El cambio climático en las elecciones canadienses (con Greta Thunberg de fondo)

El primer ministro canadiense, Justin Trudeau, acompañado de su familia, deposita su voto en los comicios canadienses de este lunes. Foto: AP El primer ministro canadiense, Justin Trudeau, acompañado de su familia, deposita su voto en los comicios canadienses de este lunes. Foto: AP

MONTREAL, Canadá (apro).- La campaña electoral se inició en Canadá el 11 de septiembre. En esta ocasión, el cuidado medioambiental –especialmente la lucha contra el cambio climático– aparece como uno de los temas primordiales para los ciudadanos que acuden a las urnas este lunes 21.

Los distintos partidos presentan –en mayor o menor medida– sus propuestas para enfrentar esta problemática. En medio de esta batalla electoral, cientos de miles de canadienses (jóvenes en su mayoría) alzaron la voz el 27 de septiembre. Una adolescente de 16 años, nacida en Suecia y famosa por su determinación, acompañó a los manifestantes en Montreal. Su presencia alimentó aún más el deseo de que las fuerzas políticas tomen nota y actúen contra la subida de los termómetros.

Greta Thunberg, la joven que desencadenó un movimiento global en favor del medio ambiente, participó en Nueva York el 20 de septiembre en la huelga mundial por el clima. Cientos de urbes en otras naciones vieron también marchar a contingentes de manifestantes.

El 23, Thunberg pronunció un discurso en la Cumbre sobre Cambio Climático de la ONU que retumbó por todas partes. Cuatro días después, la segunda huelga tomó las calles de distintos países. Canadá no fue la excepción: Vancouver, Calgary, Toronto, Ottawa y otras ciudades se sumaron. Sin embargo, Montreal fue el escenario principal de la movilización ciudadana. Según los organizadores, unas 500 mil personas participaron en la protesta. Greta fue una de ellas.

“Me siento muy feliz de estar aquí. Mi corazón se llena de entusiasmo y me conmueve mucho ver tanta pasión para reunirse y hacer la huelga”, expresó la joven a los medios en los minutos previos al inicio de la marcha. Horas antes tuvo un encuentro privado con Justin Trudeau, primer ministro canadiense. Éste afirmó que la reunión fue una fuente de inspiración para seguir trabajando en favor del medio ambiente.

Los periodistas le preguntaron a Thunberg sobre el encuentro. “Le dije que escuche a la ciencia. Por supuesto que no está haciendo lo suficiente”, señaló en referencia a las medidas de Trudeau contra el cambio climático. Sin embargo, precisó enseguida: “Pero es un problema enorme. Es todo el sistema el que está mal. Mi mensaje para todos los políticos es el mismo: escuchen a los científicos y actúen en consecuencia”.

Opiniones variopintas

Trudeau busca un nuevo mandato en los comicios de este día. Participó en la manifestación por el clima de Montreal; sin embargo, su presencia produjo reacciones divididas debido a decisiones que ha tomado en sus años en el gobierno en cuanto al medio ambiente. Si algunos manifestantes aprovecharon la ocasión para saludarlo, otros más le dedicaron abucheos y le recordaron su apoyo a la industria petrolera. “Compraste un oleoducto”, fue uno de los coros más escuchados contra el líder liberal. Trudeau y sus acompañantes respondieron: “Avancemos por el planeta”.

Durante sus cuatro años en el gobierno, Trudeau firmó el Acuerdo de París y, como parte de su estrategia para alcanzar las metas pactadas, puso en marcha el plan nacional de gravámenes al carbono. También aumentó la superficie de las zonas marítimas protegidas, aumentó el presupuesto para investigaciones de carácter medioambiental e impuso mayores condiciones para la evaluación de proyectos energéticos.

No obstante, nacionalizó el oleoducto TransMountain y autorizó su expansión (provocando la furia de ambientalistas y grupos indígenas). De igual forma siguió ofreciendo ventajas fiscales a las petroleras. “Debemos encontrar un equilibrio entre la economía y la protección del medio ambiente”, señaló Trudeau en distintos momentos. Asimismo, creó un organismo con limitado margen de maniobra para recibir quejas por el proceder de muchas mineras en el exterior, acusadas de provocar daños medioambientales.

Además del líder liberal, otros dirigentes partidistas estuvieron en la marcha por el clima. Algunas voces aplaudieron que estos políticos se sumaran a la manifestación. Sin embargo, otras expresaron su inconformidad, al denunciar altas dosis de oportunismo electoral y con el argumento de que se trató de un evento ciudadano que buscaba lanzar un mensaje contundente a la clase política por su inacción.

“Se han manifestado contra ustedes mismos”, afirmó en redes sociales el movimiento El planeta se invita a la Universidad, uno de los organizadores de la marcha. Cabe señalar que Andrew Scheer, líder del Partido Conservador, y Maxime Bernier, del Partido Popular, habían señalado desde días atrás que no participarían en esta cita. No fue una sorpresa, ya que ambas agrupaciones políticas muestran el menor grado de interés por el tema medioambiental.

Promesas de los partidos

Al revisar las propuestas medioambientales de las fuerzas políticas, pueden reconocerse enfoques distintos. El Partido Verde plantea despedirse del petróleo en 2030 y lograr la reducción de emisiones en 60% el mismo año.

