Cruz Azul, víctima de su guerra intestina

Billy Álvarez. Pleito familiar. Foto: David Deolarte Billy Álvarez. Pleito familiar. Foto: David Deolarte

La lucha interna por el control de la Cooperativa La Cruz Azul, que opera al equipo de futbol de Primera División, tiene un nuevo capítulo que ha resultado en la contratación del actual entrenador Robert Dante Siboldi y la renuncia de su director deportivo Ricardo Peláez. El pleito está lejos de tener un final. El presidente del equipo, Guillermo Billy Álvarez, enfrenta al menos cinco denuncias promovidas por su hermano Alfredo y el cuñado de ambos, Víctor Garcés. 

CIUDAD DE MÉXICO (Proceso).- La guerra intestina que desde hace años padece el Cruz Azul se intensificó con la discusión que el jueves 5 protagonizaron Víctor Garcés y Ricardo Peláez en un programa de la cadena deportiva ESPN. El primero se ostenta como vicepresidente de La Máquina y el segundo acaba de renunciar a su Dirección Deportiva.

La actual crisis celeste, agravada por la ausencia temporal de Guillermo Billy Álvarez, director general de la Cooperativa La Cruz Azul que controla al club, se torna ­inédita en los 92 años de su historia.

El drama por el control del equipo de la Primera División del futbol mexicano vive otro capítulo: Billy Álvarez enfrenta al menos cinco juicios que son promovidos por su propia familia. Sus mayores detractores son Alfredo Álvarez, hermano de Billy, y Víctor Garcés, cuñado de ambos (está casado con Hilda Álvarez). Garcés exige que el actual presidente rinda cuentas sobre su administración al frente de La Máquina porque solamente se ha realizado una asamblea, la de 1963, en la cual se aprobaron las bases constitutivas del Club Deportivo Social y Cultural Cruz Azul, A.C.

De acuerdo con una copia de la denuncia ordinaria mercantil promovida por Víctor Garcés, radicada el 17 de enero último en el 56 Juzgado de lo Civil en la Ciudad de México, se solicita que Guillermo Álvarez rinda “cuentas exactas” de su administración desde hace 24 años.

La telenovela celeste está tan enrarecida que hasta el propio asistente del presidente del club, Saúl Ángeles, también lo demandó.

Garcés acusa a Billy Álvarez de incumplir como persona moral lo que estipula el artículo 2569 del Código Civil en el caso del equipo: que dé información sobre el manejo del club.

Según la denuncia, deberá entregar un informe financiero detallado y de los actos que ha realizado desde el 20 de abril de 1995 como presidente de La Máquina. El reporte, agrega el documento, deberá realizarse en la Asamblea General de Asociados.

Garcés también le solicita al juez que el presidente de la organización exhiba todos los actos jurídicos y contratos cuya cuantía determinada o indeterminada supere los 10 millones de pesos y que hayan sido celebrados por el demandado en su calidad de presidente del Consejo Directivo del club, integrado también por su hermano Alfredo y el propio vicepresidente.

Asimismo reclama un informe sobre los honorarios y salarios anuales del personal de confianza, jugadores, cuerpo técnico y directores deportivos que han integrado la planilla laboral del Cruz Azul. Exige un reporte pormenorizado sobre el patrimonio del club –bienes muebles e inmuebles– y un balance de cada una de las declaraciones de impuestos y acuses de recibos correspondientes a todas aquellas que debieron ser presentadas ante la autoridad fiscal.

Garcés quiere otro reporte sobre cada uno de los derechos intelectuales, industriales y marcarios de los cuales el club sea el titular o se encuentren en proceso de autorización de uso, un informe de cada uno de los contratos celebrados por el equipo con cualquier agente o promotor de los jugadores profesionales mexicanos o extranjeros y una relación de cada pago realizado por el equipo en favor de los agentes o promotores deportivos.

En la denuncia pide que Billy Álvarez sea inhabilitado a partir de que se le notifique sobre el recurso legal en su contra y que se le informe a la Federación Mexicana de Futbol sobre el caso para que se abstenga de realizar cualquier trámite, “o bien atender cualquier petición que sea solicitada por el demandado a partir de la fecha en que sea notificada la medida”.

