Católicos ultraconservadores roban y arrojan al Tíber estatuas indígenas (Video)

Las estatuillas fueron robadas de la iglesia de Santa María in Traspontina, cerca de la plaza de San Pedro. Foto: Especial Las estatuillas fueron robadas de la iglesia de Santa María in Traspontina, cerca de la plaza de San Pedro. Foto: Especial

ROMA (apro).- Estatuas indígenas que simbolizan la fertilidad y la naturaleza, usadas en actos de la gran reunión eclesial sobre la Amazonia que se desarrolla en estos días en El Vaticano, fueron vandalizadas por católicos ultraconservadores y detractores del Papa Francisco.

Las obras, principalmente estatuillas de madera que representan a mujeres embarazadas montadas en piraguas, traídas por algunos indígenas venidos a Roma, fueron robadas por desconocidos de la iglesia de Santa María in Traspontina –cerca de la plaza de San Pedro, donde se encontraban para una exposición– y arrojadas al Tíber, río que atraviesa la capital italiana.

La agresión, denunciada a la policía italiana, fue criticada abiertamente por el prefecto del Dicasterio para la Comunicación del Vaticano, Paolo Ruffini, cercano al Papa argentino, quien en estos días también es objeto de ataques por su apertura a las culturas y tradiciones de los indígenas, en el marco del sínodo de la Amazonia.

“Esas estatuas representaban la vida, la fertilidad y la Madre Tierra. Este gesto va contra el diálogo. Fue un robo, que habla por sí mismo”, comentó Ruffini, luego de lo cual calificó el suceso como una posible “bravuconada”.

“Robar objetos nunca es algo positivo. Pero no hay que dar relieve a actos como éste”, lamentó por lado el italiano Giacomo Costa, jesuita que colabora con las comunicaciones del sínodo y está presente en las conferencias de prensa diarias en la Sala de Prensa del Vaticano.

La Red Eclesial Panamazónica (Repam), que ha colaborado en la organización de este sínodo y está vinculada a la Iglesia en Brasil, también condenó el suceso.

“Consideramos que ha sido un acto de violencia que revela cosas más profundas y lo rechazamos”, destacó una fuente de Repam a Apro. “La denuncia se ha hecho y está en manos de la policía”, añadió.

El caso también causó clamor en Roma, luego de que esta mañana los desconocidos responsables del acto no sólo pusieran en marcha su plan, sino que también colgaron en la plataforma de YouTube un video donde se muestra paso a paso cómo entraron a la iglesia y robaron las obras.

En el video se observa cuando un hombre entra a la iglesia Santa María in Traspontina, se lleva las obras desde un rincón del templo y luego camina, junto a alguien que sujeta la cámara, hasta el castillo de Sant’Angelo. Allí, ya en el puente que cruza el Tíber, los hombres se detienen y tiran al río, una a una, cuatro estatuas de figuras femeninas talladas en madera.

En ningún momento aparecen los rostros de los vándalos, cuyo video –de unos cuatro minutos– fue publicado este lunes por diversas páginas en línea cercanas a católicos conservadores, entre ellas Life Site, una web que se define “provida”, y el conservador canal de noticias de Estados Unidos EWTN.

Posteriormente los autores de la agresión difundieron un mensaje en Life Site, explicando las razones detrás de su gesto, que habría sido una respuesta a un ataque “de miembros de su misma Iglesia”, según explicaron, sin dar sus nombres.

“¡No aceptaremos esto! ¡Ya no nos callaremos! ¡Empezaremos a actuar ya!”, recalcaron en la breve declaración de reivindicación.

En días pasados Life Site, que en otro momento ya fue altavoz de voces tradicionalistas críticas al Papa, incluso inició una petición online para exigir que El Vaticano elimine todas las estatuas indígenas –por considerarlas objetos “paganos”– en tierras sagradas de los cristianos.

Clima tenso

Además del tema de los viri probati (hombres casados que podrían ser ordenados para hacer frente a la sangría de sacerdotes en la Amazonia), el sínodo de los obispos también debate en estos días sobre otras cuestiones que generan tensión y división entre el bando conservador y el progresista, como los problemas medioambientales de la región.

De hecho, muchos conservadores católicos, entre los cuales también hay numerosos escépticos de la crisis climática, han pedido que la Iglesia siga concentrándose en salvar almas y no se involucre en luchas ecologistas o denuncie a multinacionales por sus daños ambientales.

Sobre este tema, las críticas se intensificaron después de que el Papa llevó a cabo una celebración en los Jardines Vaticanos, en la que plantó un árbol, leyó las enseñanzas de San Francisco de Asís y rezó junto a un grupo de indígenas.

Los organizadores del evento fueron la Red Repam, el Movimiento Católico Mundial por el Clima y la Orden de los Franciscanos Menores. El hecho provocó enojo de los tradicionalistas, quienes acusaron al Papa de haber hecho una ceremonia no cristiana, un agradecimiento a la Pachamama, la Madre Tierra.

Las polémicas, sin embargo, vienen de lejos. Incluso antes de que el sínodo empezara, grupos de católicos ultraconservadores acusaron al Papa de “herejía” y de confundir a los fieles con sus mensajes.

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