El Nuevo Partido Democrático (centro-izquierda) propone eliminar la producción de electricidad por medio de combustibles fósiles antes de 2030, crear un banco de apoyo a las tecnologías limpias y anular todas las subvenciones a la industria petrolera. Pese a que se opone a la construcción de nuevos oleoductos, no ha especificado si reducirán la extracción de crudo.

Ambas agrupaciones están de acuerdo en mantener el plan de gravámenes al carbono de Trudeau. No es el caso del Partido Popular, que cree que el país debe retirarse del Acuerdo de París y que cada gobierno provincial puede imponer sus propias restricciones medioambientales. También aboga por construir más oleoductos. Maxime Bernier, su líder, dijo que no está seguro de que el ser humano tenga que ver con el calentamiento global. Asimismo, atacó a Greta Thunberg en Twitter, tachándola de “mentalmente inestable”. Se disculpó poco tiempo después.

Las encuestas muestran una lucha codo a codo entre los conservadores de Scheer y los liberales de Trudeau. El líder del Partido Conservador también propone cancelar el plan de gravámenes al carbono. A cambio, plantea que las empresas respeten un conjunto de normas sobre emisiones contaminantes y reciban apoyos fiscales para el desarrollo de tecnologías verdes.

Al mismo tiempo se muestra a favor de la construcción de más oleoductos y del aumento de la extracción de combustibles fósiles. “El plan de Scheer pudo haber sido escrito fácilmente por las compañías petroleras. Es completamente inadecuado para la lucha contra el cambio climático. Va contra lo que muestra la ciencia y se aleja de los compromisos medioambientales”, afirma Patrick Bonin, responsable de la campaña Clima-Energía de Greenpeace Canadá.

Trudeau ha señalado que gran parte de las ganancias derivadas por la expansión del oleoducto TransMountain se destinarán al desarrollo de energías limpias. El 24 de septiembre presentó su plan medioambiental. Entre los puntos más importantes destacan el aumento del precio de la tonelada de carbono (de 20 a 50 dólares a más tardar en 2022), la siembra de 2 mil millones de árboles en los próximos 10 años y la meta de cero emisiones en 2050.

“Los liberales han estado cuatro años en el poder y han desperdiciado ese tiempo para realizar cambios profundos en materia medioambiental. Su plan mostrado en campaña tiene puntos significativos, pero carece de muchos detalles. Nos deja aún en la incertidumbre”, considera Bonin.

Un informe a cargo de expertos del Ministerio del Medio Ambiente mostró en abril que el país se está calentando en promedio dos veces más que el resto del orbe. Canadá cuenta con 0.5% de la población mundial, pero es responsable de 2% de las emisiones totales. Una investigación llevada a cabo por la Universidad de Montreal estableció que la mayoría de la población, en 335 de las 338 circunscripciones electorales que tiene el país, indica ya constatar los impactos del cambio climático.

Al mismo tiempo, Canadá es el cuarto productor mundial de petróleo, sector de gran peso en su economía.

Comenta Bonin: “Hay decisiones políticas para no disminuir considerablemente las emisiones del sector petrolero, el que más contamina en Canadá. No se está previendo una transición energética como la que se requiere. El cabildeo de las empresas petroleras ha sido muy fuerte. Se puede crear un gran número de empleos gracias a las energías limpias, incluir a los trabajadores del petróleo en los nuevos sectores. La ciencia señala que la transición no puede esperar décadas. Entre más esperemos, más pagaremos el precio en la economía y en el medio ambiente”.

Al final de la marcha por el clima en Montreal, Greta declaró: “Si la gente en el poder no asume sus responsabilidades, nosotros lo haremos en su lugar”.

Stephen Maher, columnista político en la revista Maclean’s, escribió hace unos días sobre las propuestas medioambientales de los principales partidos. En una parte del texto comentó lo siguiente: “Aparentemente, el plan es continuar produciendo emisiones y dejar que la generación de Greta Thunberg se preocupe por cómo eliminar el carbono más tarde. No es de extrañar que esté enojada”.

Este viernes 18 la adolescente sueca volvió a suelo canadiense. Participó en una manifestación a favor del cuidado medioambiental en Edmonton, capital de Alberta.

En esta provincia se extrae 96% del petróleo nacional, fundamentalmente a partir de las arenas bituminosas, por medio de un proceso de fuerte impacto contaminante. “No participamos en esta marcha porque tengamos intereses ocultos o porque queramos convertirnos en políticos más adelante. Lo hacemos porque nuestro futuro está en riesgo”, dijo la joven en una parte del discurso que pronunció frente a la Asamblea Legislativa de Alberta.

La manifestación convocó a unas 15 mil personas. Sin embargo, un convoy de 50 camiones, conducidos por trabajadores de la industria de los hidrocarburos, llegó a la ciudad. “Venimos para mostrar nuestro apoyo al gas y al petróleo. Se han perdido miles de empleos en el sector. Al mismo tiempo, las compañías energéticas están haciendo esfuerzos medioambientales”, comentó a la cadena CBC Glen Carrit, portavoz de este grupo de trabajadores, a tres días de que los canadienses emitieran su voto.

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