Sheinbaum prepara protocolo para controlar marchas y bloqueos

Taxistas bloquearon Reforma. Foto: Miguel Dimayuga

CIUDAD DE MÉXICO (apro).- Ante las protestas más recientes que dejaron violencia, daños a monumentos históricos, negocios y automovilistas, y luego del fracaso del “Cinturón de paz”, la jefa de gobierno, Claudia Sheinbaum, anunció que prepara un nuevo protocolo para encarar las manifestaciones y bloqueos en las calles de la ciudad.

En conferencia, adelantó que el próximo miércoles 23 presentará a los expertos en movilizaciones sociales y organizaciones de la sociedad civil que ayudarán a su gobierno a elaborar el nuevo marco de actuación. La coordinación de este proceso la llevará la secretaria de Gobierno, Rosa Icela Rodríguez.

Para elaborar el documento se tomarán en cuenta encuestas y otros instrumentos para conocer la opinión de la ciudadanía. El protocolo podría estar listo en dos semanas.

Según la mandataria local, el propósito de estos lineamientos es garantizar que se respeten los derechos humanos a la libre expresión y manifestación y, al mismo tiempo, el derecho al libre tránsito y la movilidad.

“Los bloqueos, por un lado, representan un derecho para quien se manifiesta, pero también afectan los derechos de muchos, y tenemos que conciliar todos los derechos. Esta es la obligación del gobierno de la ciudad”, agregó.

De acuerdo con la funcionaria, en lo que va de su administración -diciembre de 2018 a septiembre de 2019- se han presentado 549 bloqueos, para los cuales se han abierto mesas de trabajo, atenciones y soluciones en sitio.

La exactivista estudiantil reiteró su negativa a la represión de manifestaciones: “No lo vamos a hacer solos. Jamás vamos a criminalizar la protesta social ni vamos a utilizar la represión, pero necesitamos encontrar marcos de actuación que hagan de la ciudad una ciudad mucho más vivible, que estemos en calma, que estemos en paz, y donde se respeten los derechos de todos y de todas”.

Y agregó: “Estamos en contra de la represión a los movimientos sociales y el uso indiscriminado de la fuerza, que no vamos a criminalizar la protesta social, que la utilización de las herramientas del diálogo son la vía para atender y dar solución a demandas y controversias de los ciudadanos y ciudadanas, de los grupos sociales y del propio gobierno”.

Las protestas, los daños

El pasado 7 de octubre, alrededor de mil taxistas bloquearon durante 12 horas las principales vialidades de la capital y provocaron un caos de movilidad con afectaciones a millones de capitalinos.

Cinco días antes, el 2 de octubre, un reducido grupo de personas con rostros cubiertos protagonizaron enfrentamientos con la policía local, a quienes aventaron petardos y cohetones, durante la marcha para conmemorar 51 años de la matanza estudiantil en Tlatelolco en 1968. Para esa movilización, Sheinbaum Pardo convocó a 12 mil burócratas a formar un “Cinturón de Paz”, pero éste fracasó cuando la gente observó la violencia, rompió la cadena y se quitó las playeras que los identificaban.

El 26 de septiembre, personas encapuchadas realizaron destrozos en establecimientos comerciales, edificios históricos y hasta prendieron fuego en las puertas de Palacio Nacional. Los hechos se dieron en el contexto del quinto aniversario de la desaparición de los 43 normalistas de Ayotzinapa.

Dos días después, el 28, mujeres encapuchadas lanzaron petardos hacia la fachada de la Catedral Metropolitana, en el contexto de la marcha para conmemorar el Día de Acción Global por Acceso al Aborto Legal, Seguro y Gratuito.

El 12 y 16 de agosto, cientos de mujeres salieron a la calle para protestar contra los abusos sexuales cometidos por policías, así como los feminicidios y, en general, la violencia de género. Un grupo reducido, y con el rostro cubierto, destruyó una estación del Metrobús y una de la policía, además de realizar pintas en la columna del Ángel de la Independencia.

Desde entonces, el gobierno de Sheinbaum ha sido criticado por ciudadanos y líderes de opinión por la falta de autoridad y por no garantizar la paz ni la propiedad privada.

El pasado jueves 17, luego de su comparecencia ante el Congreso de la Ciudad de México, el secretario de Seguridad Ciudadana, Omar Hamid García Harfuch, fue cuestionado sobre los operativos en las marchas.

Dijo: “Los compañeros policías reaccionarán conforme a la ley y el respeto a los derechos humanos. Por supuesto que de ninguna manera vamos a permitir que un policía sea violentado, pero tampoco vamos a permitir abuso policial, es decir la actuación de la policía tiene que ser de acuerdo a lo ya establecido por la ley”.

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