Medina Mora, de oscura trayectoria, ahora en manos de la 4T

Eduardo Medina Mora: en la mira de las autoridades en EU. Foto: Miguel Dimayuga Eduardo Medina Mora: en la mira de las autoridades en EU. Foto: Miguel Dimayuga

La carrera de Eduardo Medina Mora, que ocupó cargos estratégicos en los gobiernos de Felipe Calderón y Enrique Peña Nieto sin otro mérito que su lealtad a toda prueba, lo llevó a su peor momento: la renuncia a su cargo de ministro de la Suprema Corte que se dio a conocer el jueves 3. Todo indica que fueron sus características de hombre del sistema las que lo pusieron en las manos del gobierno de López Obrador: la operación sin escrúpulos de la represión y el espionaje, la intervención en los videoescándalos para descarrilar la candidatura de AMLO en 2004 y, recientemente, la franca defensa del círculo de Peña Nieto en sus múltiples escándalos de corrupción.

CIUDAD DE MÉXICO (Proceso).- Eduardo Medina Mora prefirió renunciar como ministro de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) antes de que la Fiscalía General de la República (FGR) terminara la investigación en su contra por lavado de dinero. Evitó así el escenario de ser sometido a juicio político y al desafuero en caso de que se le encuentre responsabilidad por la triangulación internacional de 102 millones de pesos como alto funcionario del gobierno de Enrique Peña Nieto.

Sin precedente en la historia reciente de la Suprema Corte, y sin expresar causa alguna, Medina Mora le presentó su renuncia al presidente Andrés Manuel López Obrador. El jefe del Ejecutivo la aceptó de inmediato. La propia SCJN prefirió guardar silencio.

Fuentes judiciales dijeron a Proceso que la FGR abrió desde hace meses una carpeta de investigación contra Medina Mora a petición de la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF) de la Secretaría de Hacienda, luego de que se diera a conocer el movimiento de recursos a través de una empresa familiar, contratista de los gobiernos del PAN y del PRI, de los que fue alto funcionario.

El viernes 4 Santiago Nieto confirmó que desde hace dos meses la UIF, que él encabeza, presentó la denuncia contra Medina Mora por lavado de dinero. De paso, cuestionó que el aún ministro haya “cercenado buena parte” de las atribuciones de la Unidad de Inteligencia Financiera con el propósito de proteger a grupos o personas relacionadas con el gobierno de Peña Nieto.

Explicó que uno de los criterios de Medina Mora fue la improcedencia de que una autoridad mexicana solicitara el congelamiento de cuentas bancarias, salvo cuando se trata de peticiones de gobiernos extranjeros.

Ese criterio utilizó para permitir que su amigo, el abogado Juan Collado, preso también por lavado de dinero, moviera 10 millones de euros de sus cuentas antes de ser arrestado por la FGR, según publicó el jueves el columnista Salvador García Soto, quien en junio pasado reveló las millonarias cuentas y transferencias del ministro desde México a Gran Bretaña y Washington a través del banco HSBC, entre 2016 y 2018.

(Fragmento del reportaje especial publicado en Proceso 2240, ya en circulación)

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