Garcés también ha promovido otras tres denuncias contra su propio cuñado: una está radicada en el Juzgado 52 Civil, expediente 419/2018; otra, en el Juzgado 32 Civil y Familiar de Tula de Allende, Hidalgo, expediente 489/2018, y una más en la Sala 7 Civil, expediente 362/2019.

Alfredo Álvarez Cuevas también llevó a juicio a su hermano Billy en el Juzgado Cuarto de Distrito en Materia Civil en el Distrito Federal –ahora Ciudad de México–, expediente 450/2018.

Otra denuncia, la de su asistente Saúl Ángeles Cepeda, está radicada en el Juzgado Tercero de Distrito en Materia Civil en la Ciudad de México, expediente 177/2019.

“Le pedí que no se fuera”

El jueves 5 parecía que se trataba de un reality show; sin embargo era una entrevista de la cadena deportiva a Víctor Garcés, quien anunció –sin autorización del presidente del equipo– a Robert Dante Siboldi como nuevo entrenador de La Máquina, tras el cese de Pedro Caixinha.

Al aire entró la intervención de Ricardo Peláez… En ese momento era el director deportivo y reclamó que en la contratación del uruguayo no lo tomaron en cuenta, pues el exfutbolista apostaba por la dirección técnica del argentino Antonio Mohamed.

“No es el director deportivo quien nos va a decir lo que quiere que sea para el club. Podrá enriquecer el proyecto, pero no va a ser el que decida”, dijo Garcés sin saber que el equipo de producción del programa ya tenía a Peláez en la línea telefónica para replicarle.

Los señalamientos entre uno y otro personaje subieron de tono durante la llamada a tal grado de que Peláez anunció en seco su renuncia. Entre sus reclamos destaca que Garcés no estuvo presente en el club durante un año y medio. En cambio, éste le cuestionó su intromisión en las cuestiones económicas del club y la falta de un campeonato de liga que no se consigue desde el torneo Invierno 1997.

“A usted no lo reconozco como directivo del club, usted no me contrató y mis explicaciones son para el licenciado Billy Álvarez y para la afición de Cruz Azul. Con usted no tengo ninguna relación.

“El técnico lo debió elegir el director deportivo. Como no lo elegí y lo hicieron ellos, no tengo ningún poder deportivo en la institución. Me hago a un lado (…) Mañana me presentaré en La Noria para despedirme”, dijo Peláez.

Garcés trató de salvar la situación cuando cuestionó si mantendría su decisión de marcharse del club en caso de que Guillermo Álvarez le pidiera continuar en el equipo: “Sí, sí me quedaría…”, respondió. No obstante, fijó sus condiciones: “Lo único que estoy solicitando es el derecho a tomar decisiones. Vengo a trabajar y por la gloria. No por dinero”.

Al día siguiente, Víctor Garcés y Alfredo Álvarez presentaron en conferencia de prensa a Robert Dante Siboldi como entrenador del Cruz Azul, mientras el presidente del club, Guillermo, estaba en vuelo hacia Cancún, donde viajó para celebrar su cumpleaños 74 el domingo 8, reportó en su momento la Agencia Proceso.

El lunes 9 Billy Álvarez asistió a las instalaciones de TUDN, socio comercial del Cruz Azul, para expresar –también en televisión– que estaba apenado por la situación que vive el equipo.

Sin embargo, pese a su tono calmado, desconoció a Garcés como socio de la cooperativa: “El licenciado Alfredo Álvarez Cuevas pertenece a la cooperativa; Víctor Garcés no. En esa circunstancia, internamente vamos a tener que aclarar las cosas jurídicas porque hay un acta desde la fundación del club, como deporte profesional, en la que se especifica que para ser socio hay que ser integrante de la cooperativa”.

Agregó que Peláez ya sabía que Siboldi sería el sustituto de Caixinha. “Todavía hablé con él (Ricardo) el jueves a las 7. Me dijo que iba a ir a la presentación. Después me llamó que iría más temprano a despedirse de los jugadores. Lo lamenté muchísimo, la relación con él siempre fue muy buena. Probablemente se sintió muy afectado y ofendido por la cuestión mediática del jueves 5. Pero ese día le pedí que se quedara. Claro: una cosa es pedir y otra cosa es rogar”.

