Las artes circenses llevadas a escena en “Seasons”, en el marco del Cervantino

La última función se realizará a las 20 horas en el Auditorio del Estado. Foto: Niza Rivera La última función se realizará a las 20 horas en el Auditorio del Estado. Foto: Niza Rivera

GUANAJUATO, Gto. (proceso.com.mx).- En el último fin de semana del 47° Festival Internacional Cervantino (FIC), el espectáculo “Seasons” de la compañía española  Ensemble Le Tendre Amour, recordó al público la magia de la música en combinación con las artes circenses, y su tercera y última función es hoy.

Si bien en la edición pasada del Cervantino el montaje multidisciplinario La rana lo sabía (The toad knews) del actor, director y dramaturgo de origen suizo James Thierrée –junto a su Compagnie du Hanneton–  hizo explotar las sensaciones, demostrando que se puede combinar teatro, clown, circo, magia, ilusionismo y hasta cinematografía en perfecta armonía, éste dejó una “vara alta”, un hueco difícil de llenar en el Auditorio del Estado, espacio para el que se suelen agendar algunas de las obras más importantes de este encuentro.

Dado lo anterior, “Seasons” (Temporadas, en alusión a las temporadas del año) del Ensemble Le Tendre Amour cumplió, el espectáculo para toda la familia se apropió del público del cervantino con una pieza impecable en donde las artes circenses con el plus de la música barroca, dejaron satisfechos a la mayoría, especialmente a los niños.

La obra dirigida por Adrián Schvarzstein se basó en las temporadas del año para mostrar una pieza en donde el ciclo vital del hombre bajo el arte del pintor Brueghuel, sin embargo esto se queda en un muy segundo plano, pues el dramatismo de los malabares del circo es lo que se lleva el espectáculo.

En un inicio un hombre, que podría ser cualquiera del siglo XXI, limpia un espacio amplio similar a una bodega, deja todo en orden y cuando termina llega la calma… hasta que irrumpe una tropa vestida al estilo del siglo XVIII y con música barroca en vivo realizando malabares, bailando y gritando. El hombre, una especie de intendente de algún lugar, no puede creer el destrozo que este grupo hace cuando ya había dejado todo el lugar limpio.

"Seasons" combina las artes circenses con el plus de la música barroca. Foto: Niza Rivera
“Seasons” combina las artes circenses con el plus de la música barroca. Foto: Niza Rivera

Así transcurre el tiempo, y las “temporadas”, él tratando de explicarles que deben comportarse, y ellos realizando diversos actos, por turnos demostrando sus habilidades con los aros, el diábolo o “yoyo chino”, montados en bicicletas, juegan con la gravedad y botellas de vidrio, bailan en el aire (danza aérea), hasta que a aquel hombre cuerdo, o quizá loco por ser el único en no comprender lo que sucede termina por ceder o contagiarse del ánimo festivo.

La música barroca siempre de fondo, alegre y por momentos lenta, casi triste, es la que marca los tiempos y actos en el escenario.

Sin duda un espectáculo que maravilla a niños y devuelve a los adultos sus recuerdos infantiles en los circos.

Sin embargo, dado que “Seasons” basa su experiencia en las artes circenses quizá no le produzca un gran impacto a más de un asistente, pues muchas de estas artes se han visto y se siguen viendo en las maravillosas carpas de circos que aún viajan por todo nuestro país, cuyo valor y calidad se reconoce en todo el mundo.

Si lo que busca es pasar un momento agradable en compañía de la familia, sin duda “Seasons” en un espectáculo que cumple. La tercera y última función, tras presentaciones el 24 y 25 de octubre, es hoy a las 20 horas en el Auditorio del Estado.

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