivienda, simplemente no se salen o se amparan, mandan escritos, presionan. Eso es muy complicado.”

Esas diferencias, señala, han llegado a separar familias por apropiarse del inmueble o que los dueños murieron por el sismo o posterior a éste y los hijos se pelean por la propiedad; o bien, parejas en proceso de divorcio que exigen la posesión y obligan a la Procuraduría General de Justicia local (PGJ-CDMX) a poner sellos hasta que el juez determine quién tiene la razón.

Otro obstáculo que ha encontrado a su paso son las grietas en la zona oriente de la capital que obligaron a la Comisión a “dar un paso atrás”, pues no estaba previsto levantar estudios de geotecnia para saber si las casas dañadas se pueden reconstruir en el mismo lugar o deben ser reubicadas.

(Fragmento del reportaje especial publicado en Proceso 2237, ya en circulación)

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