Vampire Weekend, extraordinaria fusión rítmica en el Metropólitan

La banda ofreció dos conciertos en el Metropólitan. Foto: Tomada de Instagram /vampireweekend La banda ofreció dos conciertos en el Metropólitan. Foto: Tomada de Instagram /vampireweekend

CIUDAD DE MÉXICO (apro).- La noche de ayer, Vampire Weekend ofreció la primera de dos presentaciones en el Teatro Metropólitan de la capital, donde se incluyeron 28 canciones y hubo un aforo de más de 3 mil personas.

Tuvieron que pasar seis años para que la banda integrada por Ezra Koenig (voz y guitarra), Chris Tomson (batería), Christopher Baio (bajo) y Greta Salpeter (teclado y coros) regresara a la Ciudad de México, desde su último show en el año 2013, cuando la agrupación formó parte de la cuarta edición del Corona Capital.

El Metropólitan lucía semivacío 40 minutos antes de que el concierto diera comienzo; los asistentes entraban poco a poco y tomaron sus lugares, mientras las pruebas de sonido por parte del staff se llevaban a cabo. La escenografía fue una réplica exacta de la portada de su disco Father Of The Bride (2019): un planeta Tierra en el centro cubierto con una especie de aro rodeado de luces; además, dos baterías, la primera en color blanco, con una figura de rana al centro del bombo y la segunda en tono caoba, con un remolino color verde que hacía alusión a una serpiente representativa del logotipo del conjunto.

Las luces se apagaron exactamente a las 20:40 horas y los músicos de Vampire Weekend subieron al escenario entre gritos y ovaciones del público,  el concierto comenzó con “Mansard Roof”. Algunas personas apenas se dirigían a sus lugares cuando la banda formada en Nueva York en el año 2006 siguió con “Unbelievers”, al término de la misma se escuchó un:

“¡Hola, México!”, por parte de Koenig; palabras que bastaron para ganarse a los asistentes. Acto seguido continuó “Bambina”, y “Cape Cod Kwassa Kwassa”, en la que las percusiones se lucieron con ambas baterías en sincronía total; “M 79” del álbum homónimo de la banda fue la siguiente, para después interpretar “Finger Back”, “Sympathy”, y “White Sky”, canciones que mantuvieron a los asistentes al show pendientes de cada mezcla de ritmos.

Transcurrido el primer tercio de la velada, una bandera de México colocada en el amplificador de Baio se añadió como parte de la escenografía, para continuar con “How Long?”, “Unbearably White” y “Step”, interpretación donde ambos pisos del recinto se unieron al coro; después fue el turno para “Diplomat’s Son”, “This Life”, y “Sunflower”, éste un track que puso a saltar a las más de 3 mil almas del lugar. Ezra Koenig tomó el micrófono para mencionar en inglés:

“Este es nuestro primer concierto en solitario en la Ciudad de México…”, para seguir luego con “Harmony Hall” y “Diane Young”; en ese momento el planeta –que toda la noche había formado parte de la escenografía– dejó de estar estático y comenzó a girar, al ritmo del bajo de Christopher Baio. Para la recta final empezaron los éxitos consagrados de la banda con “Cousins”,  todos bailaban desde sus butacas.

Cuando parecía que la noche había llegado a su esplendor, “A Punk” apareció; fue tanta la energía, los gritos y los saltos conjuntos, que en medio de la canción se daba la sensación de que el Metropólitan se tambaleaba. Las cámaras de los dispositivos móviles se prepararon para capturar un momento de “We Belong Togheter”, después llegó “Hannah Hunt” y se prendieron las lámparas de los celulares. Con tanta luz, el recinto de la colonia centro parecía un bosque lleno de luciérnagas, en el que al mismo tiempo se escuchaba cantar a los presentes en un eco universal:

Count the seconds, watching hours/

         (Contar los segundos, ver las horas)

         You and me we got our own sense of time/

         (Tú y yo tenemos nuestro propio sentido del tiempo)

         If I can’t trust you then damn it, Hannah/

         (Si no puedo confiar en ti, maldita sea, Hannah)

         There’s no future, there’s no answer.

         (No hay futuro, no hay respuesta.) 

El público no se recuperaba del todo tras un momento tan emotivo y Vampire Weekend interpretó “2021”, “California English” y “Jerusalem, New York, Berlín”, antes de abandonar el escenario justo a las 22:30 horas. La espera fue mínima, pues a los tres minutos volvieron a escena para el encore, en el que interpretaron “Stranger”, para seguir con “Late in Evening” y una petición del público no incluida en la setlist original: “Ya Hey”.

Sonó también “Giving Up The Gun” como penúltima interpretación y el final con “Walcott”, canción de despedida anunciada por Koenig. Cuando el reloj marcaba las 23:05 las luces del recinto se encendieron en señal de que era momento de volver a casa. Las plumillas y baquetas que los músicos utilizaron durante el show fueron los obsequios para los asistentes de las primeras filas, también las hojas del setlist de la noche.

Setlis de Vampire Weekend en el Teatro Metropólitan, día 1. Foto: Especial.

Vampire Weekend continuará su gira por Reino Unido, Bélgica y en noviembre visitarán Francia y Alemania.

Comentarios

Load More