El miércoles 11, Guillermo Álvarez concedió una entrevista a la cadena ESPN y consideró “inoportuno” que Víctor Garcés aceptara la entrevista del jueves 5. “El compromiso se estableció para el día siguiente. Es decir, alteró el protocolo”. Y aclaró que Peláez formalmente no había renunciado.

La posición de Peláez en La Noria no sólo ha sido confusa, también la de Garcés. Según el vocero institucional de la Cooperativa La Cruz Azul, Jorge Hernández, Víctor Garcés no es cooperativista activo ni director jurídico. No obstante, el cargo de vicepresidente que dice tener se le otorgó desde que era cooperativista.  Luego “se desincorporó de la actividad cooperativista, pero nunca se le suspendieron sus funciones como directivo del club. Sí tiene una responsabilidad ejecutiva en el equipo. Eso no se aclaró de manera correcta”.

De acuerdo con los estatutos del Cruz Azul, ninguna persona puede ser nombrada directivo del club si no es cooperativista, explica Hernández. “La realidad es que sí está en funciones”, admite el vocero. “Alfredo Álvarez sí es cooperativista y es el primer vicepresidente; Garcés es el segundo vicepresidente”, agrega.

Otra irregularidad: la cláusula vigésima primera de la asociación civil no contempla la doble figura de vicepresidente. Por el contrario, estipula que la administración estará a cargo “de un Consejo de Administración  formado por un presidente, un vicepresidente, un tesorero y un secretario que sólo serán removidos por acuerdo de la Asamblea General”.

Sabían de la entrevista

El vocero institucional de la Cooperativa La Cruz Azul, Jorge Hernández, asegura a Proceso que el presidente del Consejo de Administración, Guillermo Álvarez, estaba informado de la participación de Garcés en el programa deportivo de televisión el jueves 7.

–¿En qué contexto se turnó la invitación de la televisora?

–La de charlar acerca del equipo, de la institución, de una manera diferente. No se esperaba que, al final de cuentas, buscaran algún tipo de enfrentamiento con el señor Ricardo Peláez. Ese contexto no estaba dentro de lo que el licenciado Garcés presentó como argumento para aceptar la invitación.

“Todo lo que sucedió lo expresó a título personal y en ningún momento bajo la visión y la manera de pensar de la directiva en su conjunto. Por comentarios del mismo Guillermo Álvarez hemos tratado de entender en qué momento se desvirtuó este contexto y este proceso que acabó por complicar la comunicación.”

Para Hernández, un error lamentable en términos de comunicación lo complicó todo.

Cuando se le pregunta si la familia de Guillermo Álvarez (Alfredo y Víctor Garcés) le quitó sus funciones como presidente del club, el portavoz de la cooperativa rechaza tal situación, dice que la asistencia de Garcés en la conferencia de prensa ya era conocida por la máxima autoridad del equipo.

Sin embargo, de acuerdo con las cláusulas de la organización, Garcés y Alfredo no tienen las funciones directivas que asumieron cuando presentaron al nuevo entrenador. El trabajo de ambos se restringe a actos de índole deportivo, cultural y social “que conduzcan al bienestar comunal y a la formación de cuerpos y mentes sanos”. Los documentos básicos del Cruz Azul indican que ambos deberían enfocarse a la promoción del futbol no profesional y a trabajar en las comunidades marginadas.

El jueves 12, Proceso buscó a Víctor Garcés, quien vía telefónica explicó que no podía conceder una entrevista porque se encontraba en un trámite bancario. Ofreció devolver la llamada… Al cierre de la edición, no hubo respuesta del directivo.

Este reportaje se publicó el 15 de septiembre de 2019 en la edición 2237 de la revista Proceso

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Reportero con 30 años de experiencia en temas deportivos, egresado de la Escuela de Periodismo Carlos Septién García. Ha cubierto Copas del Mundo de Futbol, Gran Premio de Fórmula Uno, peleas de boxeo de título mundial, mundiales de ciclismo, Juegos Panamericanos y Juegos Centroamericanos.

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