CNDH ordena a la Comar atienda a tres adolescentes hondureñas víctimas de abuso sexual en Chiapas

Oficinas de la CNDH en la capital. Foto: Tomada de CNDH Oficinas de la CNDH en la capital. Foto: Tomada de CNDH

CIUDAD DE MÉXICO (apro).- La Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) instruyó al titular de la Comisión Mexicana de Apoyo a Refugiados (Comar), Andrés Alfonso Ramírez Silva localizar y reparar de forma integral el daño a tres adolescentes no acompañadas de origen hondureño víctimas de abuso sexual en territorio nacional, después de haber solicitado la condición de refugio.

El organismo urgió al Comisionado del Instituto Nacional de Migración (INM), Francisco Garduño Yáñez, a definir protocolos para atender a niñez migrante víctima de un delito, y capacitar a su personal ante casos de violencia sexual contra niñas, niños y adolescentes, en tanto que al responsable del Sistema DIF de Chiapas, Ángel Carlos Torres Culebro, realizar un diagnóstico sobre la situación en la que se encuentran las tres víctimas para aplicar “un plan de restitución de sus derechos”.

La CNDH emitió la recomendación 79/2919 al confirmar que en la atención a las adolescentes hondureñas, hubo “omisiones e irregularidades”, que derivaron en violaciones a los derechos humanos a la seguridad jurídica, protección a la salud y al interés superior de la niñez en agravio de las menores en condición de migrantes.

La queja fue iniciada durante una visita de personal del organismo al Albergue para Niñas, Niños y Adolescentes Migrantes del Sistema DIF del Municipio de Tapachula, realizada el 28 de agosto, donde las menores relataron que ingresaron a México huyendo de una organización delictiva en Honduras, y que dos de ellas habían sufrido agresiones sexuales en su país, por lo que el 24 de julio de 2018 solicitaron refugio a la Comar, dependencia que les expidió una constancia del trámite.

En espera de la resolución, alquilaron una vivienda en Tapachula, donde dos de ellas fueron víctimas de abuso sexual, por lo que una de las víctimas interpuso una denuncia ante la Fiscalía para Inmigrantes de Chiapas, y se determinó conducirla al albergue municipal.

Las otras dos jovencitas, fueron detenidas por el INM “al no acreditar su estancia legal en el país y no portar la constancia de su solicitud de condición de refugiado”, por lo que fueron trasladadas a la Estación Migratoria Siglo XXI y después al albergue municipal.

En el albergue del DIF municipal, las tres jovencitas hondureñas “tuvieron un altercado” con personal del lugar, por lo que fueron presentadas ante la Fiscalía para Inmigrantes y posteriormente trasladadas a la Estación Migratoria Siglo XXI donde estuvieron hasta el 12 de octubre de 2018, fecha en que la Comar les otorgó el reconocimiento de refugiadas, siendo entregadas las tres víctimas en custodia al padre de dos de ellas.

La investigación de la CNDH determinó que la Comar “no salvaguardó la integridad de las personas adolescentes realizando su traslado a un Centro de Asistencia Social (CAS) o a un albergue especializado en víctimas de violencia sexual”, sin contar con que la funcionaria que la dependencia federal que les dio atención psicológica “no fue la adecuada”.

El organismo resaltó que la Procuraduría Regional de Protección de Niñas, Niños y Adolescentes Migrantes, “no les brindó atención oportuna, a pesar de que eran víctimas de abuso sexual, por lo que requerían protección y asistencia integral, tampoco garantizó que recibieran atención médica y psicológica adecuadas”, aunado a que “entregó a las personas adolescentes al padre de dos de ellas, a pesar de que con la tercera víctima no había parentesco alguno, sin haber determinado previamente su interés superior, omitiendo dar seguimiento al caso y realizar acciones encaminadas a lograr la reunificación con su familia”.

La CNDH advirtió que la Oficial de Protección de la Infancia (OPI) del INM notificó al Consulado General de Honduras en Tapachula, de la presencia de dos de las víctimas, durante su estancia en la Estación Migratoria Siglo XXI, “ a pesar de que tenía conocimiento de que eran solicitantes de reconocimiento de la condición de refugiado; también omitió otorgar acompañamiento en una de las comparecencias que rindieron las víctimas ante el INM, y llevar acciones tendentes a que recibieran atención psicológica y en su condición de víctimas de abuso sexual, y aunque una de ellas manifestó desde el 25 de julio que estaba embarazada, hasta el 8 de septiembre le realizaron las pruebas respectivas, confirmando su gravidez y proporcionándole medicamentos”.

La CNDH recomendó al comisionado del INM “especificar los procedimientos a seguir cuando la niñez migrante sea víctima de un delito, para brindarle la atención; instruir que cuando esté sujeta a procedimiento administrativo se determine el interés superior, capacitar al personal sobre la normatividad en la materia y sobre casos de violencia sexual contra niñas, niños y adolescentes, y revisar, con el DIF la figura de OPI y valorar su adscripción al DIF”.

En cuanto a los titulares de la Comar y al DIF de Chiapas, se les instruyó localizar a las víctimas, y en el caso de la primera dependencia, brindar una reparación integral del daño, “incluyendo compensación y atención psicológica e inscribirlas en el Registro Nacional de Víctimas”.

Además recomendó “instruir que en los procesos de reconocimiento de la condición de refugiado en los que esté involucrada la niñez migrante se les canalice a un Centro de Asistencia Social, y se realicen acciones para garantizar la atención médica y psicológica, notificar de manera inmediata a las Procuradurías de Protección de Niñas, Niños y Adolescentes con quienes deberán realizar acuerdos para que se determine el interés superior de la niñez, y capacitar al personal sobre protocolos a aplicar en casos de violencia sexual”.

Al director general del DIF de Chiapas, se le pidió además elaborar un diagnóstico sobre la situación en la que están las tres víctimas para “determinar su interés superior y realizar un plan de restitución de sus derechos”.

Como una política pública, el director de la dependencia estatal, deberá instruir a su persona que “a las niñas, niños y adolescentes en contexto de migración no acompañados involucrados en procedimientos administrativos de refugio o migratorios se les asigne un representante, garantizar la restitución integral de sus derechos, establecer las bases a seguir cuando detecten que han sido víctimas de un delito y si están en una estación migratoria, de forma inmediata se les canalice a un CAS”.

El organismo pidió la colaboración de los titulares de las tres dependencias en la presentación y seguimiento de quejas que la CNDH presente ante los respectivos Órganos Internos de Control, así como para que se incluya la recomendación en los expedientes laborales del personal involucrado en los hechos.

Load More